En los dos pró­ximos años afronta un ven­ci­miento de bonos por más de 430 mi­llones

OHLA, con sus vencimientos de deuda, se encuentra entre la espada y la pared

Los mi­no­ristas acuden a los tri­bu­nales al ob­servar po­si­bles irre­gu­la­ri­dades

Los mexicanos Amodio, problemas con OHLA.
Los mexicanos Amodio, problemas con OHLA.

La larga sombra de Villar Mir sigue per­si­guiendo a OHLA más de un año des­pués de su sa­lida de­fi­ni­tiva. El grupo so­porta una pe­sada carga tras las su­ce­sivas ope­ra­ciones de re­ca­pi­ta­li­za­ción con dos emi­siones de bonos rea­li­zadas antes de 2021 que ahora tienen como nueva fecha de ven­ci­miento marzo de 2025 y de 2026.

La compañía constructora controlada ahora por los hermanos mexicanos Amodio ,con cerca del 26% de capital, se enfrenta al pago de más de 430 millones, lo que obliga al grupo a realizar desinversiones.

El primer paso en el proceso de refinanciación de la deuda ha sido la venta del 25% del Centro Hospitalario Universitario Montreal al fondo norteamericano KKR, así como un crédito subordinado vinculado a la concesionaria de 81,7 millones de dólares canadienses, unos 55 millones de euros.

El cierre de la transacción, a expensas de las correspondientes autorizaciones, está prevista para el último cuatrimestre del año. Esta operación de desinversión de un activo no esencial forma parte de la hoja de ruta acordada por la compañía para su progresivo desapalancamiento.

El complejo Canalejas, la joya de la corona

El siguiente hito en este proceso, recuerdan los analistas, deberá ser el complejo de Canalejas, junto a la puerta del Sol de Madrid, que comparte al 50% con Mohari. El vehículo de inversión del fundador de la casa de juego online PokerStars, que tiene abierto un conflicto en la Cámara de Arbitraje de París derivado de la gestión del inmueble, compró esta participación en 2017 por 225 millones. La cotizada española valora ahora la totalidad del complejo, con un hotel, una galería comercial y un parking, sobre los 800 millones de euros.

Movimientos que tienen en alerta a los minoristas de OHLA

Algunos creen que la delicada situación ha desatado el interés de un sinfín de fondos de capital buitre que sobrevuelan sobre la atribulada compañía para hacerse con sus despojos. Una serie de activos que, dicen, los Amodio no han sabido, o no han querido, poner en valor.

Los actuales responsables de la sociedad se habrían puesto en contacto con varios fondos y empresarios con el fin de participar en una ampliación de capital destinada a inyectar dinero y recapitalizar el grupo. Para incentivarles, les habrían ofrecido la exclusión del derecho preferente de suscripción.

Esta posibilidad, sin embargo, explica el afectado José Antonio Ayensa Resano, choca de bruces con la ley de Sociedades de Capital (LSC). En concreto con el artículo 308,1, que solo permite esta mutilación de derechos a sus legítimos propietarios, cuando existe un interés social que así lo exija. Algo que, señala este minoritario, no parece que estos potenciales “inversores” vayan a aportar.

Por otra parte, señala Ayensa, los fondos tenedores de bonos de la compañía, después de haberse hecho con ellos a precios de saldo, “pretenden protegerse de un riesgo de impago que ellos mismos han creado, asfixiando a la constructora a base de desvalijar su caja con unos intereses del 9,75%. Obteniendo un rendimiento superior al 18% sobre su inversión real y sin querer asumir riesgos”.

Con este fin y para resguardar su suculento negocio de eventuales peligros por una factible insolvencia de la cotizada, fuerzan a que se capitalice vendiendo sus joyas a la mayor brevedad posible, circunstancia que buscan aprovechar los fondos buitre y el resto de las alimañas del mercado para intentar hacerse con ellas a precios irrisorios.

Los tribunales podrían entrar en escena

Sin embargo, señala este minorista, hay otra opción financiera mucho más sensata que debería promoverse desde dentro del grupo y desde los organismos reguladores. La forma más fácil de aliviar la delicada situación financiera y, desde luego, la más justa, explica, sería que “sus bonistas aceptasen una quita en sus títulos de deuda similar al descuento que obtuvieron al adquirirlos. De este modo, disminuiría su deuda, aumentaría su rating y podría obtener financiación más barata con la que pagar los bonos”.

En cualquier caso, la solución resultará provisional en la medida en que “sobre la operación de refinanciación y reestructuración acometida en 2021 pesa una demanda, admitida por la Audiencia Nacional el pasado 20 de mayo, por presuntas irregularidades aún por resolver derivadas tanto de la habitual falta de diligencia de la CNMV como de la lentitud del sistema judicial español”, apunta Ayensa. Demanda sobre la que OHLA no ha querido hacer comentarios.

El problema es que a la espera de ver cómo evoluciona el conflicto legal, la compañía se habrá podido enfrascar entre tanto en unas cuantas operaciones de alto calibre que podrían ir en contra de los intereses de los pequeños accionistas. Así parece recogerlo el mercado. Las acciones del grupo controlado por los Amodio pierden algo más de un 7,5% en el global del año dando muestras del agotamiento en el movimiento de rebote experimentado en mayo tras registrar un incremento de las ventas de cerca del 25% en el primer trimestre.

Artículos relacionados