Duplica la re­mu­ne­ra­ción del CEO de la fi­lial es­ta­dou­ni­dense (10 mi­llones de eu­ros) pese al fiasco con PNM

Los fondos hacen cuentas: Galán ha ganado 200 millones desde que es presidente de Iberdrola

El primer eje­cu­tivo de la eléc­trica de­clara te­ner, ade­más, 150 mi­llones de euros en ac­ciones y un fondo de pen­siones di­fícil de es­timar

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola.

El pre­si­dente eje­cu­tivo de Iberdrola, Ignacio Galán, está de­cido a ser el pri­mero en el ‘top top’ mun­dial de las 'utilities', in­clu­yendo la sor­pren­dente lista de re­mu­ne­ra­ción que per­ciben sus con­se­jeros y altos eje­cu­ti­vos. Bajo la mi­rada atenta y re­ce­losa de sus fondos ac­cio­nis­tas, que hacen cuentas todos los años, la ener­gé­tica ha des­ti­nado más de 25,1 mi­llones de euros en 2023 a re­mu­nerar a los 14 miem­bros del con­sejo, entre los que se en­cuen­tran nom­bres tan co­no­cidos como los ex­mi­nis­tros del PP, Ángel Acebes o Isabel García Tejerina.

De ese importe, algo más de la mitad, 13,84 millones (el 55% del total del consejo), corresponde al propio Galán, incluidas la remuneración fija, la variable y el cobro del plan de incentivos como los llamados “sistemas de ahorro a largo plazo”., que se cobran en la edad de jubilación legal.

En paralelo, el ejecutivo salmantino ha duplicado el sueldo de su hombre de confianza en la filial estadounidense del grupo, Avangrid., según se ha conocido en la junta general de la filial hace u nos días Pese al fiasco de la fusión con PNM, el consejero delegado de esta filial, Pedro Azagra, recibirá 10,689 millones de dólares (unos 9,9 millones de euros al cambio actual), frente a los 4,489 millones de dólares (4,19 millones de euros) del ejercicio anterior.

La subida de la remuneración del CEO que debe encabezar la exclusión de Bolsa de Avangrid para conseguir más libertad de movimientos en su expansión en EEUU aunque es generalizada (prácticamente duplica el salario fijo y el bonus en metálico) triplica en 2023 el incentivo en acciones que supera los 7,3 millones de dólares.

Primar el éxito

Bien es cierto que, desde la llegada de Ignacio Sánchez Galán a la presidencia de Iberdrola (en 2006) la compañía se ha convertido en un buen negocio para los inversores a largo plazo, pero también para sus directivos, incluyendo el propio Galán. La gestión del ejecutivo de la empresa con sede en Bilbao ha conseguido casi triplicar el valor de la empresa, en estos años.

El valor de Iberdrola en Bolsa se ha multiplicado por 2,75 y ha pasado desde los 29.859 millones de euros de 2006 (según un estudio del IESE) hasta los actuales 78.042 millones (6.000 millones más en donde meses). Un valor que como resaltó el propio Galán en la pasada junta general de 2024, supone “más que todas las energéticas españolas juntas, más que bancos”.

En el interim, Galán ha cerrado la absorción del gigante británico Scotish Power y ha situado a la resultante de la fusión de las antiguas Iberduero e Hidroeléctrica Española (Hidrola) en siete de los grandes mercados energéticos del mundo (EEUU, Australia, Reino Unido, Alemania, Francia, México y Brasil), además de ser la primera eléctrica de España, con una estrategia que según afirma la posiciona hoy como líder mundial en energías verdes.

La grandes cifras de la compañía reflejan unos activos totales de 150.033 millones de euros; con ventas superiores a los 49.300 millones y un beneficio neto en 2023 superior a los 4.800 millones el año pasado La compañía tiene anunciadas inversiones por valor de 41.000 millones hasta 2026; aunque la deuda financiera neta se sitúa ya en los 47.914 millones de euros, la mayor de una empresa cotizada en el Ibex 35.

Algo que preocupa seriamente a sus fondos accionistas, que triplican y hasta quintuplican la limitada participación de su principal accionista. local, la BBK, que de llegar a tener el 8% apenas controla el 1,7% del capital. Sus accionistas principales son fondos, como Qatar Invesment Authority, BlackRock y Norges Bank. El propio Galán declara poseer un 0,19% de la eléctrica, que a precios actuales equivale a unos 150 millones de euros.

Por si fuera poco, Iberdrola (una de las pocas compañías que mantienen la prima de asistencia a sus juntas generales) prevé repartir 11.000 millones de euros en dividendos entre sus accionistas durante los próximos tres años; equivalente a más de 0,6 euros por acción.

Gana casi 200 millones en el cargo

Pero también ha sido un buen negocio para el propio Ignacio Galán que, tras ser nombrado presidente ejecutivo de la compañía (fichó por Iberdrola en 2001 como vicepresidente ejecutivo y consejero delegado, bajo la presidencia de Íñigo de Oriol) lleva cobrados cerca de 200 millones de euros.

Las cifras, según constan en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y fueron publicadas en su momento, arrojan un saldo superior a los 182,116 millones de euros desde 2007. En los archivos del supervisor bursátil no constan los datos de 2006, año en el que fue nombrado presidente.

La llamativa cifra de remuneración de Galán durante 2023 supone un aumento del 6,46% con respecto a los 13,06 millones de euros que percibió en 2022; año en el que cobró el 1,1% menos con respecto a los 13,205 millones de euros recibidos en 2021.

Un año antes, en 2020, la retribución devengada por el presidente de la eléctrica alcanzó los 13,205 millones de euros (el 8,23% de aumento), de los que 6,614 millones corresponden al beneficio bruto de las acciones o instrumentos financieros consolidados.

La cifra incluye la remuneración en acciones correspondiente al Bono Estratégico 2017-2019; lo que supone un 16,9% más que el importe percibido el ejercicio anterior, según consta en el Informe anual sobre remuneraciones del consejo de administración que la compañía ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Además, en abril de 2020 Iberdrola hizo la primera entrega de acciones correspondiente al bono estratégico 2017-2019, aprobado por la Junta General de accionistas de 2017 y ligado a objetivos económicos y de reducción de emisiones.

En 2019, Ignacio Sánchez Galán, percibió un total de 10,43 millones de euros, el 9,8% más que el año anterior (cobró 9,55 millones en 2018), una subida derivada del mayor valor de las acciones recibidas por el Bono Estratégico 2014-2016.

Durante 2017, la retribución alcanzó los 9,47 millones de euros, incluidas las acciones correspondientes al Bono Estratégico 2014-2016, lo que supone un 1,3% más que los 9,35 millones de euros percibidos el año anterior.

Salario mínimo: 6 millones

Lo que si parece claro es que, al menos desde el año siguiente a su toma de posesión, la remuneración de Ignacio Galán como presidente ejecutivo de Iberdrola no ha bajado nunca e los seis millones de euros.

En 2015, el presidente de Iberdrola, recibió 9,51 millones de euros, el 4,2% más que en 2014, un incremento que se explica por el incentivo en acciones. El salario de Sánchez Galán se situó en 6,22 millones (el 0,8% más) aunque también recibió 536.359 acciones de la compañía como segunda liquidación del Bono Estratégico 2011-2013, un paquete valorado entonces en 3,29 millones.

También por encima de la cota de su ‘salario base’ estuvieron los emolumentos recibidos en 2013, 6,16 millones de euros durante el ejercicio 2013, así como 305.000 acciones valoradas en 1,27 millones, con lo que recibió un total de 7,44 millones por el desempeño de sus funciones.

Ese paquete accionarial le permitió compensar el hecho de que los 6,16 millones de retribución fueron el 1,7% inferiores a los 6,27 millones del ejercicio de 2012. Aunque en ese año, el Consejo acordó liquidar el Bono Estratégico 2008-2010, que permitió al presidente recibir 305.000 acciones de Iberdrola valoradas entones en 1,15 millones de euros; por lo que la retribución total de 2012 se saldó con el cobro de 7,45 millones.

El ejercicio de 2011 supuso para Galán el cobro de 9,5 millones e euros, de los que 6,3 millones corresponden a retribución en metálico y 3,2 millones en acciones (medio millón de títulos), según figura en el informe de gobierno corporativo.

Para el año 2010 las cuentas reflejan el pago de 6,947 millones de euros entre salario (5,347 millones) y acciones (1,6 millones de euros).

La cifra, sin embargo, es inferior a los 8,34 millones que el presidente ejecutivo de Iberdrola cobró en 2009. Una cifra que se distribuye entre los 2,25 millones de sueldo fijo, otros 2,25 millones en variable y 800.000 euros como consejero. Además, el presidente de la eléctrica recibió acciones de Iberdrola Renovables valoradas en 1,6 millones.

En 2007, la “gratificación por consecución de objetivos devengada con carácter plurianual” de 8,2 millones y otros 3,5 millones “en concepto de premio de gestión por el éxito obtenido en el proceso de integración de Scottish Power” elevaron la retribución de Galán hasta los 16,203 millones de euros.

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