Los pro­blemas de su­mi­nis­tros, entre los prin­ci­pales fac­tores del re­corte bur­sátil

La cotización de Airbus cae en picado tras anunciar un “profit warning”

Los re­trasos en las en­tregas de aviones y los gastos en la unidad ae­ro­es­pa­cial obligan al grupo a re­ajustar su guía

Airbus 380.
Airbus 380.

Los in­ver­sores se han co­lo­cado las mas­ca­ri­llas de oxí­geno ante la caída en ba­rrena de la co­ti­za­ción de Airbus , des­pués del anuncio de una caída de sus ex­pec­ta­tivas sobre sus nuevos desa­rro­llos re­la­cio­nados con su ne­gocio de aviones co­mer­cia­les. El fa­bri­cante de ae­ro­naves eu­ropeo ha re­ba­jado esta se­mana su ob­je­tivo de en­tregas to­tales en unos 30 apa­ratos frente a los 800 aviones pre­vistos ini­cial­mente. También ha re­tra­sado en un año, hasta 2027, los plazos para al­canzar una pro­duc­ción de 75 apa­ratos de fu­se­laje es­trecho al mes.

El holding aeronáutico ha reconocido, además, que está asumiendo gastos por valor de unos 900 millones de euros en determinados programas espaciales de telecomunicaciones, navegación y observación que ha decidido registrar como cargos en las cuentas del primer trimestre de 2024. Esto se produce después de que el equipo de gestión de Space Systems ha llevado a cabo una extensa revisión técnica de todos los programas, identificando otros desafíos comerciales y técnicos.

Todos ellos están relacionados principalmente con supuestos actualizados sobre cronogramas, carga de trabajo, abastecimiento, riesgos y costos durante la vida útil de ciertos programas de telecomunicaciones, navegación y observación.

El mercado ya barruntaba los problemas

En consecuencia, Airbus ha puesto en marcha un proceso de actualización de sus previsiones para 2024 que ha cogido con el pie cambiado a los analistas y al mercado en general. Este duro golpe a sus actividades ha justificado el desplome de cerca del 10% este pasado martes. Una caída sustancial que se suma a las pérdidas que venía acumulando desde finales del pasado mes de marzo.

Esta revisión a la baja de las previsiones industriales se conoce después de que la agencia de noticias Reuters informara hace unas semanas atrás sobre los riesgos de una nueva serie de retrasos en la producción al tener que hacer frente a una mayor escasez de piezas.

El presidente ejecutivo de Airbus, Guillaume Faury, ha reconocido ante los analistas que el grupo se enfrenta en la actualidad “a grandes dificultades; tenemos que hacer de tripas corazón". Parte de estos grandes desafíos se han producido por los problemas para encontrar trabajadores y estabilizar los suministros tras la situación de debilidad en la que han quedado muchos proveedores como consecuencia de la pandemia eso se ha traducido en una tasa de entrega insuficiente.

Faury ha puesto como ejemplo el deterioro de los últimos meses en el proceso de suministros de motores para su familia de aviones de fuselaje estrecho A320, la más vendida de la compañía. Uno de los varios factores que han llevado al fabricante de aviones a recortar las previsiones de producción.

El déficit, dijo, afecta a ambos proveedores de motores para la familia de fuselaje estrecho A320neo, que compite con el Boeing 737 MAX y representa la mayor parte del efectivo y las ganancias de Airbus. Al respecto, para defender los intereses del grupo, Faury ha apuntado que los proveedores de motores deberán "afrontar las consecuencias" de cualquier retraso y asumir las pertinentes compensaciones.

El holding europeo reajusta sus guías

Como base para su guía actualizada para 2024, la Compañía asume que no habrá interrupciones adicionales en la economía mundial, el tráfico aéreo, la cadena de suministro, las operaciones internas de la Compañía y su capacidad para entregar productos y servicios.

Sobre esa base, en 2024, la Compañía ahora apunta a lograr del orden de 770 entregas de aviones comerciales; un EBIT ajustado de alrededor de 5.500 millones de euros y un flujo de caja libre antes de financiación a clientes de alrededor de 3.500 millones de euros.

La compañía tiene previsto presentar sus resultados semestrales el próximo 30 de julio. Hasta entonces, los analistas, que ya están empezando a recortar sus recomendaciones, prevén un auténtico calvario para la cotización, que en el acumulado del año ya registra una caída del 4% y con un perfil netamente bajista.

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