Las elec­ciones nor­te­ame­ri­canas suelen venir bien a los mer­cados de renta va­riable

Los inversores empiezan a tomar posiciones ante el resultado de las elecciones en EEUU

El oro y los bonos ga­narán peso como ac­tivos de­fen­sivos frente a la vo­la­ti­lidad

Trump vs. Biden
Trump vs. Biden.

Las elec­ciones pre­si­den­ciales en Estados Unidos que se ce­le­brarán el pró­ximo 5 de no­viembre están aca­pa­rando el in­terés de los ana­listas por su alto im­pacto en los mer­ca­dos. Sobre todo, de lo ocu­rrido en Europa, y en es­pe­cial en Francia, con el auge de los ex­tre­mis­mos. En ge­ne­ral, re­cuerdan los ana­listas de UBP, los años de elec­ciones pre­si­den­ciales han sido fa­vo­ra­bles para los in­ver­sores de renta va­ria­ble.

En las diecinueve elecciones celebradas desde la Segunda Guerra Mundial, solo en tres ocasiones el índice S&P 500 ha registrado rendimientos negativos (1960, 2000 y 2008). Estos años, coincidieron con periodos de recesión o con importantes crisis como la provocada por las subprime o hipotecas basura.

Teniendo en cuenta que no se están produciendo características similares, parece coherente el optimismo de los inversores tanto en renta variable como crédito en medio de la actual expansión económica para este año. De momento, el panorama electoral a día de hoy parece favorecer al expresidente Donald Trump, quien, según la firma de inversión suiza, “lidera en la mayoría de los estados del "campo de batalla" que cualquiera de los principales candidatos necesitará asegurar para ganar la Casa Blanca”.

No obstante, la recuperación de Barack Obama desde su baja popularidad y la debilidad de las encuestas en 2011 para mantener la Casa Blanca en 2012 proporciona un posible modelo de campaña, un último clavo ardiendo, para el presidente Biden en el período previo al día de las elecciones en noviembre de 2024, apuntan el informe de UBP.

Los retos fiscales de Estados Unidos

Para ello será clave una mayor relajación de la inflación, combinada con políticas que atraigan a las mujeres y a los jóvenes votantes. Los retos fiscales se están pasando por alto en las respectivas campañas, pero será un factor que en buena medida condicionará al eventual ganador de las próximas elecciones.

Con el techo de la deuda estadounidense a punto de volver a limitar la emisión de bonos en enero de 2025, las difíciles compensaciones entre ingresos y gastos serán la primera tarea a la que se enfrente el nuevo líder estadounidense a principios del próximo año, lo que desencadenará la volatilidad de los tipos de interés y de los mercados de renta variable.

Teniendo esto en cuenta, los inversores deberían posicionarse para capitalizar los fuertes rendimientos esperados en renta variable y crédito en el período previo a las elecciones y, a continuación, a partir del otoño, centrarse en gestionar el riesgo y pasar a una selección activa de sectores, valores y divisas con vistas al próximo ejercicio, a medida que se vaya perfilando el posible ganador.

De Biden a Trump, el efecto en los mercados de sus políticas

En el caso de que Trump salga vencedor, señala Steven Bell, economista jefe para EMEA de Columbia Threadneedle, muchos operadores temen que se pueda producir un efecto “Liz Truss”, con una subida vertiginosa de los rendimientos de los bonos. “En mi opinión”, señala Bell, “esto es poco probable”. Aunque, cabe esperar un recorte de impuestos y un incremento de los aranceles sobre las importaciones estadounidenses, quizás un 10% de forma generalizada, el efecto neto sobre el déficit fiscal podría ser modesto.

La victoria de Biden, lógicamente impondría una política continuista, aunque muy dependiente de la composición del Congreso tal y como refleja las dificultades en su reciente intento de subir impuestos. En cualquier caso, en una reciente conferencia de Goldman Sachs se ponía en evidencia que una victoria de los demócratas en las elecciones de este año podría dar lugar a cambios políticos significativos, incluida una subida del tipo del impuesto de sociedades al 25%. Aun así no cabe espera un giro hacia políticas más radicales.

Sea como fuera, el informe de la firma de inversión suiza UBP señala que el oro y los bonos ligados a la inflación deberían ofrecer una protección extra y atractiva contra la volatilidad potencial en torno a la transición hacia 2025.

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