La re­gión cre­cerá sólo un mo­desto 1,8%, por de­bajo del 2,2% del año pa­sado

Latam: Argentina y la menor demanda china enfrían el despegue económico de la región

Los grandes mer­cados de in­terés para España no acaban de re­puntar en 2024

Javier Milei, pte. de Argentina.
Javier Milei, pte. de Argentina.

La plena re­cu­pe­ra­ción de las eco­no­mías la­ti­noa­me­ri­ca­nas, cuya marcha re­viste gran im­por­tancia en la in­ter­na­cio­na­li­za­ción de las em­presas es­pañolas y, en el caso de mu­chas grandes com­pañías, para su fac­tu­ra­ción, no lle­gará de­fi­ni­ti­va­mente este año. El Banco Mundial (BM) acaba de echar un jarro de agua fría sobre las pers­pec­tivas del área, que su­frirá el efecto de una menor de­manda desde China y, a nivel re­gio­nal, se verá las­trada por una re­ce­sión su­pe­rior a la pre­vista en Argentina.

Y mercados clave para España como México y Brasil tampoco tendrán este año su mejor momento.

Según el BM, Latinoamérica crecerá solo 1,8% en 2024, un 0,5% menos de lo que se preveía a comienzos de año, y lo hará de forma desigual. Registrará así en 2024 un crecimiento inferior al de 2023, cuando la economía regional progresó el 2,2%.

La recuperación tarda en llegar en una región que aún sufre los efectos del demoledor golpe que supuso la pandemia de Covid. No obstante, y pese a las dificultades económicas que afrontará la región este año, el BM espera que se recobre gradualmente en 2025, apoyada en un descenso de la inflación y una política monetaria acomodaticia, con un avance del 2,7%.

Además, en Latam, la entidad advierte de que este año unas condiciones financieras mundiales más estrictas de lo anticipado y los elevados niveles de deuda de los países podrían dañar la demanda privada y requerir una consolidación fiscal acelerada en la región.

A ello se suma que China acusará una desaceleración superior a la prevista, que pesará sobre las exportaciones latinoamericanas, y también el impacto de los fenómenos climáticos extremos, factores que podrían contrarrestar el esperado efecto beneficioso para el área del repunte de la actividad en EEUU. La normalización de los tipos de interés, el descenso de la inflación y las exportaciones de materias primas serán los pulmones de un crecimiento muy moderado en la región este 2024.

Confianza en el futuro

Latinoamérica crecerá menos en un momento en el que la expansión global será mayor de la esperada: el BM ha elevado las perspectivas mundiales para 2024 al 2,6%, por encima de las previsiones publicadas en enero. Eso sí, en este caso también, como en el latinoamericano, la expansión de este año y los siguientes (2,7% para 2025 y 2026) será inferior al promedio del 3,1% de la década anterior a la crisis del coronavirus. La previsión implica que, en el período 2024-26, países que representan en conjunto más del 80% de la población mundial y del PIB mundial seguirán creciendo a un ritmo más lento que durante la década anterior al Covid, señala el BM.

Si bien es cierto que el BM mejora con respecto a enero las proyecciones de crecimiento en mercados trascendentes para las empresas españolas, como los de Brasil, Chile y Perú, también lo es que las mantiene para el colombiano y las reduce en el mexicano. Y, aunque la confianza de las empresas es alta en Brasil, México y Colombia, el panorama dista de invitar al optimismo por ahora.

Así, el avance en el motor regional, Brasil, se moderará al 2% en 2024, para remontar sólo levemente al 2,2% en 2025 (con mejora del consumo por la moderación de la inflación, aunque los esfuerzos del Gobierno Lula para mejorar la sostenibilidad fiscal tendrán efecto negativo en el crecimiento) y decaer al 2% en 2026. En el caso de México, que creció el 3,2% en 2023 y donde Claudia Sheinbaum toma el relevo presidencial a López Obrador, el BM rebaja el crecimiento de 2024 en tres décimas, al 2,3%, debido a una prevista moderación de la demanda interna. Y para 2025 y para 2026, las tasas de crecimiento esperado serán inferiores (2,1% y 2%).

Talón de Aquiles en Milei

La Argentina de Milei, por su parte, tendrá un comportamiento peor del previsto hasta ahora: el PIB se contraerá el 3,5% este año, frente a la caída del 2,8% prevista anteriormente, una “marcada rebaja” en los pronósticos, aunque el BM cuenta con que el país logre volver al crecimiento en 2025, con una expansión esperada del 5%, que se estabilizará en el 4,5% en 2026. El BM coincide con otros entes en que Argentina precisa de “pasos monetarios y fiscales para afrontar los desequilibrios crónicos, lo que causará una contracción temporal” en medio de la aplicación del plan de estabilización del presidente.

La Colombia de Gustavo Petro se expandirá apenas el 1,3% este año, para mejorar al 3,2% y 3,1% en 2025 y 2026, impulsada por la recuperación del consumo privado y las exportaciones, mientras que Perú, al que se eleva el crecimiento del 2,6% al 2,9% este año, bajarla el pistón al 2,5% y al 2,4% en los dos siguientes. Igual sucede con Chile, que aminorará el ritmo desde el 2,6% este año a tasas del 2,2% en los dos ejercicios sucesivos. Paraguay reducirá el ritmo del 3,8% de este año a tasas del 3,6% en 2025-26 y Uruguay lo hará desde el 3,2% de 2024 a ratios del 2,6%. Por su parte, Bolivia mantendrá un bajo crecimiento de entre el 1,4% y el 1,5% durante tres años.

Más claro es el panorama en Panamá, que tras un avance del 2,5% este año progresará a ritmos del 3,6% y del 4% en 2025 y 2026. O el de Dominicana, que mantendrá una expansión del 5% dos años tras el 5,1% esperado para 2024. Ecuador pasará del mínimo avance del 0,5% que se prevé para este año a crecimientos del 1,6% en 2025 y del 2,2% en 2026 bajo el impulso de Noboa.

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