Negocia, entre otros, con la saudí Aramco la venta del 25% de su ne­gocio de re­no­va­bles

Repsol busca socio ‘verde’ para recuperar el pulso del beneficio y mantener el dividendo

Necesita fi­nan­ciar un plan de in­ver­siones de 19.000 mi­llones en un di­fícil arranque de año

Repsol también es electricidad.
Repsol también es electricidad.

Repsol ne­gocia con el gi­gante saudí Aramco la venta del 25% de su ne­gocio de re­no­va­bles (valorado en 6.000 mi­llones de eu­ros) que, sobre todo, ven­dría a dar un im­por­tante res­piro a las arcas de la com­pañía que di­rige, como con­se­jero de­le­gado, Josu Jon Imaz. Necesita re­to­ques en su caja y re­cu­perar be­ne­ficio para man­tener el di­vi­dendo.

La energética se ha visto fuertemente afectada por los vaivenes de precios del petróleo y gas (sus negocios centrales) y a la progresiva bajada de precios en el mercado eléctrico por la entrada en servicio de nueva potencia renovable que ha llevado a cotizaciones de cero euros por kilovatio verde.

A la caída del 25% en el beneficio de 2023 (3.168 millones) se ha sumado el retroceso de sus rentabilidad en el primer trimestre de este año, que ha alcanzado el 13% hasta dejar las ganancias del primer cuarto del ejercicio en curso en 969 millones.

Aunque no es una operación nueva en el sector, la incorporación de socios permite a las energéticas aligerar la carga financiera de unas fuertes (y rápidas) inversiones en renovables. La carrera por la descarbonización de la economía y la presión contra los hidrocarburos ha llevado a petroquímicas como Repsol a lanzar proyectos y negocios bajos en carbono.

De hecho la energética española, tiene en curso un ambicioso plan de inversiones totales de entre 16.000 y 19.000 millones de euros hasta 2027 para ganar peso en el negocio eléctrico. Una estrategia que, en el caso de Repsol Renovables supondrá invertir entre 3.000 y 4.000 millones en los próximo tres años con los que alanzar una capacidad de producción de 10.000 megavatios (MW), fundamentalmente en España, Estados Unidos, Chile e Italia.

Tal como explicó Imaz a sus accionistas en la junta general del pasado mes de abril, la estrategia de Repsol en la que se sustentan esa fuertes inversiones se basa en cinco grandes pilares: La generación eléctrica renovable; la producción y comercialización de biocombustibles, hidrógeno renovable y combustibles sintéticos; los productos químicos (polímeros de larga vida); el desarrollo de proyectos de economía circular y la comercialización de electricidad renovable, generación distribuida y movilidad eléctrica renovable.

De cerrarse el acuerdo con la petrolera saudí, Aramco se incorporará al accionariado de Repsol Renovables mediante una ampliación de capital que valoraría la empresa en 6.000 millones de euros; lo que supone una ‘inyección’ de 1.500 millones; frente a los poco más de 900 millones que Credit Agricole y EIP pagaron hace dos años por una participación similar.

Mala evolución en lo que va de año

El precio -de confirmarse- representa una buena prima sobre los múltiplos de la filial, especialmente tras los decepcionantes resultados del primer trimestre del año en los que Repsol ha registrado unas pérdidas de seis millones de euros en lo que denomina “generación baja en carbono” que incluyen tanto su actividad en renovables como las centrales de ciclo de carbono que opera.

**Unas pérdidas que contrastan con el beneficio de 34 millones contenido en el mismo periodo de 2023"".

Según explicaba la propia compañía, esta evolución se explica como consecuencia de los “menores precios del pool [eléctrico] y a unos mayores costes que fueron parcialmente compensados por unos mayores volúmenes en los activos eólicos, hidroeléctricos y solares”.

Aunque la deuda no representa un problema sustantivo para Repsol también es cierto que con este fortalecimiento del balance de su filial verde, la energética española conseguirá un buen respiro para sus cuentas, habida cuenta de que solo en el primer trimestre de este año, ha invertido 1.157millones de euro (396 millones más que en el primer cuarto de 2023). La compra de la eólica estadounidense ConnectGen y el desarrollo en renovables en España, EEUU y Chile, se han llevado la mayor parte de estos fondos.

El endeudamiento de la energética ha aumentado en el primer trimestre del año en 1.805 millones de euros hasta alcanzar los 3.901 millones precisamente por las inversiones realizadas y el pago en efectivo del dividendo. Operaciones que han llevado la ratio de apalancamiento del grupo al 11,5%; prácticamente el doble del 6,7% con que cerró el ejercicio de 2023.

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