El sector rea­liza un gran es­fuerzo en precio en la pri­mera mitad del ejer­cicio

La banca frena la caída del saldo vivo hipotecario tras perder 16.000 millones

El alza del ne­gocio en 2024 com­pensa el to­davía ele­vado ritmo de amor­ti­za­ciones

Mercado hipotecario.
Mercado hipotecario.

A los bancos les vuelven a cua­drar los grandes nú­meros del ne­gocio hi­po­te­ca­rio. En una pri­mera mitad del año com­pleja porque los tipos de in­terés en la eu­ro­zona no han ba­jado hasta este mes de ju­nio, el sector está con­si­guiendo el doble hito de elevar con fuerza la nueva con­tra­ta­ción, por un lado; y, por otro, de frenar la caída im­pa­rable del saldo vivo hi­po­te­cario que al­canzó ni­veles muy preo­cu­pantes en 2023.

Las estadísticas del Banco de España no mienten y dicen que, en los primeros cuatro meses del año, la banca ha concedido más de 20.000 millones de euros en nuevas operaciones. Es decir, casi un 14% más que en los cuatro primeros meses del año pasado. Se trata de una mejora muy sustancial, que marca un punto de inflexión respecto al año pasado, cuando la contratación se desplomó alrededor de 9.000 millones en todo el ejercicio.

Por lo tanto, la banca da más hipotecas con la coyuntura a favor, porque la demanda de vivienda sigue batiendo récords por la escasez de la oferta y, sobre todo, por los desorbitados precios de los alquileres. Una situación que no va a cambiar a corto plazo y que hace pensar que el sector va a seguir con el viento de cola durante todo 2024. Desde este punto de vista, las entidades financieras viven en un mundo feliz.

Y empiezan a respirar mucho más tranquilas a la vista de que el volumen de hipotecas productivas se estabiliza. Es verdad que en abril (último mes con datos oficiales), el saldo vivo de préstamos para vivienda ha retrocedido. Pero lo ha hecho muy levemente (unos insignificantes 60 millones de euros) y después de una subida en marzo, también pequeña, de algo más de 200 millones de euros.

Estabilizar una cifra clave en hipotecas

Estas diferencias tan cortas expresan la estabilización de una cifra clave para la buena salud del sector. En estos momentos, las hipotecas que generan intereses para la banca suman un valor de 492.975 millones de euros. La cifra está algo más de 2.000 millones de euros por debajo de la de cierre de 2023, pero en términos porcentuales la diferencia es casi imperceptible: supone un descenso del 0,4%. Nada que ver con los 16.000 millones perdidos entre 2021 y 2023.

Pero la otra lectura de las cifras de 2024 es que la banca no puede dejar de levantar el pie del acelerador. Aunque el primer recorte de tipos en la zona euro ya es una realidad, las familias siguen presionadas por unas cuotas hipotecarias altas que han empezado a relajarse, pero no lo suficiente. Por lo tanto, siguen amortizando anticipadamente sus préstamos a buen ritmo a la espera de que el euribor dé el bajón definitivo.

Algo que, de momento, se hace de rogar por las dudas sobre el ritmo de caída de los tipos de interés. Una situación que, de mantenerse a corto y medio plazo, puede frenar la mejora de las condiciones de las hipotecas que ha sido una constante en esta primera parte del año. Algunas entidades han ajustado al máximo los precios de sus préstamos en un proceso que ha impulsado la mejora de la nueva contratación. Pero el margen para nuevos movimientos es ahora más limitado.

En cualquier caso, los expertos creen que la banca no se relajará para evitar que no se rompa la tregua del saldo vivo. “Quien pueda hará un nuevo esfuerzo para mejorar los tipos o las condiciones de vinculación, sobre todo las entidades que se han quedado un poco rezagadas respecto a las mejores. De momento, toca apretar los dientes hasta que se aclare el panorama de los tipos de interés”, señalan fuentes financieras.

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