Las me­jores ex­pec­ta­tivas a corto de las com­pañías so­bre­en­deu­dadas se des­va­necen

El BCE condena a la incertidumbre a las empresas más sensibles a los tipos

El mer­cado cues­tiona que se re­bajen los tipos mien­tras sube la pre­vi­sión de in­fla­ción

Banco Central Europeo (BCE).
Banco Central Europeo (BCE).

¿Se equi­vocó el BCE ven­diendo la piel del oso de la in­fla­ción antes de ca­zarla? Esta es la pre­gunta que corre de boca en boca de la co­mu­nidad fi­nan­ciera tras las ex­pli­ca­ciones de Christine Lagarde pos­te­riores a la de­ci­sión de re­bajar los tipos de in­terés 25 puntos bá­si­cos. Un mo­vi­miento que vino acom­pañado de una subida de las pre­vi­siones de in­fla­ción para 2024 y para 2025 que ha de­jado al mer­cado des­orien­tado.

Es lo que con sorna han denominado los analistas como una rebaja de tipos de interés muy ‘hawkish’, que aclara muy poco el escenario y que, vista con los ojos de la coyuntura actual, el BCE se podría haber ahorrado perfectamente. Pero hace mucho tiempo que había vendido al mercado el recorte hasta el 4,25% y ya no había forma de echarse atrás. De lo contrario, habría sido una enorme decepción.

Lagarde y los suyos irán tomando decisiones dato a dato. De momento, el BCE no ha podido sembrar más dudas sobre si habrá una nueva rebaja de tipos en septiembre, y cada vez son más los que apuestan porque sólo habrá otra en 2024, y será en diciembre. Por lo tanto, la visibilidad se ha desplomado, lo que impacta directamente en una legión de compañías que llevan mucho tiempo sufriendo el impacto de los tipos altos y que esperaban una hoja de ruta más definida.

Energía e inmobiliario, los sectlores más damnificados

Entre los grandes damnificados están los sectores de energía e inmobiliario, abocados a un nuevo reajuste de expectativas. Los dos son los únicos que arrastran pérdidas en bolsa en Europa en lo que va de año, muy lejos de los retornos medios cercanos al 10% en la zona. Los inversores que habían tomado posiciones en las últimas semanas valorando la posibilidad de que tomaran el relevo de los mejores del año al calor de las rebajas de tipos pueden deshacer ahora posiciones.

“De momento, estamos viendo una reacción más o menos tranquila de los inversores en eléctricas e inmobiliarias, a la espera de que los gestores hagan una segunda lectura de las decisiones del BCE. No se debe esperar una gran corrección, porque estos valores están en unos niveles muy deprimidos en bolsa, pero todo hace indicar que pueden pasar un verano de ostracismo en las carteras”, señalan en una gran gestora nacional.

En clave española, las dos grandes socimis (Merlin y Colonial) sufrieron más en bolsa el viernes que el jueves, como otra empresa muy endeudada como Cellnex. También perdieron pie las castigadas renovables, en las que los inversores bajistas se están haciendo de oro. Quienes estaban largos en estos valores están cerrando posiciones ante la evidencia de que tardarán mucho más tiempo en recibir el viento de cola.

El del relevo en bolsa es uno de los debates del momento en el mercado, porque la declaración de intenciones del BCE –“seguiremos siendo restrictivos”, dijo Lagarde al mismo tiempo que aseguraba que no sabe cuánto durará esta fase- lleva muchas piezas del tablero hacia donde estaban hace unas semanas o meses. Dicho de otra manera, vuelve a favorecer los intereses de los bancos, que son las grandes estrellas del ejercicio bursátil.

“Hace falta que alguien coja el testigo de las entidades financieras, que no pueden seguir llevando todo el peso”, señalan fuentes bursátiles. De momento, el sector financiero ha reaccionado con más subidas en el parqué a la vista de que se mantiene su particular mundo feliz de tipos bajos y altos márgenes, pero la ganancia no puede ser eterna porque las valoraciones empiezan a ser exigentes. La vida sigue igual después de una reunión del BCE que ha dejado al mercado tan perplejo como desorientado.

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