Las en­ti­dades creen que la bo­ni­fi­ca­ción en ‘cash’ es la más eficaz para sus ob­je­tivos

La banca reabre la batalla de las nóminas pero con largos períodos de retención

La per­ma­nencia es de al menos dos años a cambio de pagos en di­nero en efec­tivo

Bancos y cuentas.
Bancos y cuentas.

En un ne­gocio ban­cario tan com­pe­ti­tivo como el es­pañol, captar nuevos clientes exige ge­ne­ro­sidad por parte de las en­ti­da­des. Los pagos en efec­tivo a cambio de nó­mina se han con­ver­tido en la vía más rá­pida y efi­ciente para con­se­guir el ob­je­tivo. En estos mo­men­tos, una de­cena de en­ti­dades está ofre­ciendo in­cen­tivos que se si­túan entre los 150 y los 500 eu­ros. Premios cada vez más al­tos, como las exi­gen­cias que los acom­pañan.

A la banca le salen las cuentas, porque la llegada de nuevos clientes vía domiciliación de nómina es sólo el primer paso para ofertar después toda la batería de productos habituales: planes de pensiones y fondos de inversión, hipotecas, seguros y préstamos personales. Para eso, las entidades han diseñado ofertas que exigen plazos de permanencia de al menos 24 meses. Tiempo suficiente para la venta de otros productos.

El último en dar el paso es CaixaBank, que se acaba de sumar al cada vez más nutrido grupo que apuesta por las ofertas en efectivo. El mayor banco por volumen de activos en España y su banco digital Imagin pagan 250 euros a cambio de ingresos superiores a los 1.500 euros mensuales y 150 euros para nóminas que no superan esa cantidad y parten de los 900 euros. Pero a cambio exige un largo período de permanencia.

Meter el premio en el bolsillo exige mantener las condiciones de ingresos mencionadas más la domiciliación de recibos y pagos con tarjetas al menos durante 24 meses. Pero en la práctica, hay que ser cliente durante dos años más manteniendo abierta una cuenta o un depósito con un saldo mínimo desde cinco euros. Esta oferta profundiza en la letra pequeña cada vez más exigente de estos pagos en ‘cash’ en lo que la banca española intenta vincular al máximo a los nuevos clientes.

Muchos clientes se quedan después del periodo pactado

“Es una estrategia que está funcionando muy bien, ya que un porcentaje muy alto de los clientes nuevos se quedan mucho más tiempo de los 24 meses pactados. Si no es una hipoteca, el cliente firma un préstamo personal o contrata un fondo de inversión, lo que puede ampliar muchos años la relación con la entidad. Es raro el caso de quien llega, cobra el premio y se va en cuanto puede sin contratar otros productos”, señalan desde el sector.

Los premios son suculentos. Cajamar es quien más ofrece, hasta 500 euros, pero con un período de vinculación récord de tres años. Santander, Unicaja, Abanca o Deutsche Bank pagan entre 150 y 400 euros, dependiendo del nivel de ingresos del nuevo cliente en una batalla que va a más. Desde el sector se asegura que habrá nuevas ofertas al alza en la segunda parte del año. Hay que tener en cuenta que el 30 de junio vencen inicialmente muchas de estas ofertas.

La mayoría o todas serán renovadas porque la banca ha encontrado un filón en estas ofertas que buscan clientes descontentos de otras entidades que ven una vía fácil e inmediata para conseguir unos suculentos ingresos extra. Estos perfiles buscan ofertas con mínima vinculación, que no les exijan nada más que la domiciliación de la nómina. Algo que todavía se puede conseguir en varias entidades, aunque los requisitos tienden a ser mayores.

“El esquema es muy parecido al de las hipotecas. Cuanto más vinculación, mejores condiciones. Para la ban

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