Ferrovial y Sacyr cen­tran su es­tra­tegia en más con­ce­siones y ser­vi­cios

FCC marca pauta y acelera la reorganización de las constructoras españolas

ACS vuelca su ne­gocio en la cons­truc­ción in­ter­na­cional (Australia y EEUU)

Sede de FCC.
Sede de FCC.

El anuncio de FCC de crear una nueva fi­lial, Inmocemento, que in­te­grará sus ne­go­cios ce­men­teros e in­mo­bi­liario para sa­carla pos­te­rior­mente a Bolsa, su­pone el cierre de un pro­ceso de re­or­ga­ni­za­ción in­terna aco­me­tido por las grandes cons­truc­toras es­paño­las. El ob­je­tivo es la fi­lia­li­za­ción de ac­tivos y ac­ti­vi­dades en em­presas de nueva crea­ción, el re­curso al mer­cado de va­lores para ren­ta­bi­lizar sus grandes ne­go­cios y la con­so­li­da­ción de sus ac­ti­vi­dades in­ter­na­cio­nales y con­ce­sio­nales

El mercado constructor español sigue sin dar signos de revitalización dada la parálisis de la contratación pública -agravada con la prórroga de los Presupuestos Generales del Estado- que, salvo Adif, mantiene el pulso en mínimos. Ante ello, las grandes constructoras cierran el capítulo de los ajustes (recrudecido tras el COVID) centradas en desarrollar su internacionalización con la que compensan la debilidad del mercado nacional.

Recurso al mercado

La reestructuración del grupo que preside Esther Alcocer Koplowitz se anuncia poco después de que Sacyr haya presentado su nueva estrategia centrada en la consolidación del negocio concesional como pilar básico de la compañía, mientras refuerza el negocio de Agua y decide ‘dedicar’ su actividad constructora prácticamente en exclusividad al servicio del desarrollo de proyectos greenfield’ (incluyen diseño, puesta en marcha y operación de la infraestructura).

El grupo presidido por Manuel Manrique prevé invertir 10.000 millones hasta 2027 para triplicar su tamaño y convertirse en líder mundial en concesiones greenfield. El 10% de esas inversiones se destinará a crecer en el negocio del ciclo integral del Agua con el foco puesto en concesiones y grandes proyectos. Sacyr, también, creará una nueva compañía, Voreantis, en la que integrará todas sus concesiones en explotación (hoy es la tercera del mundo con activos en Europa y Latinoamérica fundamentalmente), para llevarla a continuación a cotizar en Bolsa en el plazo de un año.

FCC, por su parte, creará Inmocemento, un subhólding del que ‘colgarán’ la unidad de cementos (encabezada por Cementos Portland Valderrivas) y la inmobiliaria FCYC (hasta ahora dependiente de FCC Construcción), donde el inversor mexicano Carlos Slim ha centrado la mayor parte de sus inversiones en España en los últimos años. La idea es que la nueva compañía pase a cotizar de forma separada de FCC en el último trimestre de este año. Falta por ver el futuro que toman tanto la participación en Metrovacesa (posee el 21,2%, OPA de por medio) mientras se consolida la recuperación de Realia que, en principio, queda fuera de la nueva Inmocemento y mantiene su cotización independiente.

Una operación que, en definitiva, supone visibilizar y rentabilizar tanto los poderes de la propia FCC como de la inversión realizada por el propio Slim desde 2016 (compra de acciones y créditos) para controlar la centenaria compañía presidida por Esther Alcocer Koplowitz se sitúa hoy como uno de las grandes líderes mundiales en el negocio de Medioambiente (actividad concesional por naturaleza), el gran motor de los resultados del grupo.

Para Ferrovial, la Bolsa, específicamente la neoyorquina, ha sido también la estrella de su gestión. La salida a cotización directa en Wall Street el pasado 9 de mayo cierra un tortuoso proceso que llevó al grupo presidido por Rafael del Pino a desnacionalizar la compañía y domiciliaria en Holanda; lo que le supuso un duro enfrentamiento con el Gobierno de Pedro Sánchez.Cuentas e Ferrovial, bajo lupa**

Las cuentas de Ferrovial del primer trimestre reflejan como pocas la situación del sector: las concesiones (especialmente en Estados Unidos, controladas a través de su filial Cintra) aumentan el beneficio aunque la construcción o, más concretamente, los márgenes obtenidos en este tarea, siguen siendo una de sus asignaturas pendientes.

La internacionalización de la actividad constructora de Ferrovial, especialmente a través de la polaca Budimex y en buena medida por su filial estadounidense Webber que compensan la escasa actividad en España.

En el primer trimestre Ferrovial reporta sólo las cifras a nivel de EBIT. Según Guillermo Barrio, analista de CIMD Research, “Budimex aceleró sus márgenes, incluyendo un 9,5% a marzo, frente al 7,1% hace un año mientras que Ferrovial Construcción, que volvió a márgenes positivos en el primer trimestre lo hace al 1,7%”.

El negocio de Autopistas de la compañía controlada por la familia Del Pino crece el 7% favorecido por la entrada en servicio de un nuevo tramo de la autopista estadounidense North Tarrant Express 35W (Sacramento, Texas) y por la contribución de la I-66 (en Virginia del Norte. El crecimiento en Estados Unidos, al margen de las concesiones muestra una clara tendencia positiva con grandes adjudicaciones como la nueva terminal del aeropuerto neoyorquino JFK adjudicada al grupo hispano-holandés.

ACS, nuevo modelo

El mayor grupo constructor y concesional de España, presidido por Florentino Pérez, ha presentado durante este segundo trimestre su nueva estrategia y modelo organizativo. ACS ha buscado la simplificación e integración de sus actividades mediante la creación de tres grandes unidades de negocio: Servicios Integrales, Inversiones en Infraestructuras e Ingeniería y Construcción. A su vez, cada división tiene grandes empresas cabeceras organizadas por áreas geográficas. Así, Servicios Integrales cuenta con la constructora estadounidense Turner como líder en América, mientras la australiana Cimic lo es para el área de Asia-Pacífico.

En Inversiones en Infraestructura se incluyen las gestoras de concesiones (especialmente autopistas) Abertis e Iridium a las que se suman la constructora alemana Hochtief PPP Solutions y Pacific Partnerships.

En Ingeniería y Construcción, ACS incluye a Dragados (la primera constructora española), la , la estadounidense Flatiron y la alemana Hochtief Europe.

Con todo ello, ACS prevé invertir 1.800 millones de euros hasta 2030 en la creación de una cartera de infraestructuras industriales y de transporte. Con ello, el valor de la participación en estos activos alcanzará los 4.000 millones.

La compañía destinará también una inversión de hasta 4.000 millones en los próximos seis años para el “desarrollo y operación de infraestructura en sectores de nueva generación con una valoración de la participación de la compañía de 9.000 millones”.

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