OPINIÓN

Puigdemont ame­naza con ha cer caer a Pedro Sánchez en Madrid

Cataluña: la dimisión de Aragonés complica el Tripartito de Salvador Illa

Giro total de el pa­no­rama po­lí­tico ca­ta­lán, y Pere Aragonés di­mite por los malos rer­sul­tados

Pere Aragonés, ERC.
Pere Aragonés, ERC.

La po­lí­tica ca­ta­lana ha dado un vuelco total tras la vic­toria de los so­cia­listas del PSC, que puede ca­ta­pultar a su lí­der, Salvador Illa, a la pre­si­dencia de la Generalitat de Catalunya, re­le­gando a se­gundo y ter­cero a los par­tidos pro in­de­pen­den­tistas como Junts y ERC, que quedan lejos de poder or­questar una ma­yo­ría, a pesar del avance de Junts+Puigdemont, a costa del ba­ta­cazo de ERC y la CUP. La cosa se com­plica con la re­nuncia al es­caño del ya ex líder de ERC, Pere Aragonés.

“Cataluña se pone en marcha”, dijo un eufórico Salvador Illa, líder del PSC, al celebrar su victoria con 42 escaños en las elecciones celebradas el domingo 12 de mayo en Cataluña.

“Una vez constituido el Parlement mi voluntad es concurrir a la presidencia de la Generalitat”, confirmo el ganador. Sin embargo, para lograrlo, necesitará el apoyo de los 20 escaños de ERC -que perdió 11 escaños- y de los Comuns, con 6 escaños, a fin de lograr la mayoría de 68 escaños del Parlament de Catalunya, que cuenta con 135 diputados.

“Son unos malos resultados”, reconoció el president Pere Aragonés, al perder 13 escaños para quedarse solo con 20. “Nuestro lugar estará en la oposición para seguir defendiendo nuestro proyecto”, anunció, en caliente, alejando la eventualidad de integrarse en un gobierno tripartido, como el formado en 2002 entre PSC-ERC-UI-Verds, que lideró el socialista Pascual Maragall.

Coste de un Gobierno soso

ERC ha pagado ante el electorado su desgaste en el poder. Y, su perdida de liderazgo en el frente proindependentista abrirá una posible crisis interna de la que saldrá si entran, o apoyan, una Generlitat con Salvador Illa al frente. No hay que olvidar que ERC, que gobernaba con minoría, contó con el soporte del PSC en varias ocasiones. Quizás ahora podría devolverle los favores con una abstención para que una minoría simple lleva a Illa a la presidencia.

“Felicito al PSC por su victoria”, dijo Carles Puigdemont, desde Argeles, en Francia, al comentar unos resultados muy buenos para Junts, que subió 4 escaños y alcanzó 35, aunque insuficientes para formar gobierno con ERC y la CUP, que se quedarían en 59, juntos. Tampoco sumarían añadiendo, incluso, la nueva formación de extrema derecha independentista, liderada por la alcaldesa de Ripoll, Aliança Catalana, que entra en el Parlament con 2 escaños. Sin olvidar que firmaron un pacto de no colaboración con el equivalente a un Vox proindependentista.

Puigdemont puee derribar el Gobierno de SáNCHEZ

Puigdemont tampoco excluye ser candidato a la presidencia, aunque no le salgan los números excepto si pacta con el PSC de Illa. El líder de Junts amenaza, por otra parte, con condicionar la compleja mayoría del gobierno de Pedro Sánchez, si no logra su objetivo. Sería un gobierno sociovergente, con una mayoría de 77 escaños.

También quedarán en la oposición el PP, a pesar de multiplicar sus escaños por cinco -ha pasado de 3 a 15 escaños- al recoger los votos de la desintegración total de Ciutadans, que en las elecciones de 2017 fue el partido más votado y ahora desaparece. Para los populares, satisfacción también por adelantar a VOX, que se mantiene con los 11 escaños que ya tenía.

Si, como es previsible, el socialista Salvador Illa logra ser investido con el soporte de ERC y Comuns y la abstención de ERC será igualmente una victoria para el gobierno de Pedro Sánchez. Quedará demostrado que las políticas de excarcelación de los presos del referéndum del 1-O de 2017, junto a la futura aprobación de la Amnistía en el Congreso -que deberá permitir el regreso de Carles Puigdemont- han calado entre buena parte del electorado catalán dando mayoría de votos y escaños al exministro de Sanidad, Salvador Illa.

Toca esperar ahora el inicio de las políticas de pactos, a la formación del nuevo Parlament -a celebrar el 10 de junio-, y a la hipotética investidura de Salvador Illa, que sería el 25 de junio. Sin excluir un escenario que nadie parece querer, en caso de falta de mayoría para elegir un presidente, como sería ir a una repetición electoral para mediados de octubre.

Una nueva cita electoral -la tercera en seis meses, contando las del Parlamento Europeo del 9 de junio- donde si podría haber un tripartido de aspirantes con Salvador Illa y, de aplicarse la amnistía, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, o Marta Rovira, en función de como queden las cosas tras la debacle de ERC.

(1) Artículo actualizado a las 00.00 del 14 de mayo de 2024

Artículos relacionados