OPINIÓN

Prosperidad económica y el viaje de Xi Jinping a Europa

La evo­lu­ción de la eco­nomía mun­dial en 2024 y 2025 de­pen­derá del au­mento del co­mercio in­ter­na­cional

Xi Jinping y Macron.
Xi Jinping y Macron.

Coincidiendo con el día de Europa el pre­si­dente de la República Popular de China, Xi Jinping. re­torna a su país desde la ca­pital de Hungría. Dos úl­timas es­ca­las, Belgrado y Budapest. ¿Un gesto a Putin? Dos es­calas breves pero sig­ni­fi­ca­ti­vas. En Paris, en­cuentro muy sig­ni­fi­ca­tivo con el pre­si­dente de Francia y la pre­si­denta de la Unión Europea. Consolidar los in­ter­cam­bios co­mer­ciales con Europa es una prio­ridad para el desa­rrollo eco­nó­mico de China..

El Financial Times abría su portadaun día e esta semana saludando el auge de los Estados Unidos y la menor inflación, lo que duplicaría el crecimiento del comercio internacional hasta el 2.3% en 2024, según pronostican la OCDE, el FMI y la OMC . Los organismos internacionales anticipan una recuperación en Europa que depende especialmente del comercio y también del turismo en los países del sur del continente. España es señalada de manera específica por su incremento del PIB, 0.7%, en el primer trimestre de 2024 (0.3% en la UE), al que ha contribuido un avance del 0.5% del sector exterior y de un 0.2% de la demanda interna.

El comercio exterior de la eurozona ha repuntado antes de lo previsto como comentan los observadores alemanes y la oficina de análisis económico de Holanda. El FMI y la OMC predicen un gran avance de los intercambios internacionales a lo largo del presente año. La OCDE, por su parte, lo cifra en un 2,3%. y en un 3,3%. en 2025; en 2023 el comercio internacional sólo creció un modesto 1%-

El aumento del comercio internacional ha propiciado el avance de las grandes economías asiáticas y europeas. La euro- zona concretamente ha crecido un 0.3%, su nivel más alto desde el tercer trimestre de 2023.

Como no podía ser de otro modo los organismos internacionales dejan una apostilla a propósito de los riesgos derivados de la tensión geopolítica actual, así como de la deriva proteccionista, si los gobiernos se adentran por el camino de la autarquía y las ayudas de Estado a sus empresas nacionales.

España, como sus socios europeos, son hoy día economías abiertas a los intercambios internacionales y preocupadas por una caída del comercio internacional de mercancías y servicios.

Primer viaje en cinco años del presidente chino Europa. Macron y la presidenta de la Comisión advierten a Xi sobre la necesidad de protegerse de las importaciones chinas subvencionadas que llegan a precios imbatibles y que de alguna manera reclaman medidas proteccionistas en el caso del vehículo eléctrico, las baterías, paneles solares y otros productos relacionados con la energía y la tecnología.

Recordemos que en los primeros meses del año el déficit comercial de España con China, 2.895 millones de euros superan al déficit comercial total de España de 2.465 de millones de euros.

El presidente Xi en este su primer viaje ha elegido un excéntrico itinerario, afirma Gideon Rachman, Francia, Serbia y Hungría. ¿Está intentando apaciguar los ánimos e inquietudes por la agresividad de las mercancías chinas, pero también buscar alguna grieta y agrandarla en la UE y en la OTAN? . La llegada a Belgrado de Xi coincide con el veinticinco aniversario del bombardeo de la embajada china durante la guerra de Kosovo. Un desagradable incidente que mereció las disculpas de la OTAN, pero un buen argumento para recordar a los europeos su vasallaje militar con los Estados Unidos.

Parada en Budapest, un gobierno simpatizante de Putin que acaba de proponer la apertura de una universidad china en el país, a la vez que se invita a abandonar Hungría a la Central European University, una institución liberal. Todo ello a la vez que Orban negocia la implantación en su país de una potente fábrica china de vehículos eléctricos.

Una de cal, París y otra de arena, Belgrado y Budapest, lo que lleva a desconfiar de la amistad del gobierno chino con la UE y a reflexionar en el caso español sobre la decisión de una fábrica de automóviles eléctricos con tecnología china.

España es un estado miembro de la UE y la OTAN dos organizaciones que han contribuido significativamente a modernizar la economía española y sus fuerzas armadas.

Posiblemente, pocos expertos y no expertos en España pensaron nunca que al adentrarse por la senda democrática se transcurriría también por una modernización de la economía como la realizada en estos últimos años.

Una moneda única para decir adiós a las socorridas devaluaciones de la peseta como remedio para equilibrar los intercambios junto al temor a crecientes déficit por la superioridad competitiva de los socios europeos. Un temor que ha quedado atrás, olvidado. Superávits continuos con la Unión Europea tanto en mercancías como en servicios turísticos y no turísticos.

Un ejército modernizado, integrado en la Alianza Atlántica, garantía de solvencia militar y sin duda alguna de lealtad constitucional.

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