OPINIÓN

La Policía debe investigar el mal uso de los Fondos Comunitarios

El fraude co­me­tido es mí­nimo en toda Europa y solo se in­ves­tiga la rama ita­liana

El Fraude de las Mascarillas.
El Fraude de las Mascarillas.

Mientras en España con­tinúa el ruido po­lí­ti­co-­me­diá­tico por los casos Koldo y Alberto González Amador, la prensa an­glo­sa­jona pu­bli­caba en pri­mera pá­gina: ”La po­licía eu­ropea ha in­cau­tado 600 mi­llones de euros re­la­cio­nados con un pre­sunto fraude del Fondo de Recuperación post pan­dé­mico, cuyo im­porte global as­cendió a 800.000 mi­llones de eu­ros”.

La policía italiana anunciaba la incautación de apartamentos, villas, un Lamborghini, un Porsche, un Audi de alta gama, relojes Rolex y joyas de Cartier. El dinero obtenido procedía de los Fondos Europeos distribuidos por Simest, una entidad pública propiedad del Estado Italiano para ayudar a sus pymes.

Todo un inquietante interrogante sobre el uso del Fondo de Recuperación Europeo, que incluye a Italia como principal receptor con una asignación de 200.000 millones en subvenciones y préstamos.

El fraude reactiva los interrogantes sobre el buen o mal uso de los Fondos Europeos y corresponde ahora a la Europeean Public Prosecutor´s Office (Fiscalía Europea), con sede en Luxemburgo, coordinar la investigación de las policías de Italia, Austria, Rumanía y Eslovaquia sobre los 600 millones de euros defraudados.

Las primeras pesquisas han concluido con el encarcelamiento de ocho personas y con 14 en arresto domiciliario. Todos los involucrados en una red de compañías fantasma, transferían Fondos Europeos a sus cuentas bancarias en los cuatro países citados.

La Fiscalía Europea, en su informe anual, publicado el pasado marzo, confirma la apertura de 200 investigaciones relacionadas con los Fondos de Recuperación. En el caso de Italia se han congelado activos por un total aproximado de 400 millones de euros. Cifras alejadísimas de las que se barajan en España por las ventas de mascarillas relacionadas con Fondos Europeos.

Un compás de reflexión: los eventuales defraudadores españoles serían de una categoría muy modesta con relación a sus colegas europeos. ¿No pueden esperar esas rimbombantes Comisiones del Senado y del Congreso a una previa y necesaria investigación policial y de los órganos jurisdiccionales competentes?

Una última reflexión: El Fondo de Recuperación Europeo asciende a 800.000 millones de euros, en tanto que el fraude europeo investigado por la Fiscalía Europea se estima en 600 millones de euro; es decir, un 0.075% del total. La cantidad defraudada es muy elevada pero no invalida la utilización correcta de los fondos europeos.

La Fiscalía Europea no ha iniciado, que se sepa, ninguna investigación sobre el presunto fraude español que, por otro lado, sí debe ser investigado por la policía, repito, y los órganos jurisdiccionales antes de constituirse en una preocupación prioritaria del Senado y del Congreso.

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