Resultado del com­pro­miso de Joseph Ourghourlian para ad­quirir las con­ver­ti­bles

Prisa se prepara para una previsible OPA

Los tí­tulos de la edi­tora se han re­va­lo­ri­zado más de un 20% en lo que va de año

Joseph Ourghourlian, pte de Prisa.
Joseph Ourghourlian, presidente de Prisa.

La vo­la­ti­lidad vuelve a ce­barse en Prisa tras el im­por­tante re­bote al­cista pro­ta­go­ni­zado desde prin­ci­pios de año. Una re­cu­pe­ra­ción que ha ve­nido acom­pañada por la me­jora en marzo de la ca­li­fi­ca­ción cre­di­ticia por parte de S&P Global Ratings Europe Limited (S&P) a “B-” con pers­pec­tiva es­ta­ble. Las ac­ciones del grupo de co­mu­ni­ca­ción acu­mulan un avance de más del 20% en lo que va de año, lo que hace sos­pe­char a los anañ­lis­tas.

Pero la reacción se ha topado de bruces con una dura resistencia sobre los 0,36 euros por acción, lo que ha vuelto generar ciertas dudas entre los accionistas tras elevar sus pérdidas hasta los 32,5 millones de euros al cierre del pasado ejercicio.

Conviene recordar también, apuntan los analistas, que el valor venía de zona de mínimos históricos, lo cual resta relevancia a esta subida, mientras no supere otras referencias importantes sobre los 0,39 euros.

Entre tanto, algunos accionistas se preguntan sobre la posibilidad de una posible opa por parte de Joseph Ourghourlian. El actual presidente de Prisa controla 304,1 millones de acciones representativas de un 29,73% del capital una vez deducidos los 5,8 millones de acciones de autocartera. A ello, hay que sumar, explican, las obligaciones convertibles de la emisión anterior que deberá canjear por otros 25,1 millones de acciones.

Además, creen que dicha participación podría verse incrementado no solo por su compromiso a suscribir todas las obligaciones que le corresponden en la nueva emisión, sino también porque en las últimas semanas está comprando derechos en el mercado tal y como recoge el apartado de notificaciones de directivos y personas vinculadas de la CNMV.

De este modo, si las cuentas no son incorrectas, el empresario de origen francés superaría el 30% del capital, postconversión que le obligarían a lanzar una opa por la totalidad, salvo que sea eximido por la CNMV.

Artículos relacionados