La con­tra­ta­ción en esta mo­da­lidad sigue ba­jando por los vai­venes del Euríbor

La banca aniquila la hipoteca variable en la antesala de la rebaja de tipos por el BCE

Los tipos mixtos no dejan de ganar cuota si­guiendo la es­tra­tegia del sector

Tipos de interés e hipotecas.
Tipos de interés e hipotecas.

Sólo el 13,9% de las nuevas hi­po­tecas que se fir­maron en los dos pri­meros meses de 2024 fueron a tipo va­ria­ble. Un por­cen­taje a pri­mera vista sor­pren­dente, ya que la zona euro está en la an­te­sala (casi con toda pro­ba­bi­lidad en ju­nio) de la pri­mera re­baja de tipos desde el ac­tual 4,5%. Pero no tanto te­niendo en cuenta que los bancos están po­niendo todo de su parte para vender hi­po­tecas fijas y mix­tas. Y para ello cuentan con un gran aliado: el Euríbor.

La sensibilidad a los movimientos del índice hipotecario es extraordinaria. En diciembre del año pasado, en plena caída del Euríbor hasta el 3,679% (descendió por debajo del 4% seis meses después), la cuota de las hipotecas variables repuntó ligeramente hasta el 15,6%, el nivel más alto del último trimestre de 2023. Pero la remontada posterior del Euríbor ha puesto de nuevo a las familias en el modo más defensivo posible.

“Hay auténtico pavor al Euríbor. Está demasiado fresco el recuerdo de las últimas subidas y, quien más quien menos, quiere estar protegido incluso a costa de pagar más. El rally de 2023 por encima del 4% ha dejado una huella muy grande que será difícil borrar a medio plazo. Los bancos lo sabemos y estamos haciendo nuestro trabajo”, señalan en una entidad mediana.

Baja la cuota de las variables en dos puntos

Con estas cartas sobre la mesa, la realidad es que la cuota de las hipotecas variables perdió dos puntos porcentuales hasta el 13,6% en enero y se estabilizó en torno al 14% en febrero, según los últimos datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE). Cifras a años luz de los niveles superiores al 40% del año 2017 o los muchos mayores aún previos al gran pinchazo de la burbuja inmobiliaria de 2009. Ahora, desde el sector se cree que la caída puede incluso continuar a muy corto plazo.

“Estamos cerca del suelo, porque evidentemente siempre habrá un perfil de compradores de casa con menos aversión al riesgo que intentará aprovechar la rebaja de tipos de interés de la eurozona desde el primer momento. Pero la volatilidad del Euribor (abril empezó con tipos diarios por debajo del 3,65% y ahora enfila el último tercio por encima del 3,73%) puede echar para atrás a algunos de ellos”, señalan en fuentes del sector.

Por lo tanto, el mercado hipotecario está recogiendo en los primeros compases de 2024 un nuevo escenario marcado por el retraso en la subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) que en la práctica, está favoreciendo los intereses de la banca, que ve como las hipotecas a tipo fijo y mixtas, con las que se garantiza total y parcialmente, respectivamente, ingresos estables, se llevan la palma de la contratación.

Según los datos de la AHE, en febrero las hipotecas fijas suponían el 46% del total, frente a otro 40% de las mixtas. Cifras estratosféricas que van dando la vuelta a la estructura de la deuda hipotecaria de las familias. De todas las hipotecas vivas, ya sólo el 55% son a tipo variable y dependen de la evolución del Euríbor. No habrá que esperar mucho para que dicha cuota se sitúe por debajo del 50%.

Mientras, la banca sigue apretando el acelerador, con condiciones cada vez más ventajosas en las hipotecas a tipo fijo y tipo mixto. Habrá que esperar a que el Euríbor baje con brío de nuevo, pero mientras el sector no pierde tiempo para ofrecer los tipos más competitivos posibles. También hay mejoras en los préstamos a tipo variable, pero son mucho más contenidas y afectan a un número sensiblemente menor de productos.

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