La eléc­trica ha per­dido mu­chos miles de clientes por los des­cuentos ofre­cidos por Repsol, no por el color de su energía

Iberdrola se empeña en seguir en los tribunales el pulso contra Repsol por 'ecopostureo'

Enorme va­ra­palo para Ignacio Galán ante el Jurado de Publicidad, que con­si­dera le­gí­tima la cam­paña de Imaz

Iberdrola define en su web lo que considera "greenwashing"
Iberdrola define en su web lo que considera "greenwashing"

Iberdrola, des­pués de al­gunas dudas y con­sejos ad­versos de sus ase­so­res, ha de­ci­dido man­tener en los tri­bu­nales or­di­na­rios su de­manda contra Repsol por el de­no­mi­nado eco-­pos­tureo (greenwashing), pese a que los ex­pertos le au­guran es­caso éxito. De mo­mento, el Jurado de la Publicidad, co­no­cido como Autocontrol, ha des­es­ti­mado todas las acu­sa­ciones de la eléc­trica contra la cam­paña de pu­bli­cidad de los nuevos eco-­com­bus­ti­bles “100% re­no­va­bles” lan­zados por la ener­gé­tica di­ri­gida por Josu Jon Imaz como con­se­jero de­le­gado. Mantenerla y no en­men­darla.

Pese a este primer revés, Iberdrola “se reafirma en la tesis de su demanda, claramente alineadas con los planteamientos y postulados de la Unión Europea, y las directivas comunitarias de defensa al consumidor”, aseguran desde la eléctrica, que se considera la primera compañía mundial de energías renovables.

Para la eléctrica: “Serán los tribunales ordinarios de Justicia los que tengan la última palabra. El derecho comparado nos da la razón donde ya han varios países en los que hay sanciones a empresas por eco-postureo”.

En febrero pasado, Iberdrola presentó una demanda por competencia desleal y publicidad engañosa contra Repsol en los juzgados de Santander (ciudad sede de Repsol Distribuidora de Electricidad y Gas) que acompañó, en paralelo, con un recurso a Autocontrol. El motivo alegado, el eco-postureo de la energética vasca.

Desde entonces, Repsol mantiene un discreto silencio a la espera de que los juzgados se pronuncien aunque no ha retirado su plan de lanzamiento y promoción de sus nuevos combustibles eco-sostenibles 100% renovables. Un plan que, según datos contrastados, le ha costado casi un millón de clientes a la eléctrica.

Como constata el Jurado de la Publicidad español, Iberdrola considera que la campaña “es engañosa o idónea para inducir a error ya que, en tanto a su parecer genera la impresión de que toda la actividad y productos de dicha compañía, ahora son 100% renovables, cuando lo cierto es que la mayor parte de ellos son de origen fósil y por tanto no son renovables”.

Difícil argumento de contrastar ya que la propia Iberdrola se declara "prácticamente verde" pero genera electricidad con gases no renovables (ciclos combinados" y energía nuclear, no considerada verde en muchos países, incluida España.

Pero Iberdrola sostiene que la campaña de Repsol, que evidentemente le hace daño con una fuga importante de clientes (más por los descuentos ofrecidoss que por verde), “es susceptible de alterar el comportamiento del consumidor a la hora de adquirir sus productos, porque constituye una variable relevante en la percepción del reclamado por parte del consumidor como una empresa sostenible”.

Además, añadía la eléctrica, la publicidad “falta veracidad en las características del producto promocionado”. Entre otras cosas porque -decía- los nuevos combustibles conllevan un sobre-consumo de entre el 50% y el 100% y no pueden ser utilizados por todos los vehículos.

Autocontrol rechaza de plano los argumentos de Iberdrola

Sin embargo, Autocontrol es tajante en sus conclusiones que rechazan, una a una, las acusaciones de la eléctrica de Ignacio Galán contra Repsol.

“La energética ha acreditado -dice el auto del Jurado de la Publicidad- que, en la medida en que los carburantes son elaborados con residuos orgánicos, cumplen los requisitos de la Directiva de Renovables ‘RED’ y el Real Decreto 376/2022 por el que se regulan los criterios de sostenibilidad y de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los biocarburantes, biolíquidos y combustibles de biomasa, así como el sistema de garantías de origen de los gases renovables”.

Hay que tener en cuenta que la Directiva de Renovables (RED) contempla como combustibles renovables a los biocarburantes, biolíquidos, combustibles de biomasa y combustibles renovables de origen no biológico. Los biocarburantes son aquellos combustibles líquidos para transporte que se producen a partir de biomasa; es decir, por residuos y desechos de origen biológico procedentes de actividades agrarias o industriales o municipales.

Los expertos de Autocontrol han recurrido a un experto independiente para comprobar las acusaciones. Dicho experto resalta que tanto el diésel fósil y los nuevos combustibles “son equivalentes” y que el nuevo producto de Repsol (etiquetado con XTL) “producido por la empresa REPSOL (denominado por la propia empresa como diésel 100% renovable) puede ser empleado de forma continuada, al menos durante 80.000 km, en vehículos equipados con motores y sistemas de inyección producidos y comercializados” antes de 2018. La energética vasca produce sus eco-combustibles (como ha comprobado Autocontrol) con “residuos orgánicos como cáscaras de frutos secos, residuos de poda, ramas, residuos orgánicos o aceite de cocina usado”.

Por último, el Jurado de la Publicidad, asume las conclusiones de un estudio elaborado por Applus Idiada que concluye que el uso de los nuevos eco-combustibles promocionados en la campaña denunciada por Iberdrola “lo incrementaba únicamente en 0,2 litros cada 100 km de media”.

Pelea por el mercado

Lo que subyace tras estas batallas no es sino la defensa de un mercado, el de la energía eléctrica de origen "verde", en el que la compañía presidida por Ignacio Galán se presenta como líder destacado.

Frente a ello, Repsol, como el resto de grandes petroleras, está en plena transformación hacia un modelo multienergético en el que la electricidad es clave. Para alcanzar las cero emisiones netas en 2050. Tanto, que la última revisión del Plan Estratégico (2024-2027) de la compañía dirigida por Josu Jon Imaz prevé alcanzar en 2027 entre 3,5 millones y 4 millones de clientes en electricidad y gas.

Romper el equilibrio del tráfico

Además, para el negocio de los combustibles líquidos, utilizados en automoción fundamentalmente, la irrupción de los biocombustibles o eco-combustibles puede romper el actual esquema de restricciones al tráfico impuesto desde Bruselas en las grandes ciudades.

Tal como recoge un informe de la aseguradora AXA publicado el pasado10 de abril, “Los biocombustibles se alzan como la alternativa a los coches eléctricos”. La aseguradora alemana recuerda que en 2023 se matricularon 125.681coches eléctricos “Sin embargo, no todos los vehículos se pueden electrificar. El mayor inconveniente lo presentan los camiones o, incluso, el transporte público. Las baterías todavía tienen ciertas limitaciones -ya sea de capacidad o de tiempo de carga- “que las convierten en inviables para algunos vehículos” como los ya mencionados. Y, por ello,

El mayor inconveniente lo presentan los camiones o, incluso, el transporte público. Y es que las baterías que llevan los coches eléctricos todavía tienen ciertas limitaciones ―ya sea de capacidad o de tiempo de carga― que las convierten en inviables para algunos vehículos como los ya mencionados. “Por lo tanto, una alternativa para ellos pueden ser los biocombustibles, compatibles con los motores actuales y que son muy prometedores”, asegura.

Una normativa por hacer

Otra cuestión es cómo se computa el uso de estos biocombustibles desde el punto de vista normativo. Si, de lo que se trata es de reducir las emisiones, los biocombustibles pueden estar llamados a romper el statu quo adoptado con las famosas pegatinas de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Axa recuerda que en “un estudio en el que participó la Universidad de Málaga, se descubrió que los biocombustibles podrían llegar a reducir el 90% del humo que emiten los coches, lo que quiere decir que la contaminación, tal y como la conocemos hoy en día, caería drásticamente”.

Por tanto, el acceso a las ciudades podría cambiar. “Si los biocombustibles finalmente se implantan, puede que llegado el momento las pegatinas de la DGT ya no sean necesarias. Y es que las carreteras estarán repletas de vehículos que funcionen con estos combustibles sostenibles, sean eléctricos o híbridos, llegando así a las metas propuestas sobre la reducción de las emisiones”, concluye la aseguradora.

En sentido parecido, el Real Automóvil Club de España (RACE) señalaba, en julio pasado, que “a realildad es que las ventas de los coches eléctricos no están yendo tan bien como se había planificado, sobre todo en España, donde este tipo de vehículos no alcanza ni el 10% de la cuota de mercado total.

Por tal motivo, la Unión Europea dejó una ventana de esperanza al aceptar los combustibles sintéticos como fuente de energía alternativa a la gasolina y el gasóleo”. Según el RACE, “estos combustibles sintéticos se permiten porque son neutros en sus emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y cumplen con el objetivo de la UE de reducir a cero las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos. De esta forma, ya hay una alternativa a los coches eléctricos y a los de pila de combustible”.

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