Lanza un plan de in­cen­tivos para la di­rec­ción por 200 mi­llones de euros en cinco años

Telefónica celebra la junta del centenario como 'empresa estratégica' y escudo nacional

Fundación 'la Caixa' se con­vierte en el freno de la saudí STC con el 7,5% de la te­leco a través de Criteria y CaixaBank

Junta General de Accionistas de Telefónica 2023.
Junta General de Accionistas de Telefónica 2023.

Con cien años de his­toria a sus es­pal­das, Telefónica afronta este viernes la junta ge­neral que debe con­so­lidar su es­paño­li­dad. El con­trol de la em­presa se vio en riesgo tras la ines­pe­rada en­trada delo Reino Saudí a través de la ope­ra­dora STC que de­clara con­trolar el 9,9% a través de ac­ciones y de­ri­va­dos. La irrup­ción saudí en la te­leco que pre­side José María Álvarez-Pallete pro­vocó que el Gobierno es­pañol la de­cla­rase “empresa es­tra­té­gica” y re­gre­sara a su ca­pi­tal.

De esta manera ordenó a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) la compra de hasta el 10% de sus acciones aunque hasta el momento la participación pública es del 3,044%.

En paralelo, la Fundación 'la Caixa' se ha convertido en el auténtico freno al capital foráneo al reestructurar (y ampliar) sus participaciones. A través de su holding inversor, Criteria, la entidad que preside Isidre Fainé controla el 5,007% al que se suma otro 2,5% que controla directamente CaixaBank.

BBVA se quiere ir

Otro de los accionistas ‘históricos’, BBVA, mantiene algo más del 4,8% aunque hace tiempo anunció su voluntad de desinvertir. Sin embargo, el banco no ha aprovechado las compras de la Sepi ni las de Criteria para deshacer su participación. El gigante inversor estadounidense, Blackrock mantiene el 4,983% desde 2020.

Con este ambiente de fondo, la compañía que preside José María Álvarez-Pallete presentará a sus accionistas unos resultados de 2023 marcados por el efecto de su reducción de plantilla y el deterioro del fondo de comercio de su participación en la británica VMO2, que le han llevado a perder 892 millones en el ejercicio pese al crecimiento del 1,6% en los ingresos, 40.652 millones de euros, los mayores de los últimos cuatro años.

La reducción de la plantilla (3.640 bajas voluntarias con u coste de 1.300 millones) es un paso más en la estrategia GPS (siglas en inglés de Crecimiento, Rentabilidad y Sostenibilidad) con la que pretende crecer, hasta 2026, el 10% en flujo de caja libre, dejar su deuda neta en una ratio de entre 2,2 y 2,5 veces su beneficio bruto de explotación (Ebitda) que crecerá en torno al 2% y con el compromiso de distribuir un mínimo de 0,3 euros por acción en forma de dividendo.

Esa será la retribución que -previa autorización de la junta- distribuirá Telefónica este año: la mitad (0,15 céntimos por acción) en junio de este año y la otra mitad en diciembre.

Consejo e incentivos

La junta general deberá aprobar también la renovación del consejo en el que, tal como había anunciado, la saudí STC no ha pedido aún estar presente y, salvo sorpresa de última hora, tampoco lo está (de momento) la Sepi. De forma que se renovarán los mandatos de Isidre Fainé (Fundación La Caixa), único que cuenta con la categoría de consejero dominical; además de los independientes José Javier Echenique, Peter Löscher, Verónica María Pascual y Claudia Sender.

Además se aprobarán formalmente los nombramientos de los otros dos consejeros independientes incorporados este año, Solange Sobral Alejandro Reynal .

La asamblea deberá aprobar el plan de incentivos a cinco años diseñado por la empresa para 730 de sus directivos por 200 millones de euros en acciones vinculado a “la creación de valor para el accionista (…) y al logro sostenible de objetivos estratégicos”.

El plan, estructurado en tres ciclos (2024-2027; 2025-2028 y 2026-2029) establece un máximo de acciones que recibirán el presidente y el consejero delegado, (Ángel Vilá) en caso de cumplimiento máximo de los objetivos: Álvarez-Pallete López recibirá hasta 1.268.000 acciones y Vilá hasta 1.055.000 con cargo al primer ciclo.

Para el resto de etapas del plan, las acciones que recibirán no podrá superar el 250% de su retribución anual fija.

Para conseguir este bonus, Telefónica ha impuesto unas duras condiciones vinculadas al “cumplimiento de objetivos económico financieros, de creación de valor para el accionista, así como de objetivos ligados a la sostenibilidad, el medioambiente o el buen gobierno”. Entre ellas la mitad de las acciones que reciban los directivos dependerá del cumplimiento del objetivo de total shareholder return (Retorno Total del Accionista).

Para calcular el nivel de cumplimiento, el consejo equiparará la rentabilidad obtenida por el accionista de Telefónica con la que ofrezcan 14 de las principales operadoras mundiales: Vodafone Group, America Movil, Deutsche Telekom, BT Group, Orange, Telecom Italia, Telenor, TeliaSonera, Swisscom, Koninklijke KPN, TIM Brasil, Proximus, Millicom y Liberty Global. De superar sus cotas dependerá el 15% de las acciones que recibirán los directivos de Telefónica.

Otro 40% de las acciones se vincula a la generación de caja libre; el 5% a la” neutralización/compensación de Emisiones de CO2” (la operadora española se ha marcado el objetivo de cero emisiones netas en 2040) y otro 5%, “como novedad, con el objetivo de reflejar la ambición de Telefónica con la igualdad de género, la presencia de mujeres en posiciones directivas”.

Sin embargo, el plan establece también varios condicionantes que acabarían con la obligación del directivo de devolver las acciones. La empresa se reserva un plazo de 36 meses para, en caso necesario, exigir la devolución de las mismas.

oda la retribución está supeditada a que los auditores no establezcan ninguna salvedad a las cuentas que reduzcan los resultados de cada ejercicio. También será causa de devolución si las cuentas se reformulan (salvo por cambio en las normas contables), o en el caso de que sea sancionado por incumplimiento de la ley o de la normativa y el código de conducta internos.

Por ello, los directivos deberán retener (sin vender) durante dos años, los títulos que reinan al final de cada ciclo de evaluación. En el caso del presidente y el CEO de la operadora, deberán mantener (un número de acciones (incluidas las que reciban como bonus) equivalente a dos anualidades. De no hacerlo, el periodo de retención al que estarán sometidas las acciones que, en su caso, se entreguen con arreglo al Plan a los Consejeros Ejecutivos será de tres años.

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