ENERGÍA

Repsol compra el 40% de Genia Bioenergy y apuesta por el biometano

La ope­ra­ción in­cluye el desa­rrollo de 19 plantas de bio­me­tano, con una ca­pa­cidad total de 1,5TWh al año

Planta de biometano.
Una planta de biometano.

Repsol está em­peñada en de­mos­trar que las acu­sa­ciones de Iberdrola de "greenwashing" no son nada cier­tas, sino todo lo con­tra­rio. Este miér­co­les, la ener­gé­tica que di­rige Juso Jon Imaz, como CEO, anunció la ad­qui­si­ción del 40% de Genia Bioenergy, una em­presa de­di­cada a la pro­duc­ción de bio­me­tano.

La energética ha entrado en el mercado del biometano con un acuerdo para tomar una participación del 40%, una alianza que permitirá sumar importantes capacidades humanas y técnicas para posicionarse de manera temprana en este sector.

Declaraciones de los partícipes:

Juan Abascal, Director General de Transformación Industrial y Economía Circular de Repsol, ha señalado : “Este acuerdo es un importante paso adelante en nuestra estrategia de aprovechar sustratos y residuos orgánicos, que de otra manera serían un desecho, y transformarlos en combustibles para el hogar, la industria y la movilidad. La experiencia, talento y activos de Genia Bioenergy nos permitirán posicionarnos como el único actor integrado en toda la cadena de valor del biometano”.

Por su parte, el CEO de Genia Bioenergy, Gabriel Butler: “El músculo financiero y el conocimiento del mercado energético de Repsol y la tecnología y la experiencia en la promoción de proyectos que integran a toda la cadena de valor del residuo de Genia Bioenergy suponen una garantía para el desarrollo de lo que va a ser la principal plataforma de producción de biometano en España”.

Un combustible estratégico

El biometano es considerado estratégico por la Unión Europea –que se ha fijado como ambición multiplicar por ocho su producción en 2030 frente a la registrada en 2022– en su programa Plan RePower EU. La Asociación Española del Gas (Sedigas) estima que el biometano puede llegar a representar casi la mitad del consumo de gas natural de España. El acuerdo entre Repsol y Genia Bioenergy incluye 19 de sus plantas de biometano, que se encuentran en estado de desarrollo.

Adicionalmente, existen otros 11 proyectos de plantas en una fase temprana de desarrollo. Repsol comprará la totalidad del gas producido por estos proyectos que, además, van a conformar una plataforma única para crear ecosistemas agroindustriales capaces de impulsar las economías locales y ofrecer soluciones para la valorización de sus residuos.

Genia Bioenergy es la única compañía española que integra toda la cadena de valor del biogás y biometano, incluyendo el desarrollo de tecnologías y soluciones y la ingeniería, construcción y operación técnica biológica de los proyectos. Genia Bioenergy aplica tecnologías e innovación para la creación de nuevos modelos de valorización que permiten la integración de todos los actores de la cadena de producción y gestión de los residuos para la obtención de gases renovables y recursos a largo plazo.

El biometano es una alternativa renovable al gas natural que se origina a partir de materia orgánica, como residuos agrícolas y ganaderos. Además de su uso como sustituto del gas convencional tiene otras aplicaciones industriales, como la producción de combustibles renovables e hidrógeno verde o la fabricación de productos químicos, con una reducción asociada de los gases de efecto invernadero (GEI).

Una industria emergente

La industria del biometano, emergente en España y Portugal, contribuye a resolver el problema que representan actualmente los residuos orgánicos para las Administraciones, ya que aprovecha residuos que de otra manera generarían emisiones a la atmosfera al degradarse en vertederos. Asimismo, representa una oportunidad para generar actividad económica en el entorno rural.

En el área del reciclado de plásticos Repsol entró en 2022 en el accionariado de Acteco, compañía centrada en la gestión integral y valorización de residuos. Repsol también desarrolla otras oportunidades bajas en carbono como la captura y almacenamiento de CO2 o el almacenamiento y producción de hidrógeno renovable como herramientas de transición energética capaces de generar valor en un mercado con un considerable potencial de crecimiento. El pasado mes de octubre, por ejemplo, la compañía puso en marcha su primer electrolizador en el centro industrial de Petronor (Vizcaya).

Otro de los pilares para la transición energética de la compañía es la generación renovable de electricidad: en menos de cinco años Repsol ha puesto en marcha 2.800MW de energías renovables y ha construido una cartera de proyectos de 60GW de instalaciones eólicas y fotovoltaicas, principalmente en España, Estados Unidos y Chile. Repsol fue en 2019 la primera empresa de su sector en comprometerse a ser neutra en carbono en 2050 en línea con el Acuerdo de París.

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