Acelera el giro hacia los com­bus­ti­bles verdes cen­trada en hi­dró­geno y quí­mica

Cepsa: impuesto, minoración de existencias e inversiones verdes se comen el beneficio

Pérdidas de 233 mi­llones tras re­ducir su deuda el 17% y pagar 323 mi­llones de tasa es­pe­cial

Sede de Cepsa.
Sede de Cepsa.

Cepsa es una ener­gé­tica en pér­di­das. Cerró 2023 con 233 mi­llones de euros en nú­meros ro­jos, 90 mi­llones menos de los que le costó el "impuestazo" el Gobierno. Pero apro­vechó el mo­mento para ac­tua­lizar su stock y man­tener el ritmo in­versor en las de­no­mi­nadas ‘moléculas ver­des’. No le queda otra o se vuelve a Abu Dhabi., su prin­cipal ac­cio­nista.

El beneficio bruto de explotación (Ebitda) del año alcanza los 1.402 millones; lo que le ha permitido presentar a sus accionistas un beneficio neto ajustado de 278 millones, si se incluye el efecto de la venta del 50% de su negocio de Exploración y Producción en Abu Dabi.

Tal como subraya la empresa, la contribución fiscal total durante 2023 alcanzó los 5.529 millones de euros, de los que 4.150 millones (el 75 %), se pagaron en España. La cifra incluye el pago de 323 millones en concepto de impuesto extraordinario a las empresas energéticas, basado en los ingresos de 2022 sobre los llamados ‘beneficios caídos del cielo’. El efecto de dicho impuesto es tal que, sin esa carga fiscal, Cepsa habría obtenido una caja de operaciones similar a la de 2022, pese a la venta de activos.

El flujo de caja operativo final alcanza los 1.126 millones gracias a la evolución de sus negocios de Energía y Química.

La compañía que dirige, como consejero delegado, Maarten Wetselaar ha incrementado sus inversiones en energías sostenibles desde el 23% del año anterior hasta el 40%. En total, Cepsa ha invertido 732 millones de euros (el 1% menos que en 2022) en proyectos como la planta de biocombustibles de segunda generación en Huelva (en joint venture con Bio Oils) que se convertirá en la mayor de su genero del sur de Europa.

Cepsa cerró el año con una deuda neta de 2.291 millones de euros, lo que supone una reducción del 17% respecto a 2022; según la propia empresa, gracias a una fuerte generación de caja que deja su liquidez al cierre del ejercicio en 4.359 millones, que le permite cubrir los vencimientos de deuda hasta finales de 2028.

Aún así, la venta del 50% de su negocio de Exploración y Producción en Abu Dhabi a la francesa TotalEnergies ha supuesto una buena inyección financiera con la que reforzar su liquidez, reducir su deuda y hacer frente a las inversiones comprometidas; además de reorientar su actividad global hacia los que denomina “negocios sostenibles”. La deuda neta queda situada en 2.291 millones (cae el 17%); mientras la liquidez (4.359 millones) aumenta el 8% interanual.

Por líneas de negocio, el área de Energía aporta en el año un Ebitda ajustado de 830 millones de euros, que repite el del año anterior; apoyado en unos márgenes de refino (10 dólares por barril) que han sido en 2023 el 4% superiores a los del año anterior; con unas ventas de 17 millones de toneladas que se mantienen estables en términos interanuales.La estabilidad interanual de los márgenes se debió a la considerable menor volatilidad de los mercados de crudo en 2023.

En Química, el Ebitda ajustado se sitúa fue de 223 millones presenta una caída interanual del 41,6% respecto a los 382 millones de 2022), debido a la merma de volúmenes vendidos, especialmente en el segmento Fenol/Acetona, como consecuencia de la ralentización de la economía, en la que la reactivación del segundo semestre del año no ha sido suficiente.

Por su parte, el Ebitda de Exploración y Producción, 493 millones de euros, supone una bajada del 73,6% respecto a los 1.868 millones de 2022; aunque en el ejercicio recién concluido se computa solo e 50% del negocio dada la venta de la mitad de sus activos en este área a TotalEnergies. Tal como reconoce la compañía, la caída en los precios del petróleo y el gas en 2023 se atribuyó principalmente al incremento de existencias durante el invierno, “algo que desempeñó un papel crucial para la moderación de las subidas de precios a finales de año”, a lo que hay que sumar el efectos de las medidas políticas adoptadas en la UE para aliviar las cargas del precio de la energía para consumidores y empresas (impuestos extraordinarios, precios máximos y subvenciones).

Estrategia: ‘moléculas verdes

La venta de la mitad de sus activos de Exploración y Producción de petroleo reorienta la cartera de actividad de Cepsa hacia negocios sostenibles. De hecho, la energética mantiene el objetivo de convertirse en 2030 en líder en movilidad sostenible, biocombustibles e hidrógeno verde en España y Portugal; además de desarrollar toda una nueva línea petroquímica de segunda generación que permita llevar a la industria materias primas que cumplan la exigente legislación europea.

Para ello, además de la nueva planta de SAF y biodiésel onubense, Cepsa mantiene el desarrollo del llamado Valle Andaluz del Hidrógeno Verde al que se ha incorporado este año como socios Fertiberia, Enagás Renovable y Alter Enersun; además de confirmar la construcción de otra planta para la producción de amoniaco verde, que será la mayor de Europa en su género. El proyecto, en el que Cepsa se ha aliado con la noruega Yara Clean Ammonia y la neerlandesa Gasunie -operadora de la red de transporte de hidrógeno verde en ese país-, supondría una inversión de mil millones.

Para el desarrollo del negocio químico, Cepsa prevé construir en Huelva otra planta (la primera del mundo según la compañía) de alcohol isopropílico (IPA) sostenible, un producto utilizado en la fabricación de geles hidroalcohólicos y en sectores como el médico-farmacéutico, el electrónico y el de automoción.

La otra base de la transformación de la energética está en el negocio de la Movilidad Sostenible. En esa actividad, Cepsa ha puesto en marcha una solución integral de recarga para usuarios de vehículo eléctrico, que proporciona a sus clientes el acceso a una red interoperada de más de 5.000 puestos de carga y su propia red de cargadores, que sigue en desarrollo. Además, la compañía ha ampliado el negocio de recarga eléctrica para clientes profesionales, mediante una solución de recarga global, tanto en sus propias instalaciones como en los cargadores que Cepsa está impactando en las carreteras.

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