La ex­trema de­recha Chega ten­dría ga­ran­ti­zada la ter­cera po­si­ción y la clave del Gobierno

El centro derecha de la Alianza Democrática se prepara para la victoria en Portugal

La di­mi­sión for­zada del go­bierno de Antonio Costa pa­sará fac­tura a los so­cia­listas

Luis Montenegro, PSD.
Luis Montenegro, PSD.

Cerrada la cam­pana elec­toral en Portugal, abierta hace meses por la di­mi­sión for­zada del pri­mero mi­nistro y líder so­cia­lista Antonio Costa, que lle­vaba ocho años al frente del go­bierno (los dos úl­timos con ma­yoría ab­so­lu­ta), tanto ana­listas como los son­deos apuntan hacia una vic­toria de la Aliança de Democrática (AD) con­du­cida por el so­cial de­mó­crata Luis Montenegro. Eso si , sin ma­yoría ab­so­luta. Aunque nadie des­carta una sor­presa, ya que casi 20% de elec­tores lusos estan to­davía “indecisos” , de los que más de la mitad se­rían vo­tantes so­cia­lis­tas.

Lo que parece descartada es una nueva mayoría absoluta, sea del PS u de la AD. Pero no se descarta la posibilidad, aunque remota, de alguna buena alguna sorpresa por parte del PS : que el nuevo líder Pedro Nuno Santos alcance un resultado suficiente para poder negociar el apoyo de otras fuerzas de izquierda. Fue lo que hizo Antonio Costa en 2015 y 2019, negociando con los comunistas del PCP y con otros partidos de izquierda, todos ellos ahora más fragiles, y, por lo tanto, también quizás más abiertos a negociar con el PS.

Los socialistas más optimistas piensan igualmente que cuando llegue la hora de votar, buena parte de aquellos “indecisos” que en las últimas elecciones lo hicieron por el PS, acudirán a las urnas para impedir la victoria de una AD que eventualmente solo podría dirigir el país con el apoyo de la extrema derecha:. Con un discurso político dirigido principalmente contra los inmigrantes, los gitanos, etc., el líder del Chega André Ventura, sería la versión lusa de Donald Trump en EEUU, de Marine Le Pen en Francia o de Georgia Meloni en Italia.

Incertidumbre de alianzas

Lo cierto es que nadie sabe lo que hará una AD victoriosa. Luis Montenegro echa balones fuera, pero varios barones del partido ya advierten, que para cuando llegue el momento de tomar decisiones difíciles, AD deberá negociar con André Ventura. Además, aunque salga vencedor, Luis Montenegro es muy consciente de que no tendrá la misma fuerza que la que tuvieron los carismáticos Sá Carneiro (ya fallecido) y Cavaco Silva, que gobernaran el país con mayorías absolutas, respectivamente en 1979/1980 y entre 1987 y 1991.

Cabe recordar, al respecto, que la decisión de convocar elecciones anticipadas no salió del PS, sino del Palacio presidencial de Belem, ocupado por otro antiguo máximo responsable del PSD, Marcelo Rebelo de Sousa. Después de una redada policial ordenada por la Fiscalía, realizada en el Palacio de Sao Bento (sede del gobierno), por sospechas de corrupción, el presidente de la República no solo aceptó la dimisión de Antonio Costa, sino fue más allá al anunciar la disolución del Parlamento, en manos de la izquierda desde 2016 y a mitad de una legislatura con mayioría absoluta del PS.

Agua de borrajas

Ocurre, además, que el presunto “enorme escándalo de corrupción política”, descubierto por la policía en la sede del ejecutivo, con participación del primer ministro, de sus asesores, etc., no fue más allá de “ acusaciones sin pruebas”. De hecho, aparte de eventuales favores políticos en torno de varios planes de inversión (un proyecto de hidrógeno verde en Sines, dos concesiones de explotaciones de litio en el Norte del país …), lo más llamativo fue la descubierta de fajos de billetes (75.800 euros) escondidos en el despacho del jefe de gabinete de Antonio Costa.

Lo cierto es que desde entonces, más allá de los fajos de presunto “dinero negro” (ya legalizado pero cuyas orígenes siguen siendo un misterio), prácticamente todo los demás aspectos de la redada de la policía judicial en sede del gobierno, empezando por los relacionados con sospechas de irregularidades relacionadas con el Antonio Costa, no resistió a las reacciones escandalizadas del hasta entonces presidente del gobierno y de sus colaboradores , sino igualmente a las investigaciones realizadas desde entonces por las autoridades judiciales.

Eso sería, quizás, lo que más podría favorecer una “remontada” electoral de última hora del nuevo líder y candidato socialista, el exministro Pedro Nuno Santos, que antes de la disolución del Parlamento ya llevaba tiempo cultivando la imagen de “futuro” sucesor de Antonio Costa. El problema, sin embargo, es que no pasó tiempo suficiente para hacer olvidar algunas de sus decisiones más polémicas en el gobierno, relacionadas principalmente con la situación y el futuro de la aerolínea nacional Tap, la construcción del futuro nuevo aeropuerto de Lisboa, y otros asuntos similares.

De lo que no cabe duda, en todo caso, la llamada anticipada a las urnas, forzada por Marcelo Rebelo de Sousa no juega a favor de Pedro Nuno Santos, que hubiera preferido tener más tiempo por delante, hasta afianzar su nueva posición como líder del PS y candidato a la presidencia del gobierno. Y lo que hizo principalmente, aunque solo fuera para dejar en la sombrea aquellos falsos pasos suyos como ministro, fue sacar a relucir los aspectos mas positivos de la realidad nacional, como si se tratara de una obra 100% socialista.

Empezando por la situación económica y financiera del país. Durante los últimos tiempos, Portugal fue noticia destacada en la prensa económica europea por haber situado el “rating” de la deuda nacional en el nivel más alto (A), lo que tiene mucho mérito, en el sentido de que hubiera sido imposible sin el regreso de las cuentas públicas a una situación de equilibrio. Se redujo a solo un 98,7% del PIB, lo que ocurre por la primera vez en más de una década, y contrasta, por ejemplo, con el 161% de la deuda griega, el 140% de la italiana o el 107,5% de la española.

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