Objetivo: au­mentar más del 39% los in­gresos (6.000 mi­llo­nes) y el 16% el Ebitda

Indra invertirá 3.000 millones en tres años en su nuevo centro de I+D, sede incluida

Presenta su es­tra­tegia para con­ver­tirse en el “coordinador na­cio­nal” de la in­dus­tria de de­fensa y ae­ro­es­pa­cial

Marc Murtra, presidente de Indra y José Vicente de los Mozos, CEO
Marc Murtra, presidente de Indra y José Vicente de los Mozos, CEO

Indra ha dado el paso ade­lante que se es­pe­raba y ha puesto, negro sobre blanco, el ob­je­tivo a diez años de con­ver­tirse en el “en el coor­di­nador na­cional que li­dere el eco­sis­tema es­pañol, con un papel clave en la se­gu­ridad y so­be­ranía eu­ro­pea”. La com­pañía que pre­side Marc Murtra dice adiós, de­fi­ni­ti­va­mente, a las dudas y los vai­venes in­ternos de por dónde va a en­fo­carse en el fu­turo.

En un medio socio-político proclive al desarrollo de la industria de defensa (Ucrania, Oriente Medio, mayores exigencias de la OTAN…) la tecnológica española se dota del instrumento que necesitaba para convertirse en la cabeza del polo de la industria militar española.

Tal como anunciaron este miércoles el presiente de la compañía y su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, Indra invertirá 3.000 millones de euros en I+D+i hasta 2030. De ellos, 1.100 millones se financiarán con recursos propios.

Y lo hará en una sede de nueva creación, el Indra Technology Hub, cuya ubicación estudia actualmente y en cuya construcción y puesta en marcha se destinarán a los que se suman otros 100 millones en el desarrollo del nuevo centro de investigación; lo que eleva las inversiones orgánicas del periodo a 3.100 millones de euros. Como es de esperar, no faltarán las ofertas para implantar el centro tecnológico integrado de última generación que proyecta la compañía para impulsar la innovación en tecnologías punteras de defensa y aeroespacio. Las opciones (y presiones) políticas tampoco. No en vano, Indra cuenta con instalaciones en Madrid, Asturias, Navarra, Castilla-La Mancha, Andalucía, Castilla y León, Cataluña, Canarias, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia, La Rioja, Murcia, Aragón, Baleares y Euskadi.0

El nuevo plan estratégico, denominado Leading the Future (‘liderando el futuro’) supone una transformación radical de la estructura de la empresa. Como ha señalado De los Mozos en la presentación a analistas del mismo: "Indra deberá seguir transformando su cultura, su gestión, sus procesos y sus operaciones”.

Desde el punto de vista organizativo, la compañía se estructurará en cuatro divisiones: ‘Defensa’, ‘Tráfico Aéreo’, creará una nueva división de ‘Espacio’ y ‘Minsait’ que, a partir de ahora, integrará el área de Mobility (desarrollo de soluciones de digitalización del transporte, movilidad e infraestructuras).

Defensa, el nuevo área de aeroespacio y las tecnologías digitales avanzadas centrarán la nueva estrategia, con el objetivo de convertir a Indra “en menos de 10 años” en el líder del ecosistema nacional en esas industrias, tal como subrayó Marc Murtra.

La tecnológica quiere aprovechar el tirón del negocio (civil y miliar) espacial. Para ello creará una nueva empresa “con capacidades extremo a extremo, abierta a la participación de futuros accionistas y que asegure la soberanía española en las comunicaciones”. El crecimiento en el negocio espacial incluye, reforzarse en la cadena de valor de la industria de los satélites; lo que, de momento como proyecto -aunque sin descartar otras opciones- incluye la entrada en el capital de Hispasat (filial de Redeia). El objetivo es potenciar la dualidad civil-militar, para conseguir una autonomía de comunicación para España y Europa. Indra prevé alcanzar los mil millones de euros en ingresos en Espacio en 2026 frente a los 44 millones que ha generado esta actividad en 2023.

Mientras que las previsiones del negocio de defensa se sitúan en un crecimiento agregado del 12% en las ventas hasta 2026 (1.100 millones de euros) y un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 220 millones; lo que supondría un margen del 20% con un resultado bruto (Ebit) de185 millones y un margen del 17%.

El 50% de las ventas previstas para este periodo ya están contratadas. De hecho, tal como señala Julián Pérez, analista de CIMD Research, el 70% de las ventas vendrán de ocho programas clave: FCAS (Futuro Sistema Aéreo de Combate europeo); el nuevo caza europeo Eurofighter; el NH-90; (nuevo helicóptero multi-propósito europeo); el avión de transporte militar de largo alcance A-400M desarrollado por Airbus Defence; la actualización integral de los helicópteros de ataque europeos Tiger, conocido como programa programa MKIII.

O contratos como el suscrito, por 35 millones, con el Ministerio de Defensa español para dotar el helicóptero de transporte militar Chinook con sistemas de defensa electrónica; la dotación del vehículo de combate VCR 8x8 Dragón con sistemas de Misión de última generación y nueva arquitectura electrónica, o la dotación de las fragatas F110 de un radar multifunción, que permitirá vigilar los movimientos de blancos de superficie y aeronaves a baja altura, ademas de rastrear la presencia de periscopios de submarinos, dar apoyo al combate de superficie y respaldan el aterrizaje de un helicóptero en cubierta.

En el área del control aéreo (ATM según la terminología internacional) la empresa española es líder europeo. En este negocio, la nueva estrategia pretende consolidar dicho liderazgo y crecer en Norteamérica y en el área de Asia y el Pacífico. Con una novedad de ‘doble uso’: Indra se ha propuesto extender este liderazgo a la gestión del tráfico aéreo no tripulado (UTM); los conocidos ‘drones’ que tanto protagonismo han asumido en los conflictos bélicos actuales. Actualmente, cerca del 80% de las ventas previstas para 2026 ya están contratadas.

Desde el punto de vista comercial, Indra simplificará y dará un mayor enfoque estratégico a la oferta de productos, para alinearla con las necesidades de los clientes y las demandas del mercado. Eso se traducirá, por ejemplo, en la simplificación de la oferta de defensa en torno a once soluciones centradas en el cliente y construidas alrededor de seis categorías tecnológicas: radar, defensa electrónica, electroóptica, mando y control, comunicaciones y simulación.

Después de tantos meses de rumores y especulaciones alrededor del negocio civil, Indra ha despejado dudas: Minsait se queda en el grupo; aunque dará entrada a nuevos accionistas. Si la participación que finalmente venda es mayoritaria o minoritaria se verá en función de las ofertas que reciban; pero la compañía quiere mantener una participación relevante en actividades y tecnologías clave como la inteligencia artificial, el Cloud, la ciberseguridad y los métodos de pago.

Aunque, antes, Minsait integrará el negocio de Mobility con la idea de crecer en las líneas de negocio digitales más avanzadas y de expandirse a mercados geográficos de alto valor. Y convertirse en uno de los principales proveedores de servicios de tecnologías de la información de Europa e Iberoamérica.

Desde el punto de vista financiero la integración del área de Movilidad en Minsait supone generar sinergias internas con las que Indra prevé mejorar su margen del 3% actual hasta el 7% en 2026.

Fuerte desarrollo internacional

Los negocios de defensa y espacial no son sencillos. Los presupuestos militares -aunque progresivamente al alza- exigen a las compañías llevar sus productos al mayor número de países. Y la competencia, solo de los gigantes europeos como la francesa Thales, la italiana Leonardo o la británica BAE Systems (fuera de la Unión Europea pero bien asentada en la OTAN) obligan a reforzar su internacionalización tanto mediante fusiones y adquisiciones de empresas como geográficamente

Por ello, Indra implantará tres clusters de desarrollo industrial y comercial que aglutinarán sus actividades en Norteamérica y Centro y Norte de Europa; el segundo en Oriente Medio y Norte de África; y otro, que englobará Latinoamérica y Sur de Europa; para reforzar la posición local y la cercanía a los clientes en las regiones prioritarias. Las actividades con el resto del mundo se realizarán bajo un modelo de exportación.

De hecho, en el área del control, de tráfico aéreo (ATM), Indra buscará alianzas en EEUU y con proveedores de servicios de navegación aérea de Oriente Medio.

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