Los grandes ‘players’ van a poner en juego es­tra­te­gias muy di­fe­rentes sobre la con­so­li­da­ción

Las ‘telecos’ esperan la luz verde del ministro Escrivá antes de dar la gran batalla

El mer­cado se llena de co­men­ta­rios agre­sivos sobre Zegona y Digi a corto plazo

Zegona Comunicaciones.
Zegona Comunicaciones.

Hay mucho en juego en el sector es­pañol de las ‘telecos’ que, en cues­tión de se­ma­nas, puede ini­ciar un mo­vi­miento de grandes pro­por­cio­nes. Antes, será ne­ce­sario que el mi­nistro de Transformación Digital y de la Función Pública, José Luis Escrivá, dé luz verde a las ope­ra­ciones que en fila de a uno es­peran su visto bueno: la macro fu­sión de Orange y MásMóvil ya ben­de­cida por Bruselas, la compra de Vodafone por Zegona o la en­trada de STC en Telefónica.

Tres operaciones que cambian casi totalmente el perfil de los grandes ‘players’ del mercado español. En los dos primeros casos, los protagonistas quisieran tener todas las autorizaciones este mes de marzo. Pero Escrivá, hombre metódico donde los haya, no tiene prisa. Quiere atar cabos en un sector con mucha presencia extranjera -Zegona y ese cuarto en discordia que es Digi- y asegurar inversiones y apuestas firmes por España.

Desesperación de Zegona

çA estas alturas, nadie descarta retrasos en las autorizaciones que, en el caso de Zegona, provocan cierta desesperación. El inversor británico, que ha pagado 5.000 millones de euros por Vodafone y ha armado una compleja estructura de financiación para sacar adelante la operación, quiere mover ficha cuanto antes. Su objetivo número uno es empezar a competir con fuerza a través de Lowi y empezar cuanto antes a recuperar cuota de mercado.

“Todo parece indicar que Zegona va a implantar una política de máxima agresividad en precios. Necesita empezar a competir con Digi y, por otra parte, aprovechar los clientes que Orange y MásMóvil se pueden dejar en el proceso de fusión. Cualquier minuto que se pierde es mucho en un mercado tan competitivo como el español”, señalan fuentes del sector que ven en Zegona a un agitador tan potente como lo ha sido Digi en los últimos años.

El nuevo dueño del negocio de Vodafone en España ha mostrado su interés en Avatel, que sería el primer paso en el proceso de crecimiento del grupo. En paralelo, sigue estudiando las distintas posibilidades para vender la red fija, una operación difícil pero necesaria para financiar nuevas posibles compras. Mientras, Orange y MásMóvil velan armas para poner en marcha al nuevo líder del mercado español, que necesitará una hoja de ruta clara para sacar adelante los retos de la fusión.

Y mientras Telefónica deshoja la margarita de la entrada de STC y del Estado en el capital, la rumana Digi continúa a velocidad de crucero, avanzando sin apenas resistencia en el mercado español. Con una estrategia agresiva y bien definida, sigue pescando clientes en el caladero de sus rivales con una facilidad insultante. Pero la compra de espacio radioeléctrico a Orange y MásMóvil por 120 millones de euros puede tener contrapartidas.

De la misma manera que Escrivá exigirá a Zegona compromiso con España, a Digi le pedirá que active las inversiones previstas de 2.000 millones de euros en siete años a cambio de la alfombra de plata en forma de ‘remedies’ que le permitirá construir su propia red móvil en España. Por lo tanto, hay tela que cortar todavía en la negociación entre el Gobierno y las operadoras, que promete emociones muy fuertes en las próximas semanas.

Entre las operadoras hay un malestar evidente por las aparentemente escasas prisas del Gobierno por desencallar todos los asuntos pendientes. No hay duda de que las autorizaciones llegarán, pero todo apunta a que el ministro Escrivá no dará puntada sin hilo en el proceso. En un sector en plena reconfiguración, el Ejecutivo quiere el compromiso de las operadoras de que se cumplirán (todos) los compromisos de inversión.

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