ACS, el grupo cons­tructor de Florentino Pérez, ob­tiene el 92% de sus in­gresos fuera del mer­cado es­pañol

Las constructoras aceleran su beneficios gracias a las concesiones y el negocio exterior

Grandes in­fra­es­truc­tu­ras, ser­vi­cios me­dioam­bien­tales y energía cen­tran el in­terés de los gi­gantes del sector

Autopista AVO I de Sacyr en Santiago de Chile.
Autopista AVO I de Sacyr en Santiago de Chile.

Si en la dé­cada e los años 90 del siglo XX, la di­ver­si­fi­ca­ción de ac­ti­vi­dades se con­virtió en la ‘piedra fi­lo­so­fal’ de las grandes cons­truc­toras es­paño­las, treinta años y va­rias crisis des­pués son los mer­cados in­ter­na­cio­nales y las grandes con­ce­siones las que sus­tentan los fuertes cre­ci­mientos de be­ne­fi­cios ob­te­nidos por los cinco ma­yores grupos es­pañoles del sec­tor. Sobre todo en elúl­timo ejer­ci­cio, cuando muestra una fuerte re­cu­pe­ra­ción de már­genes y be­ne­fi­cios.

Al frente de todos ellos, ACS, el gigante presidido pro Florentino Pérez, no solo se sitúa como el mayor de todos con 35.738 millones de euros de ingresos en 2023 (crecen el 6,4%); sino que cada año amplía diferencias: Duplica los ingresos de Acciona (17.021 millones, el 53% más) y sus ventas superan las del grupo presidido por José Manuel Entrecanales, las de FCC (9.026 millones, suben el 17,1%) y la de la ‘expatriada’ Ferrovial (8.514 millones, el 13% más) juntas.

La construcción es un negocio cíclico, peligrosamente dependiente de los Presupuestos Generales del Estado. Y eso lo saben bien los grandes grupos españoles que ven cómo año tras año, las inversiones en infraestructuras de los diferentes gobiernos van a la baja. Por ello, no es de extrañar que el 92% de la facturación de ACS; el 85% de los ingresos de Acciona; el 47,5% de la de FCC o el 88% del negocio concesional de Sacyr (facturó 4.609 millones en 2023, el 7% menos), venga de mercados ajenos al español.

Filiales estrella

Pese a la fuerte estrategia de simplificación del ‘mapa’ de filiales que mantiene, ACS puede presumir de ser el mayor grupo español, con Dragados a la cabeza, y de tener algunas de las constructoras más importantes en Europa y EEUU. Con la alemana Hotchtief, la australiana Cimic y las estadounidenses Turner (que, incluso piensa ya en expandirse en Europa) y Flatiron, ACS tiene cubiertos todos los grandes mercados del mundo. Un conjunto de empresas con las que ha cerrado el ejercicio pasado con incrementos de cartera superiores al 7% hasta los 72.300 millones. De hecho, los analistas de CIMD Research estiman crecimientos del 9% en Cimic y Dragados y del 7%.

Pero no todo es construcción en ACS. La compañía cuenta con importantes activos concesionales (especialmente infraestructuras de transporte) a través de Abertis e Iridum entra las que ha protagonizado una de las grandes operaciones corporativas del año: la venta del 56,76% de la autopista estadounidense SH-288 (más de 96 kilómetros entre Houston y Freeport, en el estado de Texas), por 1.415 millones de euros que ha aflorado unas plusvalías de 180 millones netos.

Para Acciona, la actividad internacional aporta el 85% de los ingresos. Es más, España solo representa el 15% de la actividad constructora y se coloca como el primer mercado, con el 41% de las ventas de este área.

La principal diversificación del grupo controlado por la familia Entrecanales se centra en la generación de energías renovables, actividad que desarrolla a través de su filial Acciona Energía (posee el 82,6% del capital). Acciona Energía está presente en 25 países y cuenta con 13,5 GW de capacidad instalada total al cierre de 2023. Las ventas reportadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) alcanzan los 3.547 millones de euros (bajan el 18%), co unas ventas de generación por valor de 1.851 millones (caen el 17%) y un beneficio neto atribuible de 524 millones que se reduce el 31%, fundamentalmente por los vaivenes del precio de la energía en todo el año.

En infraestructuras, España solo representa el 20% de la cartera de obra (más de 24.500 millones). Las concesiones de agua (especialmente en Australia y el sureste asiático), transporte (línea 6 del Metro de Sao Paulo en Brasil) y líneas de transmisión eléctrica en Australia y Perú, son las principales ‘joyas’ de la cartera.

Destaca el cambio de rumbo dado a su filial Nordex. La fabricante alemana de aerogeneradores ha conseguido un mínimo beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 2 millones de euros que contrasta con los 244 millones en negativo del ejercicio anterior.

Equilibrio de actividades

Tras un riguroso proceso de ajustes internos y de venta de participaciones, FCC ha cerrado el año con una cifra de negocios de 9.026 millones (el 17,1%) de los que el 47,5% proceden de los mercados internacionales.

El grupo presidido por Esther Alcocer Koplowitz es el que presenta la cartera más diversificada por líneas de negocios: los Servicios Medioambientales, la Gestión Integral del Agua, la Construcción, el Cemento y la Inmobiliaria sus principales patas de actividad. Aunque aún mantiene algunas importantes Concesiones -especialmente en América Latina- que, durante, 2023, le han aportado más de 3.967 millones de euros.

El negocio internacional del grupo controlado por el mexicano Carlos Slim, tiene su principal negocio en el Reino Unido donde factura casi 1.114 millones; de los que 778,7 millones proceden de los el negocio de los Servicios Medioambientales (recogida y tratamiento de RSU fundamentalmente); casi 250 millones de Construcción y 89,5 millones de Cemento. En Inmobiliaria, la actividad aporta ya 7 millones de euros.

El segundo mercado individual en el exterior es la República Checa (413,7 millones) con una importante actividad en servicios medioambientales y tratamiento del agua.

En el resto de Europa, la actividad ronda los 981 millones, seguida por América Latina (697 millones), Estados Unidos y Canadá (608 millones). En Oriente Medio, Africa y Australia, el grupo factura más de 395 millones de euros y ha iniciado su entrada en mercados como Georgia, donde la actividad supera ya los 79 millones.

Concesiones, concesiones, concesiones

Por su parte, Ferrovial se mantiene como el cuarto grupo del sector, con una cifra de negocio de 8,514 millones que supone presentar su primera cuenta de resultados con nacionalidad neerlandesa con un crecimiento del 13%. La compañía presidida por Rafael del Pino tiene, un año más, en las concesiones, su eje de negocio. De hecho, la actividad constructora, especialmente en España, sigue renqueante en la generación de beneficios. No así en el resto del mundo donde su filial polaca Budimex -convertida en su ariete de internacionalización en construcción- ha cerrado el año con un fuerte aumento de márgenes. De hecho, Construcción aporta el 80% de los ingresos del grupo.

Vista la debilidad del negocio constructor en España, la compañía -como Sacyr- ha evolucionado su actividad hacia el desarrollo y gestión de concesiones. Aunque la operación del ejercicio ha sido la puesta en venta de su participación de control del aeropuerto londinense de Heathrow que, quizá por ser la primera gran inversión en el negocio concesional, fue durante años y auténtico quebradero de cabeza para la empresa española.

La operación, además de reportarle unos importantes ingresos extraordinarios y de reducir el endeudamiento, le permite afrontar con mayor tranquilidad proyectos gigantescos como la construcción de la nueva terminal del aeropuerto JFK de Nueva York (EEUU) que supondrá una inversión de 9.500 millones de dólares (8.763 millones de euros al cambio actual).

Al margen de estos proyectos, la actividad concesional se centra fundamentalmente en el desarrollo y gestión de autopistas. La compañía cuenta con una cartera de 22 infraestructuras de transporte en nueva países, aunque es en EEUU (donde pretende salir a cotizar en Bolsa) donde concentra las seis principales; mientras en Ontario Canadá) controla la ETR407, en la que la libertad para fijar peajes es uno de los valores más apreciados por los analistas.

Sacyr, nueva etapa

Finalmente, Sacyr da por cerrado en 2023 el proceso de reducción de deuda (llegó a superar los 6.000 millones de euros) iniciado en el siglo pasado con ‘venturas’ como la entrada como acción esta relevante en la energética Repsol y el BBVA. El equipo que preside José Manuel Manrique aaba de poner la ‘guinda’ a esa proceso con la venta de sus filiales de Servicios que le permitirán dejar la deuda del grupo en 269 millones; es decir, 0,8 veces el Ebitda del grupo situado al cierre del ejercicio en 1.523 millones (el 7% más). Según ha anunciado, la empresa dejará en prácticamente cero su deuda con recurso mediante ventas de filiales como las de Agua paralizada finalmente a la espera de la redefinición e la estrategia y/o rotación de activos concesionales maduros.

Pese a la reducción del 7% en su cifra de negocios, 4.609 millones, por la finalización de obras de concesiones que han entrado en operación como la autopista italiana Pedemontana-Veneta; Sacyr ha logrado una continua recuperación de los márgenes en Construcción.

En total, durante 2023 han entrado en operación ocho nuevas concesiones que Sacyr ha desarrollado en Italia, Colombia, Chile y Paraguay. Durante 2024 se concluirán las obras y entrarán en servicio la autopista Pamplona-Cúcuta (Colombia) y el Ferrocarril Central, en Uruguay. Para apreciar la importancia de las concesiones en las cuentas de Sacyr basta señalar que el 93% del Ebitda del ejercicio (1.523 millones) procede de ese negocio. De esa cifra, el 88% procede de las concesiones internacionales. De ahí que la compañía esté en pleno proceso de definición de su nueva estrategia para los próximos años, que será presentada durante el primer trimestre del ejercicio.

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