“Le Monde” y “Libération” son ex­cep­ciones na­cio­nales pero con ma­tices

Media docena de empresarios controlan los medios franceses de información

El “rey” del trans­porte ma­rí­timo de mer­can­cías será otro actor clave del sector

Vicente Bolloré
Vicente Bolloré.

El pai­saje me­diá­tico fran­cés, en manos de un puñado de mag­nates y em­pre­sa­rios mul­ti­mi­llo­na­rios, no tiene pér­dida. Gráficamente sería como una re­serva de pul­pos, cuyos nu­me­rosos ten­táculos abarcan a casi todo el sec­tor. Son raras las ex­cep­cio­nes. El em­ble­má­tico “Le Monde”, cuyos es­ta­tutos ga­ran­tizan la in­de­pen­dencia de la re­dac­ción, es de los úni­cos, con Libération, que se libra por poco, más allá de even­tuales cam­bios del nú­cleo ac­cio­nista.

El `rara avis' Libération mantiene ahora una filosofía muy alejada de la izquierda libertaria que tuvo inicialmente con Jean Paul Sartre como fundador. El diario parisino oreserva su independencia gracias a préstamos gratuitos del multimillonario checo Daniel Kretinsky.

Aunque no sea propiamente un novato en el sector, teniendo en cuenta que ya controlaba el influyente medio regional La Provence, el multimillonario francés de origen libanés Rodolphe Saadé, propietario del todo poderoso transportador marítimo marsellés CMA-CGM (en los dos últimos ejercicios sumó un volumen récord de beneficios de 42.800 millones de dólares ), es en realidad un “gran patrón de prensa” a nivel nacional.

Bajo la sombra de Macron

Bajo la influencia de Emmanuel Macron, el multimillonario libanés ha sacado tajada de la mala situación de otro multimillonario galo, Patrick Drahi, de origen marroquí, cuyo grupo Altice, que sobrevive con 60.000 millones de euros de deuda, está siendo investigado en Francia y en Portugal, por sospechas de corrupción al más alto nivel. En Portugal, Altice es dueña de Meo (la antigua Portugal Telecom).

Aunque eche balones fuera, reclamando su inocencia, lo cierto es que la redada policial de las autoridades lusas en Altice Portugal afectó seriamente a Patrick Drahi. El principal inculpado, Armando Pereira, era considerado como uno de sus mejores amigos y tuvo una participación importante en todo lo relacionado con la creación y el despliegue de del Grupo Altice, no solo en Francia, sino también en Estados Unidos y, naturalmente, en Portugal.

Derivaciones en Portugal

Pero más allá de lo que pase con la investigación portuguesa y francesa relacionada con Meo, la gran preocupación de Drahi, consiste en mantener a flote a Altice France, que entre 2025 y 2028 deberá amortizar un volumen de deuda de 17.600 millones de euros, con la venta de sus mejores activos. Empezando por las 4 cadenas de televisión de BFMTV y las 5 radios de RMC, ahora en manos de Rodolphe Saade, que pagó 1.550 millones de euros, 14 veces el Ebitda.

El empresario marsellés, tras el cierre del negocio con Altice, ha hablado con ls cadenas BFMTV y RMC, para dejar bien claro su filosofía como patrón de prensa liberal. Deberá pasar lo mismo que en las redacciones de sus periódicos regionales La Provence, La Tribune y Corse Matin, que por regla no vislumbran motivos de crítica, sino solo todo lo positivo que hace el “rey de los mares” con sus negocios.

De hecho, el mensaje que el multimillonario marsellés transmitió a las redacciones de sus dos nuevos medios de prensa fue bastante claro: que “no le caerían bien” eventuales críticas a su familia, a su gestión ni al grupo CMA-CGE, como es estuvieran absolutamente y para siempre libres de pecado, pero al mismo tiempo garantiza que los periodistas tendrán toda la libertad del mundo para desarrollar su labor de manera seria, profesional y responsable

Cazas de brujas, por Bolloré

Habrá quedado claro, en todo o caso, que bajo su mando no se lanzará ncazas de brujas, ni cruzadas antisistema y hasta de carácter racista como las que llevan tiempo haciendo CNews y otros medios controlados por Vicente Bolloré. En todo o caso, al contrario de CNews, que solo apoya candidatos de extrema derecha (Eric Zemmour en las últimas presidenciales y Marion Marechal en las próximas europeas), BFMTV estará al lado de Emmanuel Macron.

También ya se hacen apuestas sobre el futuro de la perla de Altice France: la operación móvil SFR, adquirida en 2014 al grupo Vivendi de Vicente Bolloré, por 13.500 millones de euros, no en “cash” sino con un 100% de deuda. Lo más probable, según los analistas, es que Patrick Drahi empieza a buscar un comprador, que será probablemente francés, con que el futuro dueño solo podría ser algún de los rivales nacionales - Orange, Bouygues Telecom u Iliad.

De hecho, Patrick Drahi ya no tendría muy claro el futuro de su grupo, que en la década 2010 llegó a controlar activos como L´Express - recuperado después por el ex PDG de Altice Alain Weill, que también participó en la creación de BFMTV y SFR . Además de la deuda de Altice France, el grupo de multimillonario franco-marroquí también deberá amortizar 22.400 millones en USA , y otros 8.500 millones de Altice Internacional, incluyendo Meo.

Cabe pensar, en todo o caso, que los próximos tiempos serán pródigos en operaciones de gran calado, con intercambios de posiciones entre los multimillonarios franceses. De momento, Vicente Bolloré tiene ya preparada otra suculenta operación: la segregación y el reparto de los activos de Vivendi entre sus accionistas, que tras sendas introducciones en bolsa, como pasó con Universal Music Group en la Bolsa de Ámsterdam, ingresarán plusvalías millonarias.

Nuevas entidades

Lo previsto, es la creación de cuatro nuevas entidades - Canal Plus, Havas, Lagardère/Prisma Media y una Sociedad de Inversión. El objetivo de Bolloré consiste poner valor a cada una de sus actividades, considerando que la suma superará de largo el valor actual del grupo. Pero antes de avanzar, deberá concluir la venta de la editorial Editis, exigida por Bruselas, para que como condición para hacerse con Hachette, líder en Francia y número tres mundial.

El próximo nuevo dueño de Editis, será otro multimillonario, el checo Daniel Kretrinsky, que ya controla publicaciones como Marianne, Elle, Tele 7 Jours y un 5% de TF1: el precio que pagara a Vivendi por la segunda editorial francesa, no superará los 653 millones de euros. O sea, casi suena como una derrota para Bolloré, teniendo en cuenta que en 2018, cuando adquirió Editis a Planeta, tuvo que poner sobre la mesa 900 millones de euros.

En el ámbito de la misma operación, y por imperativo legal (exigencia de la autoridad europea de la competencia), Bolloré también se desprenderse de otros activos emblemáticos de Hachette, como la revista “people” Gala, vendida al grupo de la Familia Dassault (igualmente multimillonaria, con una fortuna de 30.000 millones de euros), ya propietaria del periódico conservador “Le Fígaro”… casi de lectura obligatoria diaria en las grades familias francesas.

Venta de París Match

La venta de otra “perla” de la prensa gala, el sacrosanto “Paris Match”, es quizá el tema más caliente. Según las últimas informaciones habrá caído en manos del imperio del lujo LVMH. Vicente Bolloré no há podido resistir a un cheque de 130 millones de euros, y, además, como haciendo un favor al “imperador del lujo” Bernard Arnault que en 2023, con 211.000 millones de dólares, ostentaba la primera fortuna mundial.

Solo pasando revista a las últimas operaciones firmadas o casi cerradas, gran parte del negocio francés de la prensa (la generalista como la especializada), del mismo modo que el mercado de la edición, funciona en Francia como un coto de caza, reservado casi en exclusiva, ya no solo a las grandes familias tradicionales, con enormes fortunas, sino también a nuevos multimillonarios, aunque algunos de ellos no tengan ni una gota de sangre francesa.

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