OPINIÓN

España: cárceles demasiado grandes

Bandera española.
Bandera española.

El ase­si­nato de la co­ci­nera Nuria López en la cárcel de Mas d’Enric con un cu­chillo ma­ne­jado por un re­cluta que ya había ase­si­nado a otra per­sona ha ge­ne­rado un fuerte en­fren­ta­miento entre los fun­cio­na­rios de pri­siones y las au­to­ri­dades po­lí­ticas de la Generalitat.

Sería temerario asignar responsabilidades, pero quizá sí sea útil buscar fórmulas para evitar que sucedan asesinatos en las cárceles. Los esfuerzos para apuntalar la seguridad en las prisiones requieren una reflexión sobre la propia configuración de las cárceles.

En efecto, grandes establecimientos, multitud de reclusos y un buen número de funcionarios y de personal contratado en cocinas, talleres… En definitiva, un modelo de establecimiento penitenciario que en sí mismo comporta grandes riesgos de seguridad. ¿Por qué no preguntarse si el modelo penitenciario español no debe ser objeto de una cuidada reflexión?

El modelo holandés podría ser una referencia, una opción a considerar. Veamos: A comienzos de la última década del pasado siglo y con ocasión de una presidencia holandesa de la UE, se recibió una invitación de las autoridades competentes para mostrar su modelo penitenciario.

El pasado se repite

El director general de Patrimonio del Estado Español sería uno de los invitados. De aquella visita se redactó un informe que nunca fue discutido. Visita a las cárceles holandesas. Periferia de la capital de la Haya. Cárcel: un edificio anónimo, podía ser un almacén, por ejemplo, sin ventanas al exterior, construido en un polígono industrial al lado de una comisaría de policía.

Un recluso por celda, cama, mesa, sillas, un aparato de televisión y una ventana sin rejas. La evasión no tiene sentido porque todas las ventanas dan a un patio interior. En los muchos años de funcionamiento del centro sólo dos reclusos habían conseguido escapar.

Uno de ellos en la propia sala de visitas. No hay vigilantes y el recluso cambió su vestimenta con la de su hermano gemelo. El gemelo ocupó la celda y el recluso escapó. Otro caso fue el de un supuesto gran nadador que escapó por las tuberías de desagüe del centro que dan a un canal. Celdas individuales, tres comidas diarias suministradas por un catering en una bandeja.

La cárcel no tiene cocina, ni reclusos con acceso a cuchillos. Grupos de diez reclusos para salir al patio o visitar la biblioteca. Ningún motín, los carceleros no llevan armas y si hay algún tipo de alarma la policía del edificio contiguo no tiene más que salir y entrar por otra puerta, la de la cárcel.

Regreso vía París, reunión con las autoridades responsables para comentar el sistema penitenciario holandés. Las autoridades francesas ven muy difícil de reproducirlo en Francia donde impera como en España el modelo de grandes centros penitenciarios. Curiosamente aquel mismo día la prensa francesa destacaba la evasión espectacular de un capo de la droga en una cárcel de alta seguridad.

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