La reunión de la Fed tiene en vilo a los ope­ra­dores días antes de pro­du­cirse

Las expectativas para recortes de tipos por los bancos centrales para este año se reducen

Los ana­listas es­peran con an­siedad las pre­vi­siones de in­fla­ción y em­pleo de la en­tidad

Jeremy Powell, FED
Jeremy Powell, FED

La reunión del co­mité del mer­cado abierto de la Reserva Federal de esta se­mana, cuya de­ci­sión se co­no­cerá esta tarde, ya con los mer­cados eu­ro­peos ce­rra­dos, tiene ale­bres­tados a los ana­lis­tas, mien­tras las bolsas si­guen a lo suyo en racha al­cista. Después de la reunión sin sor­presas del BCE del pa­sado 7 de marzo y las re­cientes de­cla­ra­ciones de Jerome Powell de hace apenas dos se­ma­nas, en las que des­car­taba una ba­jada del tipo de in­terés antes de ju­nio, pocos es­peran grandes no­ve­dades en la po­lí­tica de in­ter­ven­ción mo­ne­ta­ria.

Otra cosa será, señala Cristina Gavín, jefa de Renta Fija y gestora de fondos de Ibercaja Gestión, “la revisión que haga la autoridad norteamericana respecto a sus previsiones de crecimiento e inflación se refiere”. Este análisis será especialmente interesante para el conjunto de operadores.

Un posible retraso en cuanto al objetivo de inflación hacia el 2%, así como la valoración que hagan en cuanto al empleo y evolución de los costes laborales serán algunos de los elementos claves a la hora de mostrar la senda de bajadas que tienen intención de desarrollar con vistas a la segunda parte del año.

En este escenario, en Ibercaja descuentan, que al igual que en el caso del BCE habrá que esperar a junio para ver el primer movimiento en el tipo de intervención a la baja. A lo largo de la segunda mitad de 2024, y si no se producen eventos inesperados, “veríamos tres bajadas más hasta situar el tipo de intervención en el 4,50%”.

En esta línea, el Banco de Japón ha decidido por fin abandonar su tradicional posición de tipos de interés cero o negativos que han imperado desde 2008. El gobernador de la institución, Kazuo Ueda, ha anunciado esta semana una subida en los tipos oficiales de 10 puntos básicos, dejando el precio del dinero en el rango del 0-0,1%. Se trata de la primera subida en 17 años.

Un ajuste al alza bastante simbólico, aunque marca ya una notable diferencia respecto a la política monetaria de los últimos años. Para los expertos de Banca March, que este movimiento sea el punto final de la política de tipos cero o solo un parón temporal dependerá de la evolución de la economía nipona y de una inflación que siempre ha estado bajo mínimos.

La senda de recortes de tipos se impondrá a pesar del repunte de la inflación

En otros lares, los decepcionantes datos de inflación norteamericanos parecen confirmar esta línea de cautela respecto al retraso y reducción en el ritmo de recortes de los tipos de interés previstos que pueden afectar al resto del mundo. Con todo, Steven Bell, economista jefe para EMEA de Columbia Threadneedle Investments, sigue firmemente convencido en que “seguimos en la senda de fuertes recortes de los tipos de interés en Estados Unidos, Reino Unido (el Banco de Inglaterra se reunirá mañana jueves) y Europa.

El repunte del IPC estadounidense hasta el 3,2% y la subida de los precios de producción muy por encima de las expectativas ha vuelto a poner en alerta a los analistas, revaluando los siguientes movimientos a seguir por la Fed.

Las probabilidades de un recorte en junio, consideradas seguras a principios de mes, pasaron a ser de poco más del 50% y el número total probable de recortes este año pasó de cuatro a tres. Se ha extendido incluso la idea de que la Reserva Federal podría apuntar hoy solo dos recortes este año.

Para el analista de Columbia Threadneedle Investment, este pesimismo parece exagerado. En primer lugar, porque una inflación estadounidense ligeramente más fuerte en los primeros meses de este año no es sorprendente dada la fortaleza de la economía a finales de 2023.

Pero todo indica que la economía se está ralentizando. En segundo lugar, la tasa de ahorro ha caído por debajo de la media anterior de la crisis, una vez vaciada las huchas covid, lo que obligará a los consumidores a reducir su gasto. Esto junto a la subida de las hipotecas ralentizará también el mercado de la vivienda, afectando aún más al gasto.

Tendencia positiva en la inflación

Una tendencia que los indicadores como las ventas al por menor ya empiezan a recoger y las encuestas a las pequeñas empresas muestran ya una reducción en los planes de contratación. Cabe esperar así una reducción significativa en el crecimiento del empleo en los próximos meses. Todo ello contribuirá a reducir las presiones inflacionistas. Además, la inflación salarial parece moderada, y ya está cerca del nivel que mantendría la inflación en el objetivo del 2% de la Reserva Federal.

El jueves también se reunirá el Banco de Inglaterra para analizar los peligros de recortar los tipos de interés demasiado pronto, pese al retroceso de los precios. Steven Bell, prevé que la inflación británica alcance el objetivo del 2% en abril y se mantenga ahí el resto del año, incluso aunque la economía se recupere. El mercado inmobiliario ya está de nuevo en la senda alcista y los precios de Rightmove han subido con fuerza en los últimos datos.

En BCE, por su parte, ya ha dejado entrever una bajada de tipos en junio mientras la economía se sigue recuperando lentamente. En medio de estas disquisiciones, las bolsas han superado con nota alta este par de semanas difíciles marcadas por las posturas de cautela de los bancos centrales, pero con perspectivas a largo plazo, afirma Bell, claramente positivas.

Artículos relacionados