OPINIÓN

Por fin una buena noticia: se prorrogan los Presupuestos Generales del Estado

La dis­ci­plina fiscal de­bería com­ple­mentar al equi­li­brio co­mer­cial ex­te­rior

José Luis Ábalos.
José Luis Ábalos.

Amnistía, Koldo, Ayuso y pa­reja, ade­lanto elec­toral en Cataluña y fi­nal­mente pró­rroga de los Eresupuestos del Estadol. Mucho ruido y un res­plando: la eco­nomía es­pañola a lo suyo, im­per­tur­bable o mejor dicho pim­pante. Baja la in­fla­ción, sube el em­pleo y el PIB no des­fa­llece.

También otros detalles que no ocupan los titulares de los informativos: superávit histórico de los intercambios con el exterior de servicios no turísticos como la consultoría, construcción o actividades relacionadas con las nuevas tecnologías. Donde se registraba un déficit permanente entre pagos y cobros por esos servicios se ha conseguido un superávit en 2023.

La prórroga presupuestaria coincide con las nuevas exigencias de austeridad fiscal reclamada por la UE. Un buen compás de espera para encajar el compromiso ante la OTAN de los gastos militares. Sucede esto cuando la Comisión de Bruselas reclama más contención fiscal y los bancos centrales aceptan acoger políticas monetarias menos restrictivas.

A medidos de la pasada semana el presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, decía: “no está ya lejos el momento para empezar a reducir el coste de los préstamos”.

Christine Lagarde, a su vez, comentaba que las autoridades del BCE empezaban a discutir la reducción de su postura restrictiva. Los datos del cuarto trimestre en Europa mostraban que los costes laborales, así como los márgenes de beneficios, aumentaban lentamente lo que alejaba el temor a que las empresas elevasen los precios.

Todo ello está llevando a los mercados a descontar en EEUU y la UE, cuatro recortes del 0,25% de los tipos de interés a lo largo del presente año. Incluso desde el Bundesbank se insinúa que pueden registrarse recortes antes del próximo verano.

La respuesta inmediata en los mercados financieros no ha sido otra que aceptar un abaratamiento en el coste de la deuda pública. Caída de los rendimientos de bonos y obligaciones y buenas noticias para las bolsas de valores. El índice español termina la semana en una cota de 10.550 puntos que no se veía desde hacía mucho tiempo.

Vuelta a la prórroga presupuestaria. España es un país miembro de la UE y de la OTAN. La UE reclama más contención en la política fiscal ente un horizonte de política monetaria menos contractiva. La inflación todavía no se ha rebajado hasta la cota del 2%, ni tampoco los déficits presupuestarios cumplen los requisitos del Pacto de Estabilidad.

España no puede alejarse de los compromisos macroeconómicos a la vez que necesita mantener el rumbo de su política económica que está dando tan buenos resultados desde la desaparición de la pandemia. Y finalmente un reconocimiento del mismísimo Frankfurter Allgemeiner Zeitung por la aventura equinoccial del Open Arms y el cocinero José Andrés.

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