El coste medio para el de­man­dante vuelve a su­perar el 8% desde enero

La banca aprovecha con energía el aumento de la demanda de crédito al consumo

Es la pata cre­di­ticia que más y con mayor con­sis­tencia crece en estos mo­mentos

Crédito al consumo, CaixaBank.
Crédito al consumo, CaixaBank.

Cuando acabó el pa­sado mes de no­viem­bre, la banca es­pañola es­taba co­brando un tipo medio del 7,45% en los prés­tamos al con­sumo. Sin de­ma­siada vi­si­bi­lidad aún sobre el fu­turo de los tipos de in­terés (en oc­tubre el eu­ribor mar­caba má­ximos de 2023 en el 4,16%) en la zona euro, la banca ofrecía los tipos más bajos del pa­sado ejer­cicio a cambio de con­se­guir el vo­lumen men­sual más alto del año, cer­cano a los 3.300 mi­llones de eu­ros.

Desde entonces, el tipo medio no ha dejado de subir, hasta el 7,69% en diciembre y hasta el 8,08% en enero. Pero la actividad sigue creciendo a velocidad de crucero. En enero, la banca concedió 2.825 millones en préstamos al consumo. Es el mejor enero desde 2020 -justo antes de la pandemia- y la contratación es un 20% superior a la del primer mes del año pasado. Buenas noticias para la banca.

Que la contratación no decaiga en plena subida de tipos quiere decir que las familias están necesitando financiación extra para cubrir sus costes básicos. Así lo constata el Banco de España en su estudio ‘La reacción de los hogares ante el repunte de los precios en España y en la UEM’: el porcentaje de personas que recurren a los créditos al consumo es 2,3% en nuestro país respecto a la media de la Unión Europea.

Necesidad de financiación

Dicho de otra forma, un 11% de las familias españolas necesitan hacer uso de la financiación más cara del mercado para hacer frente a sus gastos comunes. Esta visión se traslada con toda claridad a las cifras de concesión. El volumen de préstamos al consumo acumula ya tres años consecutivos de subidas y poco a poco se va acercando a los niveles récord de la última década.

El año pasado, los bancos concedieron algo más de 32.300 millones de euros. “Creo que este año se pueden superar los 36.237 del año 2019, justo antes de la irrupción del Covid-19 que en 2020 provocó un descenso de la contratación de cerca de 10.000 millones de euros por el impacto del confinamiento. Ahora se da un escenario muy propicio para volver a esos niveles, sobre todo teniendo en cuenta que los precios se pueden relajar en un escenario de rebajas de tipos de interés a partir de junio”, señalan fuentes del sector.

Por su parte, la banca no va a dejar de apretar el acelerador en el nicho de crédito más pequeño en términos de concesión (2.825 millones de euros en enero, frente a los casi 4.600 millones de euros en hipotecas y los 25.496 millones en préstamos a empresas), pero también el que mejores retornos ofrece por tipo de interés. Al menos a corto plazo, las entidades van a seguir empujando en el único segmento que creció el año pasado.

“Lo normal es que, como ya ha ocurrido en enero, crezca también el negocio hipotecario y el de empresas. Pero lo harán a un ritmo menor. En el primero de ellos, la subida del Euríbor en febrero y en este primer tercio del mes de marzo es un freno inesperado para la contratación, aunque el fuerte nivel de demanda mantendrá la actividad en niveles elevados”, señala en una gran entidad nacional.

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