BOLSA

Amper, caminando por el alambre

El giro es­tra­té­gico hacia un ne­gocio mucho más tec­no­ló­gico rea­li­zado por Amper hace poco más de un lustro no acaba de dar sus fru­tos. Muy al con­tra­rio, pese a los es­fuer­zos, los in­ver­sores si­guen dando la es­palda al grupo que co­tiza en zona de mí­nimos his­tó­ricos tras en­trar en una es­piral ba­jista de la que no con­sigue es­ca­par.

La reciente ampliación de capital para reestructurar deuda e impulsar la inversión en nuevos negocios sigue sin calar de momento en el mercado. Uno de estos negocios es la fabricación de baterías, aprovechando la tendencia marcada por el proceso de descarbonización y el impulso de los vehículos eléctricos.

El grupo, de hecho, ha anunciado recientemente la inversión de 20 millones de euros, a través de su filial Elinsa, en la construcción de una nave en Arteixo (A Coruña) para la fabricación de componentes de batería. Con ella, el grupo confía en producir equipamientos por un valor de 400 millones de euros a partir de 2026, cuando estará operativa, y hasta 2030.

Una inversión fruto de su alianza con Hitachi con el fin de aprovechar la oportunidad que ofrece un mercado alza que permitirá a Elinsa afianzar su liderazgo en el sector al duplicar su capacidad de producción de almacenamiento energético.

Entre tanto, el grupo sigue sin convencer en el día a día. Su cotización se desplomó un 43% el pasado año, y en 2024 ya acumula una caída adicional del 2,5% con un perfil técnico nada alentador. Las sucesivas rupturas de importantes niveles de soporte en las últimas semanas hacen difícil confiar en un posible rebote significativo en el corto plazo, salvo que pueda sorprender con alguna noticia positiva sobre sus resultados.

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