El con­suelo es que Japón es el país más en­deu­dado del mundo

Cada español nace ya con 30.000 euros de deuda bajo el brazo

España pa­gará este año más de 40.000 mi­llones en in­tere­ses, cinco veces más que el pre­su­puesto de Educación y Sanidad juntos

Bebés endeudados.
Bebés endeudados.

Solidaridad in­ter­ge­ne­ra­cio­nal. Este es el con­cepto que siempre ha pre­va­le­cido como una de las di­rec­trices a la hora de ma­nejar las fi­nanzas pú­bli­cas. Y pa­rece que los su­ce­sivos go­biernos -especialmente, el úl­timo- que ha ha­bido en España apenas se han preo­cu­pado por el le­gado que de­jaban a las ge­ne­ra­ciones fu­tu­ras. En este mo­mento, el país cuenta con una deuda por ha­bi­tante que se acerca a los 30.000 eu­ros. Una cifra que va a re­sultar muy di­fícil de re­du­cir.

La pandemia del coronavirus ha supuesto un vuelco en el virtuosismo de las cuentas públicas. España dispone de una deuda de 1,5 billones de euros, contando con todas las administraciones públicas. Pero no es el país que se encuentra peor. Grecia tiene 356.597 millones de euros, que, aunque parezca poco, supone nada menos que el 172,6% del PIB. Italia tiene un endeudamiento de 2,57 billones, equivalente al 141,7%. Francia cuenta con una deuda del 111,80% y Portugal, del 112,40%. Y en el mundo, el país más endeudado es Japón, con el 255,07% de lo que produce al año. Estados Unidos se encuentra en la cota del 121,31%.

Según los últimos datos de la Secretaría General del Tesoro y Financiación Internacional, España ha generado una deuda pública de 1,32 billones de euros. La población residente en nuestro país alcanza los 47,42 millones de personas, por lo que cada una de estas personas cuenta ya con una deuda de 27.838 millones. No se trata de una entelequia.

El pago de intereses de la deuda para este año está previsto en 41.000 millones de euros. Esta cifra no sólo supone un incremento del 36% respecto a los 30.000 millones del año pasado. También reduce en esa cifra los ingresos del Estado. Es una suma que representa cinco veces más que los presupuestos de Sanidad (2.746 millones en 2023), educación (5.354 millones el pasado año).

En los once primeros meses del pasado año, la deuda pública registró un incremento de nada menos 84.000 millones de euros, aunque el crecimiento de la economía ha permitido rebajar la ratio de endeudamiento sobre el producto interior bruto.

Financiación por las nubes

La deuda pública constituye la financiación del déficit público del Reino de España. Unos números rojos que no han abandonado a la economía española en las últimas décadas. Las letras, los bonos y las obligaciones constituyen los activos que emite el Estado, mediante los que los inversores respaldan el endeudamiento.

La deuda del Estado, sobre todo, las letras a un año de amortización, se han convertido en las principales fuentes de inversión con seguridad plena. La subida de los tipos de interés ha vuelto a desatar una demanda importante de estos activos por parte de las personas mayores.

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