Monitor de Infraestructuras

Advierte de que hay cam­bios que re­quieren un pro­ceso tem­poral pro­lon­gado

La industria reclama un marco normativo y ayudas tangibles para la descarbonización

Existen tec­no­lo­gías que mul­ti­pli­carán por tres las in­ver­siones de mu­chas em­presas

Debate industrial en la Fundación Naturgy.
Debate industrial en la Fundación Naturgy.

La in­dus­tria se en­cuentra ante unos retos que de­manda la des­car­bo­ni­za­ción a los que no podrá hacer frente si no se dis­pone de un marco nor­ma­tivo y una po­lí­tica in­dus­trial que in­cen­tive a las em­presas a in­vertir en pro­cesos de bajas emi­sio­nes. En la tec­no­lo­gía, va a estar la clave ini­cial para que las em­presas puedan operar a es­cala co­mer­cial en los pró­ximos años. Segundo, la adap­ta­ción ne­ce­si­tará tiempo. Y ter­cero, hay tec­no­lo­gías que re­que­rirán mul­ti­plicar por tres las in­ver­siones para cum­plir con las exi­gen­cias de bajas emi­sio­nes.

Sobre estos tres parámetros se fundamenta el informe bajo el título “Perspectivas para la transformación industrial hacia la economía verde” que la Universidad Pontificia de Comillas ha elaborado para la Fundación Naturgy. En sus conclusiones, el documento incide básicamente en que para que las empresas puedan implementar y adoptar procesos industriales neutros en emisiones se “requiere un horizonte temporal prolongado” y “exige una política industrial europea que acompañe e incentive la formación de un Mercado Único neutro en emisiones”.

El documento insiste además en que, en lugar de enfocarse sobre políticas para cumplir con esos objetivos de reducción de emisiones a corto plazo, el régimen legislativo “debe promover un marco de condiciones que evite la deslocalización y apoye a las industrias para competir en la carrera tecnológica asociada a la transición a largo plazo.

“La coordinación entre las políticas industriales a nivel europeo y nacionales es clave, pero debe resultar en un marco ágil e inteligente que vaya más allá de los planes y propuestas actuales”, destaca el informe.

Grandes retos tecnológicos

Durante el coloquio organizado por la Fundación Naturgy uno de los aspectos sobre el que más se incidió y el informe también lo destaca fue que la industria se enfrenta a un largo camino hacia la neutralidad climática pero que la transición conlleva grandes retos tecnológicos que varían según cada industria. Además, se manifiesta que es clave entender que la disponibilidad tecnológica en sí misma “puede no ser suficiente para descarbonizar las emisiones del sector en 2050”.

Otro de los aspectos en los que incide el informe es que la visión de una sociedad neutra en emisiones, tanto en España como en el resto de la Unión Europea, es un objetivo político que “requiere ajustes estructurales en nuestro complejo industrial”.

Carlos Reinoso, portavoz de Alianza por la Competitividad de la Industria Española, incidió precisamente en que la descarbonización requiere de políticas adecuadas y defendió que la tecnología es la clave de que tal objetivo se logre. Sectores intensivos como el cemento y la siderurgia requieren una variedad de tecnologías para descarbonbizarlas y no “idealismo tecnológico”, señaló.

Para poder llevar a cabo esas tecnologías se requiere algo esencial como es el factor tiempo y otro elemento primordial: inversiones. Reinoso advirtió de que hay procesos tecnológicos, según los cuales, las empresas tendrán que multiplicar por tres sus inversiones si quieren cumplir con los compromisos marcados por el Gobierno y por Bruselas.

En este sentido, recordó que las inversiones las hacen esencialmente las empresas aunque los Estados y la Unión Europea faciliten ciertas ayudas. Pero recordó que, para ser rentables, hay que ser también competitivos y, en este sentido, la energía juega un papel esencial en los costes que las industrias soportan y “los gobiernos nacionales son los que condicionan la competitividad”, comentó.

Desequilibrios con la energía

Por su parte, el vicepresidente de Cepyme, José Miguel Guerrero, recordó que las grandes transformaciones se han hecho con equilibrio pero en el caso de la industria hay un cierto desequilibrio con la energía que necesitan las empresas. Por eso dijo que el proceso de descarbonización va más allá de las ideas. Primero, dijo, se tiene que intentar que la sociedad lo entienda; segundo, que se sepa cuánto cuesta, y tercero, quién lo paga.

Jordi Linares Sanjuan, Director general de Programas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo, defendió el aspecto de las ayudas que el Gobierno y Bruselas han puesto en marcha para hacer frente a inversiones para reducir las emisiones en las empresas. El representante del Ministerio reconoció que las empresas se están adaptando poco a poco y están desarrollando cierta estructura para poder canalizar dichos fondos.

El reto, según Linares Sanjuan, radica en las pequeñas y medianas empresas que son las que tienen que hacer un mayor esfuerzo. Para ello, anunció que el Ministerio de Industria va a abrir una Ventanilla Única para que el proceso de las ayudas sea más fácil pero que son las empresas las que deben disponer de personas habilitadas y expertas. “Disponemos de ayudas muy atractivas”, subrayó el representante del Gobierno, pero admitió que los procesos de gestión hace, a veces, que no se autoricen.

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