Reclama una mayor vi­si­bi­lidad re­gu­la­toria a largo plazo para ase­gurar las in­ver­siones

Reynés defiende la solidez de Naturgy para mantener el dividendo y cualquier compra

Se com­pro­mete a in­vertir 3.000 mi­llones este año para afrontar la transición ener­gé­tica

Naturgy. Presentación Resultados 2023.
Naturgy. Presentación Resultados 2023.

“El ba­lance de 2023 es só­lido para poder cum­plir los com­pro­misos con nues­tros ac­cio­nistas de re­partir un di­vi­dendo de 1,40 euros por ac­ción”, ha afir­mado el pre­si­dente eje­cu­tivo de Naturgy, Francisco Reynés, en la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados de 2023 este mar­tes. La pri­mera ga­sista y la ter­cera eléc­trica del país vol­verá a re­petir igual re­tri­bu­ción este año gra­cias a los re­sul­tados -1.986 mi­llones de eu­ros, un 20% más- y re­pe­tirá las in­ver­siones de 3.000 mi­llones del ejer­cicio pa­sado. La so­lidez fi­nan­ciera abre la puerta a po­si­bles com­pras.

Reynés calificó los resultados de la compañía como uno de los mejores de la energética en un entorno que estuvo marcado por una fuerte volatilidad de los mercados y un marcado descenso de los precios. Precisamente, esta situación de inseguridad que hay sobre los mercados energéticos y la inesperada climatología son los dos elementos sobre los que el CEO de Naturgy se ha apoyado para no “cuantificar”, por el momento, los objetivos de beneficios y de Ebitda para 2024.

El grupo se ha comprometido, en cambio, a mantener el compromiso inversor en la transición energética, principalmente en España -con el foco especial en el desarrollo de renovables de electricidad y de gases renovables-, así como el refuerzo de todas sus redes de distribución. Junto con el Ebitda de 5.475 millones (+11%), la deuda neta se situó a final de año en 12.090 millones de euros muy similar a la registrada en 2022.

Nivel de tesorería para afrontar operaciones

La liquidez de Naturgy ascendía a finales del ejercicio pasado a 9.237 millones de euros, una cifra que, en palabras de Reynés, “nos permite tener una tesorería libre pare realizar cualquier operación”. Aunque, a continuación dejó claro que “esto no quiere decir que, por ahora, tengamos nada previsto”.

La compañía sigue con el proyecto Géminis anclado, un plan que se presentó antes de la crisis energética para segregar Naturgy en dos sociedades cotizadas pero que, con la irrupción del Covid y las situaciones posteriores derivadas de la guerra de Ucrania y Rusia y el conflicto entre Israel y Gaza, se mantiene en el cajón. “El proyecto tiene sentido, pero por ahora no se dan las condiciones”, dijo Reynés en rueda de prensa.

Descartó, en un principio, la posibilidad de dar entrada a socios con participaciones en proyectos o carteras renovables para financiar su crecimiento, tal y como están haciendo otras empresas. No obstante, dejó abierta la puerta para un futuro. En este mismo sentido, dijo que no comenta los rumores que puede haber sobre una posible venta del negocio de renovable en Australia.

Respecto al gas de Rusia, Reynés defendió que la compañía no ha comprado “ni un solo kilovatio más de lo que dice el contrato que la compañía tiene vigente desde 2013” y que empezó a ser operativo en 2018. Este contrato se rige bajo la fórmula take or pay que obliga a pagar o llevarse el gas comprometido.

En cuanto al crecimiento de la tasa nuclear por parte del Gobierno a las empresas titulares de esas centrales, el máximo ejecutivo de Naturgy rechazó rotundamente este aumento, ya que según señaló, “no vemos la necesidad de ninguna adecuación, pues ya fue actualizada hace poco tiempo”.

Mayor visibilidad regulatoria

Igualmente, se mostró partidario de dar una mayor visibilidad regulatoria por parte del Ejecutivo, y con el mayor plazo posible, que permita dar garantías a las inversiones, de forma que “se decidan y valoren desde un ambiente menos cambiante”.

Reynés instó también al Gobierno a que se revise la tasa de retribución que reciben las eléctricas por sus redes, ya que la entrada de nuevas instalaciones eléctricas de renovables obliga a potenciar dichas instalaciones. Sobre este aspecto, señaló que los tipos de interés actuales no son los mismos y que el diferencial de riesgo es mayor. Además, subrayó que la actual tasa de retribución que se aplica en España está muy por debajo que en el caso de Alemania.

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