Durante el pasado año, estas grandes multinacionales antes mencionadas incrementaron sus ventas fuera de las fronteras españolas en un 17%. Así, el volumen total de esas exportaciones y ventas alcanzó los 9.000 millones de euros durante el pasado ejercicio; un dato hasta entonces desconocido y que sitúa en las grandes firmas de automoción de Euskadi como las valedoras de haber logrado casi una tercera parte de las exportaciones vascas en ese tiempo.
A decir verdad y ajustándonos a la realidad, la dependencia que tiene la economía vasca del sector es mayor ya que otras actividades primarias como es el caso de la siderurgia o el aluminio que, además, destinan en gran medida su producción a la fabricación de vehículos. Hasta el caso de Petronor está unida en cierta manera a la automoción. Señales que confirman la importante dependencia que tiene el tejido empresarial y productivo vaco de un sector en constante cambio y que obliga también a todos los agentes a reinventarse para no quedarse fuera de escena.
Perte del vehículo eléctrico
Este proyecto es uno de los que más expectación ha generado en Euskadi. Precisamente, el Ministerio de Industria acaba de aprobar los primeros 10 proyectos tractores de la segunda parte del Perte del vehículo eléctrico dotados con cerca de 170 millones de euros de ayudas públicas, de los que 160 irán a seis empresas vascas, entre ellas, la mayor cuantía, 129 millones, para Mercedes.
La compañía germana con planta en Vitoria se embolsa prácticamente tres cuartas partes de los fondos de esta convocatoria y que se suma a otras empresas vascas que recibirán ayudas como es el caso de Jema Energy, Basquevolt, Irizar, Nissan Motor Ibérica y Mugape. Las otras del resto de España son Masats, Edscha burgos y Autotech del grupo Gestamp.