La com­pañía man­tiene con­di­ciones en las in­ver­siones a la re­gu­la­ción y el en­torno ma­cro­eco­nó­mico

Repsol dispara un 30% el dividendo y retribuirá 0,9 euros por acción

Invertirá entre 16.000 y 19.000 mi­llones en cuatro años y des­ti­nará un 60% a la Península Ibérica

Josu Yon Imaz, CEO de Repsol.
Josu Yon Imaz, CEO de Repsol.

Repsol ha au­men­tado un 30% el di­vi­dendo en efec­tivo en 2024 hasta 0,9 euros por ac­ción y se com­pro­mete a in­cre­men­tarlo un 3% anual. Con ello, Repsol dis­tri­buirá 4.600 mi­llones de euros en efec­tivo en el pe­riodo 2024-2027. Durante los pró­ximos cua­tro, años des­ti­nará 10.000 mi­llones de euros a re­mu­nerar a los ac­cio­nis­tas. La ener­gé­tica ha pre­sen­tado tam­bién una ac­tua­li­za­ción de su plan es­tra­té­gico para adap­tarlo a la nueva realidad del mer­cado y exi­gen­cias de des­car­bo­ni­za­ción.

La compañía multienergética ha anunciado que invertirá entre 16.000 y 19.000 millones de euros en cuatro años y destinará más del 30% a iniciativas bajas en carbono. La Península Ibérica representará el 60% de las inversiones totales y Estados Unidos el 25%. Repsol recuerda, en cambio, que estas inversiones “dependerán de la regulación y del entorno macroecómico”, entre otros aspectos.

Respecto a los beneficios, Repsol obtuvo en 2023 un resultado neto de 3.168 millones de euros, lo que supone un descenso de un 25,5%. El resultado ajustado neto que mide el funcionamiento de los negocios, ascendió a 5.011 millones, un 26% por debajo del total de 2022, en un entorno macroeconómico incierto y volátil, con unos precios del crudo y del gas inferiores al año anterior.

La deuda neta se situó en 2.096 millones, 160 millones de euros inferior al cierre de 2022. El ratio de apalancamiento se cerró a finales del ejercicio pasado en el 6,7% frente al 8% de 2022. En cuanto a las inversiones, ascendieron a 6.167 millones de euros.

Retribución y recompra de acciones

Dentro del programa de retribución a los accionistas, Repsol prevé un plan de recompra de acciones propias por un máximo de 35 millones de euros y se propondrá a la junta una reducción de capital de 40 millones de acciones que se prevé ejecutar antes de finales de julio mediante la amortización de acciones propias.

En 2023, Repsol destinó 2.461 millones de euros a retribuir a los más de 520.00 accionistas que han percibido un dividendo en metálico de 0,7 euros por título, un 11% más que en 2022. Por su parte, la contribución fiscal en España se situó en 10.446 millones de euros, la mayor del Ibex 35.

“Durante los próximos cuatro años, mantendremos la misma estrategia que en nuestro plan anterior para afrontar la transición energética y apostaremos por todas las energías que satisfagan las necesidades de nuestros clientes” ha afirmado el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz. “Estamos convencidos de que esta aproximación en la que la descarbonización es la oportunidad atractiva para crear valor, crecer y ser rentables, es la más adecuada para nosotros” ha añadido.

Actualización Plan Estratégico

La petrolera ha presentado hoy la actualización del Plan Estratégico 2021-2025 que se ampliará hasta 2027. Esta nueva hoja de ruta da prioridad a los accionistas, fija un nivel de inversión a la media de los últimos años y mantiene la fortaleza financiera gracias a una sólida generación de flujo de caja operativa, que ascenderá a 29.000 millones de euros en el conjunto de los cuatro años.

La nueva estrategia se apoya también en tres aspectos claves para la compañía: el talento de los más de 25.000 empleados que trabajan en el grupo, la tecnología y la digitalización, en la que se invertirán más de 500 millones de euros en los cuatro años.

Repsol se compromete a realizar el 60% de las inversiones en España y el 25% en Estados Unidos. Por su parte, las iniciativas bajas en carbono representarán más del 35% de las inversiones totales. Para este año, las inversiones previstas alcanzarán los 5.000 millones de euros.

Pendientes de la regulación

La petrolera recuerda que estas inversiones “se modularán en función del escenario macroeconómico, la evolución de la tecnología y de la regulación”, así como de la madurez de los proyectos y el avance de la rotación de activos y las desinversiones previstas.

Imaz ha subrayado que durante los próximos cuatro años la compañía “mantendrá la misma estrategia que presentamos en nuestro plan anterior para afrontar la transición energética y apostaremos por todas las energías que satisfagan las necesidades de nuestros clientes”. Asimismo, se ha mostrado convencido de que la descarbonización “es una oportunidad atractiva para crecer y ser rentables”.

Dentro de su entorno de grupo multienergético, Repsol prevé seguir escalando en el negocio de electricidad y su objetivo es llegar hasta los cuatro millones de clientes en 2027. El negocio Cliente realizará inversiones superiores a los 2.000 millones de euros en el periodo 2024-2027.

Asimismo, destinará entre 3.000 y 4.000 millones de euros netos a desarrollar de forma orgánica su cartera de proyectos y alcanzar entre 9.000 MW y 10.000 MW de capacidad instalada en 2027. El 50% estará en la Península Ibérica y un 30% en EEUU. Por su parta, la compañía prevé ampliar su presencia en Chile y en Italia, con una capacidad instalada conjunta de 1.500 MW en 2027.

Por áreas de negocio, la exploración y producción ha sido la actividad que mayor caja ha generado en el periodo 2020-2023 y está previsto se situará entre 5.000 y 6.000 millones de euros teniendo en cuenta el escenario de precios actual, con una producción global que se mantendrá por encima de los 550.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bep/d).

En 2023, la producción media se situó en 599.000 barriles/día, tras un año intenso de reorganización de la cartera para centrar su actividad en regiones clave para el grupo.

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