El mer­cado reac­ciona sin ex­cesos a la apuesta del grupo por el hi­dró­geno

Los bajistas superan con holgura el 5% de Enagás en pleno recorte de dividendo

Los ‘hedges’ no dejan de subir sus po­si­ciones cortas en el valor más ata­cado del Ibex

Arturo González, CEO Enagás.
Arturo González, CEO Enagás.

Como ya había an­ti­ci­pado un am­plio grupo de ana­lis­tas, el di­vi­dendo de Enagás ha su­frido un gran ti­je­re­tazo. La ga­sista pa­gará 1 euro por ac­ción entre 2024 y 2026, a años luz de los 1,74 euros del ejer­cicio de 2023. El primer ha­chazo de una com­pañía ener­gé­tica es­pañola a la re­tri­bu­ción al ac­cio­nista es un ejemplo de rea­lismo que Enagás jus­ti­fica, sobre todo, por la ne­ce­sidad de re­forzar el ba­lance y hacer efec­tiva su apuesta por el hi­dró­geno.

Una apuesta que supondrá inversiones de 3.200 millones de euros a partir de 2026. “El dividendo se recorta para poder afrontar con más comodidad las futuras inversiones del hidrógeno verde y poder mantener el ráting crediticio”, señalan los analistas de Bankinter, que creen que el dividendo es ahora “más realista” (la rebaja es de 600 millones de euros hasta 2026) y suben su recomendación desde neutral a comprar.

La primera reacción del mercado es de tranquilidad: la acción de Enagás sube alrededor de medio punto porcentual, aunque sigue lejos de los 15 euros. Los inversores están poniendo en valor unas cuentas de 2023 que han batido las estimaciones de los expertos. El grupo gasista obtuvo un beneficio de 342,5 millones de euros el año pasado. Aunque es casi un 9% inferior al de 2022, ha superado con creces el objetivo anual entre 310 y 320 millones que había trazado la propia compañía.

Y, para 2024, el grupo ha adelantado una nueva caída en resultados (descensos entre el 3% y el 4% del ebitda y entre el 21% y el 24% del beneficio neto), que estaba dentro del rango esperado por el mercado. Además, una de las buenas noticias que deja el ejercicio 2023 es que la deuda neta del grupo se redujo ligeramente hasta los 3.347 millones de euros. Un pequeño alivio en un año difícil para una compañía en pleno proceso de transformación.

Con estas cartas sobre la mesa, los analistas están en plena reevaluación de la compañía en bolsa. “Puede sorprender la cuantía del recorte del dividendo, pero no la decisión, que parece acertada. El valor viene de tres largos años de atonía en bolsa que se están prolongando en lo que va de 2024, con una caída acumulada de alrededor de otro 4%. No creemos que esta situación vaya a cambiar a corto plazo”, señalan fuentes bursátiles.

Los resultados y el recorte del dividendo han cogido a Enagás en un momento delicado en Bolsa. Antes de las cuentas, los ‘hedge fund’ han intensificado la presión sobre el valor de forma rotunda, y en estos momentos tienen en sus manos el 5,15% del capital de la gasista. No hay otro valor más atacado en el Ibex 35. Hasta seis fondos especulativos tienen posiciones cortas significativas, en un ataque al valor sin precedentes.

Reacción controlada

Tras la reacción tranquila del mercado al tijeretazo al dividendo y tras unos resultados mejores de lo esperado, la pregunta ahora es si los bajistas van a realizar beneficios o si, por el contrario, seguirán presionando a un valor cuya apuesta por el hidrógeno es a medio plazo y plantea numerosas incertidumbres a estas alturas. De lo que no cabe duda es de que la compañía seguirá siendo marcada muy de cerca por los inversores más especulativos del mundo.

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