MONITOR DE LATINOAMÉRICA

El im­pulso por el fe­nó­meno del ‘nearshoring’ pa­rece estar aún en etapa ini­cial

México desborda inversión foránea directa con España como segundo actor

El país az­teca re­gistró una lle­gada de di­visas por 36.000 mi­llones de dó­lares

Inversión en México.
Inversión en México.

Fruto del buen am­biente para los ne­go­cios, la ubi­ca­ción geo­grá­fica del país, del T-MEC, la mano de obra cua­li­fi­cada yuna im­por­tante apor­ta­ción del fe­nó­meno del ‘nearshoring’, aunque aún in­fe­rior a la pre­vista, México re­gistró en 2023 un ré­cord his­tó­rico de Inversión Extranjera Directa (IED). Un re­gistro en el que España tuvo bas­tante que ver, como en años an­te­rio­res, al si­tuarse como se­gundo in­versor ex­te­rior, por de­trás de EEUU.

Las empresas españolas demuestran así que mantienen su confianza en un país que este año celebra unas presidenciales que pondrán fin al sexenio de López Obrador con dos mujeres como candidatas. Y algo que se produce, además, cuando la inversión mexicana en España se incrementa cada año, exponiendo el buen momento de las relaciones empresariales entre los dos países. De hecho, México es el sexto inversor extranjero en España.

México suma el 20% de la IED española en el área en los últimos años. Y las firmas españolas están presentes en todos los sectores de la economía. Muy activas son BBVA-Bancomer (mayor institución financiera del país), Sacyr, FCC, Acciona, Santander, Telefónica, Naturgy, ACS, OHLA, Inditex, Repsol, Iberia, Siemens-Gamesa, Agbar, Aena, Indra, Gestamp, Caixa-Inbursa, Mapfre y Grifols. Y las hoteleras Riu, Barceló, NH, Meliá e Iberostar, que están reforzando su apuesta inversora en un país que también quiere aumentar la importancia del turismo como vector de crecimiento.

Un fuerte crecimiento

Según la Secretaría de Economía mexicana, la IED llegada al país el año pasado se elevó a 36.058 millones de dólares, un 27% más que en 2022 si no se consideran las inversiones extraordinarias de ese año por la fusión Televisa-Univisión y la restructuración de Aeroméxico. De tomarse en cuenta esas operaciones empresariales, el crecimiento se habría limitado al 2,2%. El pasado ejercicio, EEUU fue el principal país inversor en México, con el 38% del total de los flujos (13.641 millones), por delante de España (3.774 millones, el 10% de la IED); Canadá (3.472 millones, el 10% de la IED; Japón (8% del total); Alemania y Argentina.

No obstante, el crecimiento se produjo entre algunas dudas sobre el alcance del esperado y pronosticado ‘boom’ del ‘nearshoring’, aunque sí que hubo más anuncios de inversión vinculados a la relocalización de empresas. Un ‘boom’ del que se esperaba más el pasado ejercicio, aunque lo cierto es que México está siendo uno de los grandes beneficiados por el movimiento global de relocalización de empresas debido a su vecindad con EEUU.

Algunos analistas no dejan de señalar que las pruebas de que el fenómeno del ‘nearshoring’ es ya una realidad no acaban de cobrar cuerpo, sobre todo porque la inversión nueva es reducida comparada con la reinversión de utilidades. Para muchos, se está en fase inicial de este empuje inversor por relocalizaciones, que cobraría pleno auge en los próximos años.

Reinversión de utilidades

Según los datos oficiales, la mayor parte de la inversión foránea, el 74%, fue el año pasado reinversión de utilidades de las empresas extranjeras, mientras que el 13% de la IED procedió de cobros, préstamos y pagos realizados entre empresas nacionales y extranjeras dentro de un mismo grupo corporativo y el 13% restante correspondió a nuevas empresas. En 2022 la reinversión de utilidades representó el 45% del total de IED registrada ese año: 35.292 millones de dólares.

Los territorios con mayor captación de inversión fueron durante el año pasado Ciudad de México (31%), Sonora y Nuevo León (8% ambas); Jalisco (7%) y Chihuahua (5%). El 50% de la IED correspondió al sector manufacturero, destacando las industrias de fabricación de equipo de transporte, bebidas y tabaco, metálicas básicas e industria química.

“El comportamiento de la IED al cuarto trimestre de 2023 es resultado de la estabilidad económica, de las ventajas competitivas y el buen ambiente de negocios de México, lo que refrenda la confianza de los inversionistas extranjeros en el país y se muestra a través de la cifra récord en la reinversión de utilidades”, según el Gobierno AMLO.

México crecerá en 2024 el 2,5%, por debajo del 3,1% registrado el pasado 2023, y el 2% en 2025, según la OCDE, mientras que la Cepal sitúa se previsión de expansión este año en el 2,5% tras un 3,6% que fija para el país el año pasado. Mientras, el FMI pronostica una desaceleración al 2,1% este año. La economía mexicana es la única que ha recuperado los niveles de empleo y PIB previos a la pandemia, tras un crecimiento económico del 3,1% en 2022 y del 5% en 2021.

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