Los ges­tores paran las má­quinas porque el es­ce­nario está muy abierto

La Fed enfrenta a los mercados a la realidad de un incierto futuro de tipos

El Euríbor em­pieza el mes de fe­brero a la baja con el reto de re­ducir el 3,5%.

Portal del Euribor.
Portal del Euribor.

No se han cum­plido aún las cinco pri­meras se­manas de 2024 y los in­ver­sores ya han des­pe­jado la pri­mera gran in­cóg­nita del año: salvo sor­presa ma­yús­cula, los tipos de in­terés no em­pe­zarán a bajar en marzo ni en la zona euro ni en Estados Unidos. Arrancadas de raíz las ex­pec­ta­tivas más agre­sivas de los ex­per­tos, los mer­cados tienen que se­guir ade­cuán­dose a la nueva realidad que se re­sume en lo que se po­dría de­no­minar como má­xima in­cer­ti­dum­bre.

El mercado tenía depositadas muchas esperanzas en la reunión del miércoles de la Reserva Federal. Esperaba el sí definitivo de Jerome Powell a un primer recorte del precio del dinero al otro lado del Atlántico en el primer trimestre. Pero el jefe de la Fed dejó claro que marzo es demasiado pronto. Por supuesto que dejó abierta la puerta a futuros descensos después de mantener tipos en el rango entre el 5,25% y el 5,50%. Pero ninguna de las cosas son noticia.

En el mercado se ha instalado el mantra de que no importa tanto cuándo empiecen a bajar los tipos, como que lo hagan con intensidad cuando arranque el movimiento. Pero no es menos cierto que el calendario importa, porque determinará el recorrido a la baja hasta 2024. Y eso decide hasta qué punto la renta fija y las inversiones sin riesgo van a seguir siendo el enemigo a batir por la renta variable, que se ha quedado congelada en este arranque de año.

“Estamos en un momento de ‘impasse’ (el volumen de negocio en la bolsa española ha sido ínfimo en el primer mes del año), sin saber muy bien hacia dónde ir. Hay una cosa que tengo clara, y es que el Banco Central Europeo (BCE) no se moverá hasta que lo haga la Fed. Estados Unidos empezó mucho antes el movimiento de subida de los tipos de interés y, con una economía más vigorosa que la europea, tiene ahora que dar el pistoletazo de salida a las subidas. Que no haya rebaja en marzo lo condiciona todo”, señalan en una gran gestora europea.

En Europa, hay consenso casi absoluto en que el BCE recortará los primeros 25 puntos básicos en junio desde el 4,5% actual. Las expectativas de que pueda ser en abril se sitúan alrededor del 50%, pero pierden fuelle después de la reunión de la Fed. No obstante, el mercado quiere seguir viendo la botella medio llena, a pesar de que los últimos mensajes de los bancos centrales no pueden ser más conservadores.

Mercados muy incrédulos

Da la impresión de que el mercado no quiere creer del todo a los bancos centrales. Que piensa que el BCE y la Fed están atando en corto a los inversores para evitar que se repitan episodios de euforia como los de diciembre, cuando el mercado anticipaba hasta siete descensos en 2024. Lo más preocupante es que, en el caso de las bolsas, esa hipótesis ya estaría incluso prácticamente descontada. Pero en este momento hay pocas certezas.

En la zona euro, un buen ejemplo de las dudas es un indicador adelantado como el Euribor, que ha vuelto a bajar en enero y que ha arrancado febrero en los niveles más bajos en un año. Ya pisa el terreno del 3,5%, pero convendría no olvidar que el mes pasado aminoró mucho el ritmo de caída respecto a los meses anteriores de noviembre y de diciembre. Y que, sobre todo, ha visto como crece la volatilidad en una demostración de que el mercado no las tiene todas consigo.

“Los gestores nos esforzamos por acertar con los tiempos para sacar todo el partido posible a nuestras carteras. Pero es verdad que los bancos centrales nos lo están poniendo difícil. Estamos aguantando al máximo posiciones en bolsa a la espera de que la rebaja de tipos se produzca cuanto antes, pero es muy difícil hacer predicciones ahora. Entre abril y mayo se revelarán datos claves sobre inflación y salarios que serán decisivos”, señalan en un gran firma nacional.

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