La pre­sen­ta­ción de re­sul­tados a fi­nales de mes puede ofrecer no­ve­da­des, sobre todo en in­ver­sión

El mercado augura tiempos muy inciertos para Endesa

JP Morgan y Kepler Cheuvreux re­cortan su precio ob­je­tivo aunque la firma nor­te­ame­ri­cana to­davía "sobrepondera" su ac­ción

José Bogas, CEO Endesa.
José Bogas, CEO Endesa.

Corren malos tiempos para el sector eléc­trico en España, pero sobre todo para al­gunas em­presas que, como Endesa, tiene un 'pay out' muy ele­vado por exi­gen­cias y/o ne­ce­si­dades de su prin­cipal ac­cio­nista, la uti­lity ita­liana pú­blica Enel. La drás­tica re­duc­ción del con­sumo, su ele­vado di­vi­dendo y un de­sá­nimo ge­neral en la cú­pula -que es­pe­cula con la sus­ti­tu­ción de su prin­cipal ac­tor, el in­com­bus­tible y efi­ciente José Bogas- hacen temer lo peor, in­cluso una re­duc­ción sim­bó­lica del ge­ne­roso di­vi­dendo.

Para colmo de males, los analistas ya han anticipado una reducción de su precio objetivo, como es el caso de la firma norteamericana JP Morgan, que lo han recortado hasta 20 euros por acción desde los anteriores 23,30 euros por título. Lo mismo ha hecho la firma Kepler Cheuvreux, que incluso se muestra más pesimista.

Aunque la casa de análisis norteamericana ha reiterado su consejo de 'sobreponderar' el valor, el recorte se ha producido por su estimación de beneficios -la eléctrica presenta resultados de 2023 el 28 de febrero próximo- que se les antoja que será un 15,8% inferiores para el ejercicio 2023, lo que supondrá una pérdida de la rentabilidad por dividendo de hasta 0,87 euros por acción; y de más de un 2% para 2024, hasta 1,64 euros.

Endesa, como otras eléctricas, ha registrado una fuerte racha bajista desde máximos históricos a principios de año. Este viernes cerró con una caída del 2,3% hasta los 16,48 euros. Desde máximos del inicio del año, la filial de la eléctrica italiana ha cedido más del 15% de su capitalización.

El análisis técnico tampoco le es proclive. Según César Nuñez, analista del portal Bolsamania, el valor está perdiendo el soporte de 17,08 euros, por lo que es "muy probable que pudiera buscar apoyo en las inmediaciones de los 16 euros". No obstante, este experto añade que "los altos niveles de sobreventa nos invitan a pensar en la proximidad de un rebote" a corto plazo.

Caída del consumo

Pero lo que más preocupa al mercado es la baja notoria del consumo eléctrico en España, que se traducirá en una fuerte reducción de los ingresos. Lo es también la política de "invasión fiscal" del Gobierno de Pedro Sánchez, que penaliza con el denominado 'impuestazo' los ingresos de las energéticas en España. La prórroga de dicha carga fiscal extraordinaria hace mella en unas empresas que se niegan a recortar los dividendos, como es el caso de Endesa.

Precisamente la política que emana desde Italia, cuyo Gobierno es el principal accionista de Endesa, genera una incertidumbre adicional . El Gobierno ultra derechista italiano ha sustituido la cúpula de Enel en Italia pero aún no se ha decidido por hacerlo en España. José Bogas, CEO de la eléctrica y una figura talismán en la energética, medita su jubilación y esto ha producido desánimo entre los suyos.

La energética puede anunciar en la presentación de resultados cambios drásticos en la estrategia; entre ellos, fuertes reducciones de la inversión bajo el argumento paraguas de la incertidumbre normativa, sobre todo en distribución y en renovables. La incógnita se desvelará a finales de este mes.

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