BOLSA

Iberpapel, máxima prudencia

Después de ce­rrar un ejer­cicio de 2023 para en­mar­car, con una subida del 38% en Bolsa, gra­cias al im­por­tante avance de sus re­sul­ta­dos, las ac­ciones de Iberpapel pa­recen estar to­mán­dose un pe­queño res­piro. En lo que va de año, la co­ti­za­ción re­tro­cede un 2% y em­pieza a mos­trar po­si­bles sín­tomas de ago­ta­miento.

Sus cuentas se vieron reforzadas el año pasado con la venta de su negocio forestal en Chile por un importe de 57 millones de euros. Ahora, sin embargo, los operadores muestran algunas dudas sobre su capacidad de sostener los beneficios sin uno de sus negocios principales.

Al respecto, la compañía ha destacado varias medidas para recomponer su actual modelo de negocio como son la inversión de más de 22 millones de euros en las instalaciones de Papelera Zicuñaga en Hernani para la implementación, entre otras cosas, de un nuevo horno de cal destinado a optimizar su consumo y lograr un significativo ahorro de costes energéticos.

De este modo, el grupo pretende reforzar la importancia estratégica de esta planta de producción en Hernani. El mercado, sin embargo, se muestra prudente a la espera de comprobar que todas estas acciones se dejan sentir en su balance.

Eso explicaría la progresiva retirada de posiciones desde el pasado mes de diciembre que ha conducido al valor a perder algunos relevantes soportes. Tras haber tanteado la resistencia de los 19,35 euros se ha venido abajo para buscar su siguiente suelo sobre los 17 euros donde debería encontrar una sólida zona donde frenar los ajustes.

En cualquier caso, se ha visto confirmado un preocupante cambio de dirección, cuando hace nada, los analistas hablaban de un potencial adicional del 25% para este año con un objetivo por encima de los 23,5 euros a medio plazo.

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