ANÁLISIS

El perfil económico de Teresa Ribera limita su candidatura por el PSOE a las europeas

Borrell po­dría re­petir como can­di­dato so­cia­lista al Parlamento Europeo y luego daría un paso al lado

Sin título
Teresa Ribera, Moncloa.

Lo más ur­gente es es­pe­rar. Esperar pri­mero a lo que su­ceda el pró­ximo do­mingo en las elec­ciones au­to­nó­micas de Galicia. Pedro Sánchez no las tiene todas con­sigo. Los son­deos no le re­sultan nada fa­vo­ra­bles al par­tido so­cia­lista de Galicia. Como tam­poco lo son de cara a las pró­ximas elec­ciones al Parlamento Europeo.

Esto ha llevado a Pedro Sánchez a paralizar la decisión sobre quien será el candidato socialista que figure como cabeza de cartel para las europeas, pese a que se ha dado por hecho que su candidata será la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Lo que suceda será muy importante en el ámbito empresarial. La eventual candidatura de la vicepresidente tercera a las elecciones europeas se observa con mucha atención por gran parte el sector energético e industrial español, así como por la CEOE. Estos sectores mantienen posiciones muy enfrentadas con la vicepresidente tercera tanto en materia de política energética como en cuestiones precisas, como son el futuro de la energía nuclear y el calendario para controlar el cambio climático. Aunque las preocupaciones empresariales no parecen coincidir con las estimaciones de Pedro Sánchez.

Así el argumento principal para paralizar, al menos de momento, su candidatura es que su perfil marcadamente económico, junto a su contado carisma, no encajarían con los parámetros de una legislatura que se supone será eminentemente política. En ámbitos comunitarios de Bruselas se da por hecho que de nuevo podría ser el candidato socialista, Josep Borrell, actual vicepresidente de la Comisión Europea y alto representante para la política exterior de la UE. Los sondeos le dan un alto nivel de conocimiento y de aceptación por parte de la población española.

De hecho, según un reciente trabajo de los politólogos Simon Hix y Kevin Cunningham del consejo de expertos del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), da que solo perderían un eurodiputado respecto de las elecciones del 2019 en la que resultaron ganadores con 20 diputados. Bien es cierto que en esta ocasión España contaría con 7 eurodiputados más al pasar de 54 a 61. El estudio del ECFR se basa en la combinación de una serie de encuestas recientes y un modelo estadístico en base a los resultados de elecciones precedentes al Parlamento Europeo

Así, según el último estudio del mencionado grupo de expertos del ECFR, Europa prevé un brusco giro hacia la derecha en las próximas elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán entre el 6 y el 9 de junio. Por lo que respecta a España, cuando todavía no se conocen los candidatos que liderarán las listas de los principales partidos, ganaría las elecciones el Partido Popular con 26 eurodiputados de los 61 escaños en juego. Son 14 diputados más que los 12 conseguidos en las elecciones del 2019, cuando el partido estaba sumido en un profundo desconcierto bajo el liderazgo de Pablo Casado.

De confirmarse estos resultados, junto a la caída de los demócratas cristianos en Alemania que caerían de 30 a 26 eurodiputados, el PP que, según este sondeo, puede igualar estos resultados, podría conseguir la presidencia del Parlamento Europeo e incluso compaginarla con la presidencia del Grupo Popular Europeo, al menos en alguna parte del mandato.

Una parte de los votos previstos para el Partido Popular, podría venir de antiguos votantes de Ciudadanos. Este partido, que en el 2019 obtuvo 7 escaños en el Parlamento de Estrasburgo, no conseguiría representación en las próximas elecciones europeas. El PP analiza cómo poder incorporar en su candidatura a las europeas al todavía secretario general de Ciudadanos, y líder del partido en el Parlamento Europeo, Adrián Vázquez.

Los populares son conscientes de que, el fracaso en las elecciones generales al no poder incorporar a Begoña Villacís en la candidatura de Madrid, supuso un hándicap importante para no poder hacerse con los votos del partido fundado por Albert Rivera, lo que les llevó a no poder formar gobierno aunque fueran el partido más votado.

Pese a incrementarse el número de escaños para España, el PSOE obtendría 19 diputados, uno menos que en las pasadas elecciones. Antes de tomar cualquier decisión de cara a quien vaya a ser el candidato, la idea de Moncloa, lo que es lo mismo que decir que la decisión de Pedro Sánchez, sería esperar a conocer los resultados del próximo día 18 en Galicia. Aunque se da por hecho que el PSdG va a perder las elecciones, en Madrid trabajan con idea de que el PP no obtenga mayoría y en consecuencia suceda como en las últimas elecciones generales, que, aunque pierdan, acabe gobernando la izquierda.

Giro a la política exterior y climática

El informe, titulado ‘Brusco giro a la derecha: una previsión para las elecciones al Parlamento Europeo de 2024’, augura un avance de los partidos de derechas en las próximas elecciones al Parlamento Europeo. Este cambio podría reconfigurar el equilibrio de poder en la Unión Europea y tener implicaciones decisivas en políticas clave en la actualidad como son el clima y la política exterior.

Las elecciones de junio, según las previsiones del sondeo de ECFR, vaticina resultados muy favorecedores para la derecha más conservadora y extrema. Así, el partido Identidad y Democracia (ID), que reúne a los partidos europeos radicales de derechas, con un aumento de 40 escaños, conseguiría 98. También mejoran sus expectativas los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), que mejoraría en 18 escaños. La suma de ambos partidos les da un 25 % de los escaños de la cámara europea.

Estos partidos, según las proyecciones, podrían ganar las elecciones en al menos nueve Estados miembros de la UE y obtener posiciones relevantes en otros nueve, lo que les otorgaría una presencia sin precedentes en el Parlamento Europeo.

Bien es cierto que las previsiones dan al Partido Popular Europeo como el partido que ganaría las elecciones con 173 escaños, cinco menos que en 2019. Pese a ello seguirá siendo el grupo más numeroso, manteniendo su influencia considerable en la agenda política y en la elección del próximo presidente de la Comisión Europea.

Los socialistas europeos se dejarían 10 escaños y pasarían a tener solo 131. Cuatro de estos escaños perdidos se deberían al Partido Socialdemócrata del canciller Olaf Scholz, que pasaría a tener solo 12 eurodiputados, frente a los 20 que conseguiría la extrema derecha.

Según el ECFR, este giro a la derecha puede suponer un desafío e incluso frenar algunas promesas de la UE, como el Pacto Verde Europeo y el apoyo a Ucrania. La previsible mayoría de los partidos de centro y derecha en el Parlamento Europeo podría ablandar la agenda medioambiental y modificar la posición de la UE en materia de política exterior.

Prorrusos en el Parlamento Europeo

El análisis de Hix y Cunningham también contempla la posibilidad de que partidos prorrusos obtengan representación en el Parlamento Europeo. Este fenómeno, sumado a la posibilidad de un regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, traerá un cambio en la dinámica de las relaciones internacionales y en el compromiso de Europa con el orden global.

En estas circunstancias, asesores del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, consideran que sería mejor candidato español para las europeas el vicepresidente de la Comisión, Josep Borrell. Aunque no descartan, que una vez celebradas las mismas el 9 de junio, Borrell pudiera dar un paso al lado y permitir que Teresa Ribera se confirmara como la candidata española a ser miembro de la nueva Comisión.

Esta alternativa es considerada como una posibilidad en el entorno más próximo de la vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, pero rehúsan realizar ningún tipo de comentario público al respecto.

En relación con la situación política española y las negociaciones para alcanzar una ley de amnistía que facilite el reingreso a España del prófugo Carles Puigdemont, los directores del trabajo del ECFR plantean reflexiones muy abierta.

Así Hix y Cunningham, cuyo informe puede leerse en esta dirección: https://ecfr.eu/publication/a-sharp-right-turn-a-forecast-for-the-2024-european-parliament-elections/, también contemplan la posibilidad de que partidos prorrusos obtengan representación en el Parlamento Europeo, fenómeno que sumado a la posibilidad de un regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, implicaría un cambio en la dinámica de las relaciones internacionales y en la posición de Europa en el orden global.

Artículos relacionados