Huelgas de con­tro­la­do­res, cli­ma­to­logía y con­flictos bé­licos dañan la pun­tua­lidad aérea

IAG (Iberia y British) fue el grupo aéreo que más creció en vuelos en 2023, un 15% más

Eurocontrol prevé un cre­ci­miento de seis puntos por­cen­tuales este año del trá­fico aéreo

Iberia, grupo IAG.
Iberia, grupo IAG.

Ryanair se con­so­lida un año más como la mayor com­pañía aérea de Europa por nú­mero de vuelos se­guida por Lufthansa y el grupo his­pa­no-­bri­tá­nico IAG. Según las úl­timas es­ta­dís­ticas de Eurocontrol, el grupo aéreo ir­landés que di­rige el po­lé­mico Michael O’Leary ha ce­rrado 2023 con una media de 2.813 vuelos dia­rios (el 11% más que en 2022), se­guida por el alemán Lufthansa con 2.583 vuelos dia­rios (un 14%más ) y el grupo pro­pie­tario de British Airways e Iberia, que con 2.167 vuelos dia­rios creció un 15% res­pectó al año an­te­rior.

En cuarto lugar se coloca la franco-holandesa Air France-KLM Group con 1.787 vuelos diarios (sube el 8%) seguida por EasyJet Group que crece el 11% hasta colocarse en los 1.477 vuelos.

Durante 2023, más de 10,2 millones de vuelos, cruzaron el espacio aéreo europeo; es decir, el 10% más que el año anterior. La cifra confirma el buen ambiente (incluido el bursátil) que ha mantenido el sector durante el ejercicio pasado. Especialmente cuando se considera que, medido en número de pasajeros, el crecimiento ha sido del 21% hasta superar los 1.190 millones de personas que utilizaron el avión ese año.

Este ritmo de crecimiento coloca la aviación comercial europea al 92% de los niveles prepandemia. Si a eso se le suman las buenas perspectivas que existen para este ejercicio recién iniciado, organismos como Eurocontrol sitúan sus previsiones para 2024 como un año en el que el transporte aéreo europeo crecerá nada menos que 6 puntos porcentuales hasta situarse en el 98% de la actividad de aquel ‘super año’ 2019 previo a la pandemia mundial del COVID.

Para el año en curso, el organismo europeo encargado del control y la coordinación del tráfico aéreo en el continente considera que el crecimiento se mantendrá durante todo el ejercicio “con algunos meses que potencialmente podrían registrar la misma cantidad o incluso más vuelos” que en 2019.

El último análisis de Eurocontrol recoge las cifras de la Asociación internacional de Aeropuertos (ACI) que sitúa los movimientos de los 40 principales aeropuertos del continente entre enero 2023.

De ahí que el supervisor del tráfico aéreo europeo reconozca que “una proporción significativa de operadores de aeronaves está operando por encima de sus niveles de 2019 en términos de asientos (y, por lo tanto, de pasajeros, ya que los factores de ocupación son altos)”, favorecidos por la renovación e las flotas de las compañías y la puesta en servicio de “nuevos modelos de aeronaves” como la serie NEO de Airbus.

La recuperación del número de vuelos europeos ha sido constante desde el final de la pandemia, con un especial “fortalecimiento de los volúmenes durante el verano”. Gracias a ello las compañías aéreas pudieron recuperar la caída de actividad en el invierno de 2023 cuando el número de vuelos se redujo “principalmente debido a horarios no operados”.

Cara y cruz de las guerras

Los cambios en los tráficos aéreos forzados por los conflictos bélicos de Ucrania y Oriente Medio han modificado también el reparto de la actividad en el mapa europeo. El cierre del espacio aéreo de Ucrania en febrero de 2022, ha hecho que sus países vecinos hayan absorbido el tráfico desviado a ese país hasta el punto de “sobrecargar” el espacio aéreo del sudeste.

Además, el conflicto en Israel desencadenado en octubre pasado “ha afectado a diversos flujos que no pudieron sobrevolar la zona”, según Eurocontrol que subraya el impacto de estas crisis geopolíticas en los flujos en Armenia, especialmente en los sobrevuelos.

Todo eso se traduce en que durante el año pasado, países como Georgia, Armenia y Azerbaiyán hayan registrado altos incrementos en el número de vuelos desde/hacia la Federación Rusa. Un fenómeno que también se ha extendido a la actividad del área de Grecia y Turquía país que ha absorbido gran parte de los enlaces con Rusia pese al bloqueo dictado por la UE. Algo que ha hecho que “las llegadas/salidas durante el verano de 2023 fueron superiores a las de 2019”.

Retrasos y puntualidad

El sector crece, pero el pasajero debe aguantar retrasos. La puntualidad en llegadas en toda la red en 2023 fue del 71%, ligeramente por debajo: 0,3 puntos básicos por debajo de los niveles de 2022 y muy por inferiores a los de 2019 ya que desde el estallido de la pandemia, la puntualidad de las aerolíneas ha empeorado en 7,1 puntos porcentuales.

Las huelgas de controladores aéreos en Francia (principalmente durante la primavera) y la mala climatología con episodios de clima extremo durante los meses de verano provocaron retrasos en ruta “muy por encima de los niveles deseados”, ya que se pasó desde los 0,8 minutos de media de retraso por vuelo en 2022 hasta 1,8 minutos.

Francia y Alemania acumulan casi dos tercios de todos los retrasos en ruta. Aunque hubo otros factores que contribuyeron a los retrasos (huelgas, clima, implementaciones del sistema), “la capacidad/el personal siguió siendo el principal problema subyacente que generaba retrasos”, asegura el responsable del control aéreo europeo.

Y pone como ejemplo los aeropuertos de Lisboa y Londres Gatwick que registraron frecuentes regulaciones de capacidad; aunque las principales interrupciones en otros aeropuertos como los de Estambul, Ámsterdam, Fráncfort, Heathrow y Múnich se debieron a condiciones climáticas, con ciertos días que experimentaron grandes interrupciones en términos de retrasos y cancelaciones.

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