La pla­ta­forma in­tenta pro­mover la des­car­bo­ni­za­ción de la in­dus­tria es­pañola

La banca se incorporará a la Alianza Q-cero

La nueva aso­cia­ción apro­vecha las exi­gen­cias del BCE para pro­mover unas ‘finanzas ver­des’

Alianza Q-cero, presentada este miércoles.
Alianza Q-cero, presentada este miércoles.

Iberdrola ha pre­sen­tado este miér­coles en so­ciedad una de las más am­bi­ciosas ini­cia­tivas para pro­mover la des­ca­bo­ni­za­ción de la in­dus­tria en España, la lla­mada Alianza Q-cero. La ini­cia­tiva, a la que la banca ha sido in­vi­tada a par­ti­cipar (y pre­vi­si­ble­mente lo hará, según han seña­lado fuentes fi­nan­cie­ras), tiene como ob­je­tivo prin­cipal “acelerar la des­car­bo­ni­za­ción de la de­manda tér­mica en in­dus­tria y edi­fi­cios en España”, según se anunció este miér­coles en Madrid.

Para ello se ha fijado un horizonte de dos años en los que pretende impulsar “acciones, generar espacios de diálogo y amplificar mensajes para acelerar la descarbonización de la energía térmica y materializar las oportunidades económicas y sociales”, según señala en su presentación oficial.

Alianza Q-cero nace con 40 empresas punteras de la industria y la inmobiliaria pero ya tiene avanzada la “próxima incorporación” de la banca a la misma, según confirman fuentes conocedoras del proceso.

El interés de la banca es doble: por un lado, ‘acompañar’ a sus grandes clientes industriales en el proceso de descarbonización que, sin duda alguna, conllevará cuantiosas inversiones en tecnología. Además, para las entidades financieras estar cerca de este proceso es clave para cumplir el mandato el Banco Central Europeo (BCE) referente a ‘descarbonizar’ su cartera crediticia. Algo que, en una primera fase se ha centrado en al financiación de proyectos de bajas emisiones y que, ahora, deberá acometer el paso más duro: la financiación de la transición energética de la gran industria.

Ante más de 300 invitados reunidos en la en la sede madrileña de la energética, el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ante más de 300 personas resaltó que la Queta en marcha de esta Alianza representa el “consenso en cambiar el modelo desde el punto de vista energético y desde el punto de vista térmico”. Iberdrola, que lleva meses posicionándose como referente en la sustitución de los combustibles fósiles por el hidrógeno como fuente energética de la gran industria, puso sobre la mesa el dato de que en España, las energías verdes como “el sol, el viento o los ríos, que bien gestionados pueden actuar de gigabaterías”, permitirían “reducir la factura anual de combustible fósil que -dijo- es similar a los ingresos que obtenemos por el turismo en España”.

Galán hizo un llamamiento a "unir fuerzas entre los que producen, los que consumen y los que gestionan" para dar respuesta "al clamor a nivel mundial por la descarbonización y la reducción de emisiones y de materiales contaminantes en el planeta”.

Gesto político

En el acto participó la Secretaria de Estado de Industria, Rebeca Torró, que recordó la importancia del PERTE de Descarbonización Industrial dotado con 3.100 millones de euros que, señaló, podrá movilizar hasta 11.800 millones en inversiones.

Torró, cuya presencia en el acto puede entenderse como un primer acercamiento oficial entre el Gobierno y la energética presidida por Ignacio Galán, aseguró que su departamento constata que “no contamos con la tecnología necesaria para descarbonizar los procesos” industriales; por lo que anunció un “esfuerzo del Gobierno en I+D+i” como apoyo a esa transición energética del sector manufacturero y aseguró que “la industria [española] será verde y sostenible, o no será”.

Industria e inmobiliaria

Tal como señaló Galán, hoy, "el 80 % de la energía que consumimos no es eléctrica, es energía producida con gas, carbón o petróleo”. Razón por la cual, la descarbonización va a repercutir positivamente en la salud de las personas porque "nos va a llevar a una calidad del aire y del entorno mucho menos dañino".

Hay que tener en cuenta que, a día de hoy, l 40% de la demanda de energía final en España es térmica. Y de esa demanda, el 80% se rapte a partes iguales entre la demanda de la industria y las necesidades de calor y frío de los edificios tanto residenciales como terciarios (oficinas, locales…). El presidente de Iberdrola, partidario de acelerar el ritmo de implantación de las energías de emisiones cero, no dejó de señalar los obstáculos a los que se enfrenta este proceso: “Primero fueron los negacionistas del cambio climático, luego los ‘retardistas’ y ahora el greenwashing, los que dicen que hacen pero no hacen con el objetivo de que la descarbonización no llegue o llegue lo más tarde posible”.

En esa línea, la consejera delegada del grupo cementero suizo Holcim, Carmen Díaz, aseguró que estamos ante una “oportunidad sin precedentes para reforzar el papel estratégico de la industria en España”. Para ello, considera necesario “involucrar a toda la cadena de valor y que las administraciones nos apoyen para posicionar a España como el número uno de la descarbonización europea”.

La Alianza Q-cero nace con 40 miembros, empresas punteras en su sector como Abadía Retuerta, Ábbatte, AFEC, AndreuWorld, el grupo Antolín, AQ Compute, la química Bayer, la petrolera BP, Carbon2Nature, Castillo de Canena, Contazara, Crimidesa, Disalfarm, EIT Climate KIC, Ence, Estrella Levante (Grupo DAMM), Fagor Ederlan, Ferrovial, Gonvarri Solar Steel, Google, Heineken, Holcim, la propia Iberdrola, Kyoto, Lactalis, Latem Aluminium, Losán, Masam, Molecor, NetZero Basque Industrial Super Cluster, Pepsico, Plastic Energy, Porcelanosa, Rebi, Sabic, T500 Puratos y Tubos Reunidos.

Mientras que por el lado de la inmobiliaria destacan Merlin Properties y la Asociación Española de Data Centers (Spain DC).

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