Los ana­listas de Tressis ad­vierten de tipos altos du­rante todo el año, pese a tocar techo

Energéticas, tecnológicas, infraestructuras y demografía, las estrellas de la Bolsa

Es el mo­mento de la renta fija y así di­ver­si­ficar riesgos para los in­ver­sores par­ti­cu­lares

José Miguel Maté, Tressis.
José Miguel Maté, Tressis.

Por en­cima aún de las metas fi­jadas por los bancos cen­tra­les, la in­fla­ción está ex­pe­ri­men­tando una pro­gre­siva mo­de­ra­ción en el co­mienzo de año. Esta si­tua­ción alivia la pre­sión sobre los bancos cen­tra­les, otor­gán­doles el es­pacio ne­ce­sario para ana­lizar y com­probar los efectos de las re­cientes subidas de tipos de in­te­rés.

En este contexto, las proyecciones económicas apuntan a un crecimiento global modesto con notables contrastes geográficos. Estas son las principales conclusiones del informe de perspectivas de inversión para este año elaborado por Tressis para este año, sociedad de valores independiente especializada en gestión de patrimonios y planificación financiera.

“Nuestra previsión es que los tipos de intervención se mantengan en zona restrictiva durante 2024, alejándose de niveles neutros. Aunque se podría haber alcanzado el techo de tipos, la persistente inflación, aún por encima de su objetivo, sugiere la continuidad de tasas elevadas a lo largo de un periodo prolongado. La disminución de los balances de los bancos centrales seguirá un curso gradual, con especial atención en el control de posibles episodios de inestabilidad financiera y una intervención oportuna en caso de necesidad”, ha explicado José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis.

Respecto a la política fiscal, lo lógico sería observar un esfuerzo por alinearla con la estrategia monetaria y facilitar la lucha contra la inflación, sin suponer una contribución significativa al crecimiento, sin embargo, “en un año electoral existe el riesgo contrario” ha destacado Maté.

Por su parte, Daniel Lacalle, economista jefe de la firma, ha recordado que en la actualidad “contamos con una amplia oferta crediticia, los tipos de interés más altos junto con una disminución en el consumo público y privado, configurando un escenario propicio para la inversión en activos de renta fija y variable de calidad”.

Respecto a los diferentes mercados, el analista recomienda cierta precaución en los mercados emergentes, especialmente ante el posible riesgo de depreciaciones en sus monedas. Además, ha incidido en que “los problemas del sector inmobiliario en China y la guerra de Ucrania persistirán en 2024 como retos a medio plazo, a los que habría que sumar otros riesgos geopolíticos como la situación en Oriente Próximo”.

Buen desempeño de la renta fija

Con estos factores sobre la mesa, desde Tressis, sostienen una visión positiva hacia la renta fija en este 2024, aunque con cautela, tras el buen desempeño registrado por este activo durante los dos últimos meses del pasado ejercicio.

Las rentabilidades a vencimiento ofrecidas actualmente por los bonos son lo suficientemente altas como para absorber un aumento en la rentabilidad exigida desde los niveles actuales. Además, la renta fija tendrá un papel clave como diversificador de las carteras en los periodos de volatilidad. Aun así, la firma adopta una postura prudente en su asignación a renta fija, centrándose en deuda pública y renta fija privada de alta calidad.

En renta variable conviene apostar por las temáticas con viento a favor

La firma también se muestra muy optimista con la renta variable para este nuevo ejercicio. El escenario se muestra propicio para la inversión en acciones, en especial en algunas temáticas que presentan vientos favorables.

En este contexto, señalan áreas como eficiencia energética, tanto desde el punto de vista de la automatización industrial como de los materiales de alto rendimiento. Además, destacan servicios de comunicación y tecnología, con énfasis en la computación en la nube y la inteligencia artificial.

Las infraestructuras, impulsadas por las necesidades de renovación en los países desarrollados y por el crecimiento de los emergentes, también se consideran un sector relevante. Por último, la demografía también se valora como una temática a incluir dentro de las carteras, en respuesta al envejecimiento de la población y el crecimiento de la clase media en Asia.

Tressis también apunta a una posible recuperación de las pequeñas y medianas compañías infravaloradas los últimos años respecto a las grandes. Además, siguen favoreciendo los mercados desarrollados frente a los emergentes y mantienen cierta cautela en cuanto a la inversión en petroleras, el sector de medios y entretenimiento, las biotecnológicas sin beneficios y las automovilísticas clásicas.

**Las materias primas, marcadas por la incertidumbre **

A pesar de la desaceleración de países como China, la entidad anticipa la recuperación de ciertos metales industriales debido, entre otros factores, al auge de la demanda ecológica especialmente en vehículos eléctricos, redes y energías renovables. Respecto a los metales preciosos, el oro puede beneficiarse en un entorno de inflación elevada y en situaciones de riesgo geopolítico, actuando como reserva de valor en momentos de incertidumbre.

En cuanto a las materias primas agrícolas señalan que los fenómenos meteorológicos extremos y los costes elevados de los fertilizantes continúan siendo desafíos significativos para la producción de alimentos. En el ámbito de la energía, Tressis habla de un equilibrio inestable en el mercado del petróleo. La OPEP y sus aliados deberán hacer frente a la desaceleración del crecimiento de la demanda, así como al aumento de la producción en regiones como Estados Unidos.

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