Después de un gran co­mienzo de año, el sector sufre antes de la tem­po­rada de re­sul­tados

Los inversores se cubren las espaldas en banca, que entra en negativo en bolsa en 2024

Santander y BBVA marcan pauta y son de­ter­mi­nantes en un sector a doble ve­lo­cidad

Banca
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Vuelvo in­ci­piente en la banca en bolsa, que des­pués de un co­mienzo de año ex­plo­sivo ha en­trado en nú­meros rojos en el parqué en lo que va de 2024. Tras amasar una subida del 5,3% en las cinco pri­meras se­siones del año, el ín­dice Ibex 35 Bancos ha en­trado en un pro­ceso de co­rrec­ción muy po­tente: ha ba­jado en seis de las úl­timas siete se­siones y ya pre­senta un saldo ne­ga­tivo en Bolsa del 1,3% en lo que va de enero.

En realidad, la banca se ha limitado a seguir el ritmo bajista del conjunto del mercado. El mismo que se ha llevado por delante con mucha fuerza los 10.000 puntos del Ibex 35. Como no podía ser de otra manera, el mercado está haciendo un ejercicio de realismo sobre el calendario de descensos de los tipos de interés. Quienes apostaban por hasta seis bajadas en 2024 tienen que rehacer sus estrategias a toda velocidad.

Todo apunta a que el cambio de ciclo monetario se hará de rogar. El repunte de la inflación en la zona euro, en Estados Unidos y en el Reino Unido en diciembre está castigando a la renta variable, que va a seguir teniendo un duro opositor en la fija durante al menos todo el primer semestre. Pero la gran paradoja es que una nueva realidad que debería ser buena para la banca no está impidiendo un castigo al sector que va a más.

"Lagarde acaba de lanzar el mensaje de que no habrá recorte de tipos hasta el verano. En realidad el BCE está pinchando la burbuja creada por los analistas más agresivos que hizo volar las bolsas en el tramo final de 2023. Tipos altos del 4,5% hasta el tercer trimestre garantizan a la banca que sus márgenes seguirán fuertes durante bastante tiempo, pero el mercado se está empezando a cubrir las espaldas porque ha puesto el foco en el crecimiento", señalan fuentes bursátiles.

Incertidumbre económica y empresarial

El miedo a una recesión en la zona euro crece. El PIB alemán se contrajo un 0,3% en 2023 (creció un 1,8% en 2022) y hay una enorme división de opiniones sobre la capacidad de la primera economía del mundo para volver a la senda del crecimiento este año. Y, en Asia, China acaba de dar otro aviso con un crecimiento del 5,2% en el cuarto trimestre, por debajo de lo esperado y con nuevas muestras de debilidad del consumo.

Con estas cartas sobre la mesa, los inversores se están cubriendo las espaldas en el sector bancario ante el inminente comienzo de la temporada de resultados. "Las cuentas serán excelentes, pero el mercado cree que la ralentización económica global puede pasar factura al sector. Hay que tener en cuenta que la banca viene de una gran subida en 2023 y que esta corrección es lógica, pero las dudas aumentan", señalan en una gran gestora internacional.

De momento, el sector va a dos velocidades en bolsa. Los grandes triunfadores del año pasado, BBVA y Santander, acumulan caídas del 1,6% y el 3% respectivamente (totalmente en línea con el retroceso del Ibex 35) que, por su ponderación, son decisivas en la caída del sector en el año, mientras que Unicaja cede menos de un 1%. En el otro lado de la balanza, CaixaBank sube cerca un 3% y los dos otros bancos domésticos, Bankinter y Sabadell, avanzan en torno al 1%.

"Estamos viviendo un juego de ajustes. De momento la caída de la banca es del 6% desde los máximos de enero y no se puede considerar preocupante. No espero una reacción al menos hasta que el mercado pueda hacer una lectura sosegada de los resultados de 2023 y analice los 'guidance' de las entidades para el año. Entonces veremos si la caída puede ir a más a pesar de que el retraso de la rebaja de tipos favorece al sector", señala un analista del sector.

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