El CEO de la ener­gé­tica fue el único em­pre­sario que se atrevió a cri­ticar en el Foro de Davos (Suiza)

Ribera, en guerra con Repsol con acusaciones a Josu Imaz de 'negacionismo y retardismo'

La mi­nistra ca­li­fica de “decepcionante y po­pu­lista” el men­saje del CEO de la pe­tro­lera sobre la transición ener­gé­tica

Teresa Ribera.ministra de Transición Energética.
Teresa Ribera.ministra de Transición Energética.

El Gobierno de Pedro Sánchez y Repsol se han de­cla­rado la guerra y, desde hace tiempo, no se re­primen en la forma de di­ri­girse ata­ques mu­tuos. Y no solo por el "impuestazo" a las ener­gé­ti­cas, que la pe­tro­lera uti­liza como ar­gu­mento para re­cortar gastos e in­ver­sio­nes. La vi­ce­pre­si­denta ter­cera y mi­nistra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha acu­sado al con­se­jero de­le­gado, Josu Jon Imaz, de man­tener un dis­curso de “negacionismo y re­tar­dismo” en la forma en que se está desa­rro­llando desde Europa la transición ener­gé­tica para lu­char contra el cambio cli­má­tico.

En declaraciones reclamadas en La Sexta, Ribera calificó este jueves de “crecientemente decepcionante” y “populista” el mensaje lanzado por Imaz en el Foro de Davos (Suiza), reclamando que hay que “repensar la transición energética”.

Unas palabras duras de la ministra contra el CEO de Repsol que han venido motivadas no por el mensaje lanzado esta vez en Davos por parte de Imaz, sino por el enfrentamiento que, desde hace meses, sostienen Repsol y el Gobierno por el “impuestazo” del Ejecutivo aplicado a las empresas energéticas, vigente para 2023 y 2024, y que se mantendrá para 2025 aunque con incentivos a la inversión, vía Presupuestos Generales del Estado.

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha llegado a advertir, por este motivo, de que la compañía baraja invertir 1.500 millones de euros en proyectos de hidrógeno verde en Bilbao, Cartagena y Tarragona, y puede que no lo hagan por la “inestabilidad” fiscal que actualmente impera en España. Estas afirmaciones no han sentado nada bien en el Ejecutivo y, en parte, han provocado que el presidente Pedro Sánchez haya tenido que “claudicar” y ofrecer una salida a tales impuestos por la vía de subvenciones a la inversión.

Política energética “justa” y “equitativa”

Pese a que la guerra entre Repsol y el Gobierno viene motivada esencialmente por el gravamen que están sufriendo, la intervención del CEO en el foro de Davos no ha ido esta vez contra la política fiscal del Ejecutivo sino contra la política desarrollada por la ministra en la transición energética que los países miembros de la Unión Europea mantienen en vigor, incluida España. Unas críticas que, por cierto, no se producen solo ahora, sino que es algo que, desde el grupo energético, vienen realizando desde hace tiempo.

Imaz ha vuelto a reclamar, precisamente, en la mesa redonda en la que ha intervenidoen Davos, una política energética que sea “justa”, “equitativa” y que se base en las capacidades industriales y tecnológicas que tenemos, “sin sesgos políticos y sin planteamientos ideológicos”, ha dicho. “El concepto de una transición equitativa es esencial porque, si no desarrollamos una transición justa y equitativas, fracasaremos en nuestro esfuerzo”, ha añadido.

“Creo que tenemos que repensar nuestras políticas energéticas y, por supuesto, tenemos que ser duros descarbonizando, pero con éxito, porque ahora no es cierto que estemos descarbonizando, estamos haciendo un enfoque ideológico de la transición energética”, ha subrayado el consejero delegado de Repsol. Algo que, como se ha visto, no ha gustado nada a Ribera.

Durante su intervención, Imaz ha vuelto a reiterar que es importante tener una visión comprensiva e inclusiva de la transición porque, “si no es así, vamos a fallar”. En este sentido, ha advertido de que muchos trabajos industriales se encuentran “amenazados”. Dijo al respecto, que Repsol, como propietario que es de cinco refinerías en España, puede pensar con estos mensajes que, dichas instalaciones, ya “no son necesarias y cerrar, con la consiguiente destrucción de empleo o generación de menos y de peor calidad”.

Destrucción de muchas industrias

Por esta razón, Imaz ha comentado que “tenemos que ampliar nuestras mentes porque, de lo contrario, estamos fracasando en nuestros esfuerzos por descarbonizar Europa y vamos a destruir muchas industrias”. “Tenemos que descarbonizar el mundo, es verdad, pero descarbonizar no significa electrificar. Eso no es verdad. La electrificación es una parte importante, y nosotros somos parte de este proceso de electrificación”, ha afirmado.

Por sus declaraciones posteriores en La Sexta, a la ministra Ribera no le han gustado estas afirmaciones y ha recogido el guante y ha atacado a Repsol por el lado que puede doler más a la compañía. Ribera ha señalado que, “si hay algo que está claro, es la incidencia de los hidrocarburos y de la quema de los combustibles fósiles en la seguridad climática”, así como en “la calidad de nuestra vida o en los fenómenos metereológicos extremos, que representan la pérdida de miles de vidas en todo el mundo”.

Por ello, acusó a Imaz de cuestionar de una manera “sutil, demagógica y populista” el hecho de que se activen políticas contra el cambio climático, sabiendo que “evidentemente, en ese proceso de transformación, las cosas no cambian de un día para otro”. “Ojalá pudiera ser mucho más ágil y más rápido, pero somos economías que somos adictas a los combustibles fósiles y romper esa adicción, como ocurre con otras adicciones, debe ser paulatino”, ha añadido.

Negacionismo y retardismo

La vicepresidenta tercera ha sido muy rotunda, calificando las palabras del consejero delegado de Repsol de “interesadas” en generar una reacción en contra de las políticas de lucha contra el cambio climático. “Desgraciadamente, aunque él personalmente sabe que se necesitan las políticas de lucha contra el cambio climático, es una manera clara de negacionismo y retardismo, cosa, como digo, que nunca hubiera esperado de un señor como es Josu Jon Imaz”, afirmó, añadiendo, además, que el directivo “hace un uso perverso de la información”.

“Por supuesto que las refinerías son eficientes. Por supuesto, que mantienen estándares ambientales con arreglo a la legislación vigente y calidad de empleo entre sus trabajadores, creo que esto es obvio. Pero él también sabe que debemos desconectarnos de los combustibles fósiles y, hasta 200 países, incluidos los grandes y, por supuesto, los grandes consumidores de energía en el mundo, han llegado a esa misma conclusión en la COP de Dubai, hace apenas un mes”, ha recalcado.

En este mismo sentido, ha lamentado también la defensa de Imaz de “una especie de neutralidad tecnológica como si cupieran tecnologías que siguieran emitiendo gases de efecto invernadero sobre la base de quema de combustibles fósiles”. “Es absurdo. Así que me parece que es, sobre todo, un ejercicio de palabras y creo que no se trata de jugar con las palabras. Se trata de sentarse a trabajar para hacer realidad”, ha concluido.

Desde la petrolera no han querido valorar las palabras de Ribera. El mensaje lanzado por la titular de Transición Ecológica se produce en un momento en el que la ministra acaba de entrar en la Ejecutiva del PSOE, lo que la convierte en una persona con mando en plaza en el aparato del partido. Por tanto, las afirmaciones de la vicepresidenta tercera van cargadas de una mayor intencionalidad.

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