Los ex­pertos ad­vierten que hay que darse prisa para aga­rrarse a los úl­timos cho­llos

La banca saca la tijera en los depósitos en un enero que marcará tendencia en 2024

Las ren­ta­bi­li­dades no dejan de bajar y cada vez hay menos ofertas al 4%

BigBank.
BigBank.

Los bancos ex­tran­jeros han cam­biado de ve­lo­cidad en su po­lí­tica de re­mu­ne­ra­ción de los de­pó­sitos a plazo. Si en el tramo final de 2023 los ajustes fueron cons­tantes pero suaves en las ofertas de las en­ti­dades me­jores pa­ga­doras del mer­cado, este arranque de 2024 está am­pliando de forma muy sig­ni­fi­ca­tiva el ta­maño del ti­je­re­tazo. Los ex­pertos están de acuerdo: quien quiera un de­pó­sito al 4% tendrá que darse prisa para con­tra­tarlo.

El arranque anual no deja demasiado lugar a las dudas. Bancos extranjeros que tradicionalmente han pagado muy bien en España como BFS o BFF, o algunos que han llegado más tarde como el portugués BiG, han empezado a recortar los tipos de interés de sus mejores ofertas, con descensos que, en algunos casos, llegan hasta los 25 puntos básicos. El movimiento se extiende a otros bancos europeos que operan a través de la plataforma Raisin.

Este supermercado de depósitos europeos, que se ha convertido en el gran referente porque en él se pueden encontrar las mejores ofertas del mercado, ha visto como se reduce en las últimas semanas el número de entidades con ofertas del 4% y como la inmensa mayoría de sus bancos rebajan las retribuciones. La legión de entidades que hace apenas dos meses llegaba a este nivel se reduce ahora a cuatro. Son los últimos mohicanos.

Efectivamente, los bancos italianos y portugueses Banca Sistema, Haitong, Banca Progetto o BAI Europa resisten en lo más alto de la pirámide con ofertas que, por comparación con la media, son extraordinarias. Son las últimas oportunidades de atrapar tipos de hasta el 4,30% a 12 meses (Sistema) o del 4,22% a dos años (Haitong). Rentabilidades que parecen insostenibles a medio plazo y que garantizan altos retornos durante bastante tiempo.

“Estamos muy claramente en el punto de inflexión. Esto no da mucho más de sí y lo normal es que sigamos viendo recortes de las rentabilidades de los mejores depósitos del mercado. El proceso se va a extender hasta la primera reunión del año del 25 de enero y cogerá más o menos velocidad después dependiendo del mensaje que traslade Lagarde. Es decir, de cuántas pistas ofrece sobre el futuro inmediato”, señalan fuentes financieras.

Consigna para los ahorradores

Por lo tanto, la consigna para los ahorradores que quieren poner su dinero a buen recaudo es no perder el tiempo y contratar los últimos depósitos de alta rentabilidad en un mercado como el español que, como ya se ha convertido en una tradición, de media paga bastante menos que en el conjunto de la zona euro. En noviembre, cuando todavía no se habían materializado los primeros recortes, la rentabilidad media escaló hasta el 2,57%.

Es el nivel más alto del año pasado y el mayor desde 2012, pero se queda claramente por debajo del más del 3% de Europa. Pero los datos correspondientes al penúltimo mes del año a nivel nacional revelan también que se ha producido ya un estancamiento en los retornos de los depósitos a medio plazo y un auténtico desplome a largo. Lo normal es que estás cifras hayan perdido aún más brillo en diciembre, cuando se empezó a descontar con más fuerza el cambio de escenario monetario en Europa.

Con estas cartas sobre la mesa, los ahorradores se enfrentan a una situación mucho más compleja y exigente a la hora de poner a trabajar su dinero. La oferta de depósitos a plazo de alta rentabilidad va a menguar progresivamente hacia tipos de interés máximos que, a medio plazo, los expertos sitúan alrededor del 3,5% Un nivel que, de nuevo, sólo se podrá alcanzar en las entidades extranjeras, que están ajustando su oferta a toda velocidad.

Mientras, las Letras confirman que los mejores momentos en rentabilidad han quedado atrás, muy lejos también del 4%. En la primera subasta del año celebrada ayer, el Tesoro recortó ligeramente la rentabilidad de los títulos a 12 meses, hasta el 3,31%, anticipando un poco más la rebaja de tipos que viene. A seis, meses, sin embargo repuntó ligeramente. Una prueba más de que habrá que hilar muy fino desde ahora para sacar el máximo partido al ahorro.

Artículos relacionados