OPINIÓN

No hay recesión ni se la espera

La eco­nomía post pan­dé­mica se pa­rece cada vez más a la de 2019

Raymond Torres, director de coyuntura Funcas.
Raymond Torres, director de coyuntura Funcas.

“El 2023 se ha ido como si la pan­demia no hu­biese su­ce­dido nunca. Tampoco se ha pre­sen­tado la ca­careada re­ce­sión glo­bal.” Son co­men­ta­rios de al­gunos eco­no­mistas an­glo­sa­jones que es­criben en la prensa lon­di­nense. Podíamos añadir aquello de que el mundo post­pan­dé­mico se está pa­re­ciendo mucho al de 2019. Veremos, sin em­bargo, que ocurre con estos bro­tes, al pa­recer más be­nig­nos, de gripe y otros vi­rus.

En España, Raymond Torres, director de Coyuntura de FUNCAS, se atreve a decir: “la economía española comienza el año mejor de lo previsto”. La explicación no es otra que el crecimiento del consumo.

La demanda interna dirige sus preferencias hacia los bienes producidos en España, solo un 24% de las compras de los residentes en España se materializan en importaciones. El 76% restante corresponde a mercancías fabricadas en España.

Bienes competitivos en precio y calidad

La inversión interna, sin embargo, no crece al mismo compás, aunque las compras en el exterior de bienes de equipo y maquinaria continúan siendo el primer renglón de las importaciones españolas.

Ese comportamiento que algunos ven favorable de la economía española se basa en que el consumo mantendrá su tónica a la vez que los depósitos en los bancos de los residentes en España siguen creciendo. FUNCAS insiste en que: “las empresas españolas parecen gozar de buenas condiciones impulsadas por el mercado interno y ganando peso en la competencia con los bienes y servicios procedentes del exterior”.

Défciit presupuestario

El déficit presupuestario no acaba de aterrizar en esa cota del 3% del PIB mientras la recaudación tributaria crece a un fuerte ritmo. Habrá que esperar a finales de año. Una economía, la española que, a pesar del gobierno, como dirían los más puros economistas liberales, avanza más deprisa que la de sus socios europeos.

Ahora bien, señalan algunos críticos, y cada vez son más, que el avance del PIB global español no se corresponde con un incremento del PIB per cápita. PIB por habitante que es un cociente entre producto y población. España no es ahora un país de emigrantes sino de inmigrantes, ¿qué ocurriría si bajase el PIB global y aumentase el PIB per cápita?

Sin mirar atrás

En la Cuba de Fidel Castro y en las Repúblicas Populares sucedía algo parecido, la gente tenía dinero, pero no tenía donde gastarlo. ¿Crecía el PIB per cápita mientras aumentaban los niveles de pobreza?

Empieza 2024 con el sobresalto de qué ocurre con Grifols cuando la bolsa de valores ya había alcanzado la cota de los 9.200 puntos y todo ello cuando en términos interanuales la inflación en el mes de diciembre subía un modesto 3,3%.

El Gobierno está lejos de tener asegurada la aprobación de sus decretos leyes como le reclaman la Unión Europea para el desembolso de diez mil millones de euros. ¿Se espera el concurso de los patriotas? Sánchez a seguir nadando contracorriente, eso sí, con el flotador de la economía.

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