ANÁLISIS

La contradictoria herencia económica de Nadia Calviño

La renta, el PIB y la deuda re­baten el op­ti­mista pa­no­rama que ha des­crito en su des­pe­dida

Nadia Calviño, ex ministra de Economía y ex vicepresidenta.
Nadia Calviño, ex ministra de Economía y ex vicepresidenta.

La he­rencia que la ex vi­ce­pre­si­denta pri­mera del Gobierno y mi­nistra de Economía y Transformación di­gi­tal, Nadia Calviño, deja a Carlos Cuerpo, su su­cesor en la car­tera de Economía, es cuanto menos po­lé­mica . A juicio de mu­chos eco­no­mistas y ana­listas in­de­pen­dien­tes, al margen de los cla­ra­mente per­te­ne­nientes a la ban­cada opo­si­tora, el pa­no­rama eco­nó­mico es­pañol no es es­pe­ran­zador pese al tono "exageradamente triun­fa­lista" que uti­lizó en su des­pe­dida, en la que se jactó de ser un mo­delo para Europa.

Después de 38 años de la incorporación de España a las instituciones comunitarias, es cierto que casi se ha conseguido igualar a Alemania en horas trabajadas. Pero el país acumula el triple de paro, la mitad de tasa de empleo y un 25% menos de renta per cápita. Y según las últimas recomendaciones realizadas por el FMI y la OCDE que tendrá que afrontar su sucesor, Carlos Cuerpo, la realidad es muy diferente.

Lo que espera a partir de este año, podría resumirse con las palabras utilizadas por Sir Winston Churchill tras reemplazar a Neville Chamberlain como primer ministro del Reino Unido y ante los difíciles acontecimientos de la batalla de Francia, cuando las fuerzas aliadas sufrían derrotas constantes frente a la Alemania nazi: “sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”.

Poder adquisitivo

El primer reto será tratar de recuperar el poder adquisitivo de los españoles. Según la OCDE, España está a la cabeza de la pérdida de poder adquisitivo de la Unión Europea. Más allá del ámbito comunitario, según los datos difundidos por el economista José Carlos Díez, “en 2004 nuestra renta por habitante era un 15% inferior a la de Alemania y un 30% inferior a la EEUU; en 2023 es un 25% menor que la de Alemania y un 40% menor que la de EEUU”.

Bien es cierto que desde el 2004 no solo ha gobernado el PSOE, por lo que la responsabilidad habrá que atribuírsela también al Partido Popular tanto de José María Aznar como de Mariano Rajoy. Pero sacar pecho por lo logrado en este ámbito no es de recibo.

Aunque se alude habitualmente como justificación de la caída de la renta a los malos tiempos vividos debidos a la pandemia del Covid-19 o la guerra de Ucrania, esta misma situación ha afectado a todos los demás países comunitarios con resultados distintos. Tanto la Eurozona, como el grupo de los 27 países de la Unión Europea, han logrado incrementar los niveles ecpnómicos previos a la pandemia.

Los grandes países como Francia e Italia lo han hecho apenas en un 1%. Pero, incluso Alemania, que por su cercanía y mayor dependencia del gas de Rusia, se ha visto más afectada que ningún otro país de la Unión, ha logrado incrementar también su renta en más de un 1%.

Otros países de la UE han conseguido, también, mejorar la renta de sus ciudadanos por encima de España. Portugal lo ha hecho en un 3%; Grecia, el 7%; Dinamarca, un 4%; Polonia, un 6%, así como Hungría, el 8%, Bulgaria el 11% y Rumanía el 15%.

El PIB

En cuanto a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB), España ha sido el país de la Unión Europea que ha tardado más en alcanzar el nivel previo a la epidemia pese a ser, tras Italia, el país que más fondos europeos ha recibido de Bruselas, justamente para tratar de superar las negativas consecuencias económicas de la Covid-19.

Otro de los aspectos en los que se ha sustentado el discurso de autoalabanza de la ya ex vicepresidenta primera del Gobierno, ha sido el del mejor control de la inflación respecto de nuestros socios comunitarios. También en este aspecto la OCDE le ha tenido que poner por delante la realidad. Le ha recordado que España está a la cabeza de la pérdida de poder adquisitivo entre sus 34 países miembros. Pese a que Italia y Alemania han tenido tasas de inflación más elevadas, sus salarios reales se han reducido menos que en España.

La deuda

Además de las ingentes ayudas de Bruselas, España ha tenido que utilizar la emisión de deuda para afrontar los riesgos de ralentización de la economía.También en este aspecto el legado de Calviño no es el más favorable si se compara con el entorno comunitario. Desde el año 2019 el endeudamiento público en España ha aumentado más de un 15 % en términos del PIB.

El porcentaje está claramente por encima de la media de la Eurozona, que se sitúa en un 9 % y muy por encima de una mayoría de los países del entorno o de los que sirven de punto de referencia para compararnos con ellos en el ámbito europeo. Así, el de Portugal y Holanda han aumentado un 3%. El de Grecia, un 5 %. Alemania lo ha hecho en un 7% y Austria el 9%. Los países que más se aproximan a nosotros son Bélgica, con un 10%, y Francia e Italia con 14%.

Consolidación fiscal

Con estos datos el responsable del Fondo Monetario Internacional para Europa, Alfred Kammer, advertía en una rueda de prensa con ocasión de la Asamblea del FMI en octubre, que España necesitará una “consolidación fiscal, por lo que debe ser una prioridad para el Gobierno”.

Mientras que la OCDE se centraba en su último informe sobre España, emitido también en octubre, en los riesgos de los jóvenes. Según este organismo, “la gente joven en España es ahora un grupo en riesgo de pobreza. En las últimas dos décadas y especialmente tras la gran recesión, la proporción de personas de 15 a 29 años en riesgo de pobreza o exclusión social ha crecido debido al alto desempleo juvenil, los bajos salarios y el creciente coste de la vivienda hasta ser una de las más altas de la OCDE”.

Los datos de la realidad económica que deja Nadia Calviño al marcharse a dirigir el Banco Europeo de Inversiones (BEI), están en las antípodas de ese país idealizado que ha venido describiendo en sus últimas comparecencias. La herencia que recibe Carlos Cuerpo tiene una lectura inquietante, aunque su fidelidad a quien ha sido su jefa hasta hace una semana y su promotora para el cargo, le obligue a posponer las duras decisiones que en su momento tendrá que aplicar.

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