Fabricar nieve ar­ti­fi­cial tiene un coste de elec­tri­ci­dad, agua y emi­sión de car­bono

El cambio climático amenaza el turismo de nieve en Europa

Tres grados más res­pecto al siglo an­te­rior pon­drían­contra las cuerdas a las es­ta­ciones de esquí

Quitanieves
Quitanieves

El cambio cli­má­tico se ha con­ver­tido en un ver­da­dero reto para las eco­no­mías eu­ro­peas. El ca­len­ta­miento global no sólo va a pro­ducir mo­vi­mientos mi­gra­to­rios de tu­ristas hacia zonas con clima menos ex­tremo. Se va a con­vertir tam­bién en una ver­da­dera ame­naza para la ter­cera parte de las es­ta­ciones de esquí del con­ti­nente.

Un calentamiento climático entre 2 y 4 grados centígrados podría conducir casi la totalidad de las 2.234 estaciones de esquí a depender de la fabricación de nieve.

La revista Nature Climate Change ha advertido de que el objetivo del acuerdo de París de poner un tope de 1,5 grados al calentamiento global podría conducir a una escasez de nieve en la tercera parte de las estaciones de esquí. “Se prevé que entre el 53% y el 98% de las 2.234 estaciones de esquí estudiadas en 28 países europeos correrán un riesgo muy alto de suministro de nieve bajo un calentamiento global comprendido entre los 2 y los 4 grados centígrados, respectivamente”.

Las estaciones de esquí situadas en las más elevadas altitudes, como es el caso de países nórdicos y los Alpes franceses, suizos y austríacos, podrían afrontar el cambio climático con la fabricación de nieve artificial. Pero los lugares de recreo invernal situados más al sur tendrían que afrontar costes inasumibles, como los que se derivan de la huella de carbono adicional de energía y agua para fabricar nieve. Serían costes de inversión y funcionamiento insoportables”.

Demanda creciente de agua

Asumir una cobertura fraccionaria de fabricación de nieve del 50% obliga a una demanda creciente de agua y electricidad (y la huella de carbono relacionada) de la producción de nieve, alerta el estudio mencionado.

“Si bien representa una fracción modesta de la huella de carbono total del turismo de esquí, la fabricación de nieve es una parte inherente de la industria del turismo de esquí y personifica algunos de los desafíos clave en el nexo entre la adaptación al cambio climático, la mitigación y el desarrollo sostenible en las montañas, con sus alta vulnerabilidad socio ecológica”, señala Natur Climate Change.

La mitad de las estaciones de esquí del mundo están en Europa, donde generan alrededor de 30.000 millones de dólares (28.000 millones de euros) al año y desempeñan un papel clave en el sostenimiento de las economías locales, señala la agencia France Presse.

Aún en el supuesto de que se pueda producir nieve artificial a un precio suficientemente bajo para mantener abierto un centro turístico y obtener ganancias, no hay que olvidar que este procedimiento contribuye a un círculo vicioso, al aumentar el calentamiento global debido a sus demandas de energía, indica el estudio.

El calentamiento global es una realidad que está perjudicando el turismo invernal. Las estaciones de esquí de todo el mundo están registrando temporadas de uso cada vez más cortas y condiciones para la práctica de este deporte en franco retroceso. Las estaciones más afectadas son las que se encuentran a una altitud de 1.500 metros o inferior.

El estudio señala que si el mundo se calienta en 3 grados centígrados, sobre los niveles de mediados del siglo XIX, la totalidad de las estaciones de esquí van a sufrir un riesgo muy elevado de suministro insuficiente de nieve. Y si este aumento es de 1,5 grados centígrados, el riesgo muy alto sólo afectará a un porcentaje entre el 4% y el 7% de los Alpes suizos, franceses y austríacos y aumentará el 20% en los Alpes alemanes y el 48% en las montañas de los países nórdicos.

Artículos relacionados