COYUNTURA

Estrecha re­la­ción con el peso que tiene Euskadi en el PIB na­cio­nal, al­re­dedor del 6%

Iberdrola y BBVA, los dos únicos símbolos que restan del otrora poder económico del País Vasco

Entre las dos suman 98.500 mi­llones de euros de ventas agre­gadas

Nuevo logo de Iberdrola.
Nuevo logo de Iberdrola.

Euskadi con­centra al­re­dedor del 7% de las grandes em­presas es­paño­las, solo su­pe­rada (según los datos que pu­blican desde Informa D&B) por la co­mu­nidad ma­dri­leña, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Andalucía. Con este por­cen­taje, la im­por­tancia que la eco­nomía vasca su­pone cerca del 6% del Producto Interior Bruto dsel total de España. Solo BBVA e Iberdrola restan del es­plendor vasco de dé­cadas pa­sadas en tér­minos eco­nó­micos y em­pre­sa­ria­les.

Las dos organizaciones encabezan la lista de esos grandes proyectos empresariales nacionales con sede en el territorio vasco y que aportan, en su conjunto, 98.500 millones de euros de ventanas agregadas; esto es, por encima del 7% del conjunto de España. Dos nombres propios en una comunidad, como es la vasca, donde la mayor parte de su economía está formada por pymes.

En el conjunto de España, aproximadamente el 29% de las grandes empresas tienen su razón social en Madrid, como es comprensible por ser la capital nacional; seguida de Cataluña con el 19% de las multinacionales españolas, mientras que Comunidad Valenciana y Andalucía comparten el 8% en cada caso.

El empuje de las nuevas empresas en Euskadi

De nuevo, Euskadi es noticia (si se compara con el resto de comunidades vecinas) en el terreno empresarial por la constitución de nuevas empresas en los primeros seis meses del año. Concretamente su tejido económico se ha visto renovado en este tiempo con más de 1780 nuevas empresas, un 7,4% más que lo registrado el pasado 2022.

En este sentido, el pasado mes de junio se cerró con un incremento del 82% del dinero destinado a la constitución de nuevas empresas. Caso contrario a lo que ocurre a su alrededor: en Navarra, La Rioja y Cantabria han visto cómo esa apuesta monetaria se ha desinflado este año en una tendencia que sigue de media el resto de España, donde la inversión en la constitución de nuevas firmas ha bajado un 7% hasta junio. Solo se han visto repuntes en sectores dedicados a la energía, la hostelería, la agricultura o las comunicaciones.

Precisamente esa inversión monetaria dice mucho del futuro de esos nuevos proyectos de emprendimiento para hacerse un hueco en el mercado elegido y no morir en el intento al cabo de unos meses o pasado un año. Una solidez que, en el caso de las nuevas empresas con sede en Euskadi (con esencia eminentemente emprendedora), parece seguir manteniéndose.

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